El verano, el momento para anticiparse a la caída estacional del otoño
Anticiparse con un enfoque integral
Durante el efluvio telógeno, que puede prolongarse entre seis y doce semanas, la pérdida de cabello puede llegar a ser entre dos y tres veces superior a la de otras épocas del año. La intensidad con la que se perciba dependerá, entre otros factores, del estado en el que se encuentre el cabello cuando comience este proceso.
Por ello, Riera aconseja no limitar la estrategia a una acción puramente anticaída. “Durante el verano puede ser interesante utilizar productos que no solo actúen frente a la caída, sino que además mejoren la microcirculación, limpien sin resecar, aporten nutrientes que favorezcan el crecimiento capilar y ayuden a reparar la fibra”, señala.
Para el profesional de la peluquería, este enfoque supone también una oportunidad para trabajar la prevención desde el salón y orientar al cliente hacia una rutina adaptada al estado de su cabello y cuero cabelludo.
Cuidar el cabello también desde dentro
El descanso, una alimentación equilibrada y unos hábitos saludables son otros de los pilares que destaca la experta. Sin embargo, durante las vacaciones es habitual alterar horarios y rutinas, algo que también puede repercutir en la salud capilar.
Cuatro gestos para cuidar el cabello durante las vacaciones
Más allá de la alimentación y la suplementación, Katrina Riera señala cuatro aspectos que conviene tener presentes durante el verano:
- Un lavado efectivo: elegir fórmulas que limpien correctamente sin resecar y que incorporen activos antioxidantes y reparadores puede ayudar a cuidar tanto el cuero cabelludo como la fibra.
- Fotoprotección capilar: proteger el cabello y, especialmente, el cuero cabelludo mediante sombreros, gorras o fotoprotectores específicos ayuda a reducir el impacto de la radiación solar y el estrés oxidativo.
- Secar en su justa medida: no conviene mantener el cabello húmedo durante demasiado tiempo ni acostarse con él mojado. La experta recomienda retirar el exceso de agua y secar bien la raíz con el secador a una temperatura moderada y manteniendo unos 15 centímetros de distancia.
- Elegir fórmulas adecuadas para el verano: la acumulación de sal, cloro y fotoprotectores hace especialmente importante utilizar productos que limpien correctamente sin alterar el equilibrio del cuero cabelludo ni aumentar la fragilidad de la fibra.
Anticiparse a la caída estacional no significa intentar detener un proceso natural, sino preparar el cabello para afrontarlo en mejores condiciones. Para el profesional, el verano se convierte así en un buen momento para reforzar el diagnóstico, el asesoramiento y los cuidados preventivos antes de que llegue una de las épocas del año en las que la caída resulta más evidente.



