“La peluquería es una forma de expresión y de conexión con las personas”
Entrevista a Carlos Queirós, embajador de Montibello en Portugal
Carlos Queirós es embajador de Montibello en Portugal, un profesional que entiende la peluquería desde una perspectiva que va más allá del servicio técnico. Su trayectoria se construye sobre una idea clara: “la peluquería no es solo un servicio”, sino una forma de conectar con las personas desde el trabajo en el salón.
¿Qué valores compartes con la marca?
Comparto profundamente con Montibello la pasión por la excelencia, la innovación constante y el respeto por la profesión. Para mí, la peluquería no es solo un servicio, es una forma de expresión y de conexión con las personas.
Además, me siento muy alineado con su compromiso con el cuidado integral: del cabello, de las personas y del planeta. Creo que hoy en día es fundamental trabajar con marcas que entienden la belleza desde una perspectiva más consciente y responsable.
¿En qué crees que se diferencia de otras marcas profesionales del sector?
Creo que Montibello destaca por su equilibrio entre ciencia y creatividad. Hay un trabajo muy sólido detrás en investigación y desarrollo, pero al mismo tiempo mantienen muy presente la parte artística de nuestro oficio.
También marcaría la diferencia su enfoque global: no solo buscan resultados técnicos excelentes, sino que integran valores como la sostenibilidad y el bienestar en todo lo que hacen. Eso hace que, como profesionales, sintamos que trabajamos con una marca que evoluciona con nosotros y con las necesidades actuales del sector.
¿Qué significa para ti ser embajador de la marca?
Ser embajador de Montibello es un orgullo y también una responsabilidad. Significa representar una manera de entender la peluquería que va más allá de lo estético, alineada con una visión más amplia de la belleza y el bienestar.
Para mí, es también formar parte de una comunidad creativa, compartir conocimiento y ayudar a otros profesionales a crecer, siempre desde una perspectiva honesta y comprometida con el cliente y con la profesión.
En un sector con tantas opciones, ¿por qué decidiste apostar por esta marca?
Decidí apostar por Montibello porque desde el primer momento sentí que encajaba con mi manera de trabajar. No solo por la calidad de los productos, que es incuestionable, sino por todo lo que hay detrás.
Su compromiso con la sostenibilidad y con una belleza más consciente fue clave en mi decisión. En un sector tan competitivo, encontrar una marca con propósito, coherente y con una visión clara de futuro marca la diferencia.



