Acerta gestiona la rehabilitación de un edificio de oficinas para Cibex en Francia
11 de mayo de 2009
Con 10.000 metros cuadrados de superficie útil, este proyecto presenta un diseño moderno en el que predomina el uso del ladrillo rojo visto y el vidrio tintado y destaca por su torre central, que tiene base triangular e imita la proa de un barco. El diseño de esta torre, parecido al del mítico rascacielos Flatiron de Nueva York, juega con la percepción del observador y crea una sensación de ligereza al tener el vértice anterior hueco, creando un vacío entre la estructura del edificio, que queda al descubierto, y la esquina de la torre, que ha sido redondeada.
Junto a la torre se ha adosado un edificio con base cuadrada, que cuenta con un patio central que ofrece a los que allí trabajan un ambiente sereno y relajante, gracias a la madera utilizada para revestir los suelos y a las abundantes plantas que otorgan la sensación de equilibrio natural.
Ya en el interior, predominan los espacios amplios y luminosos. Las oficinas se han dispuesto en plantas completamente diáfanas, en las que el blanco es el color predominante, y se han empleado grandes ventanales para aprovechar al máximo las horas de sol.
Gracias a la labor realizada por Mercure, la filial francesa de Acerta, el proyecto de rehabilitación pudo acabarse en plazo (nueve meses) y respetar la inversión revista (6 millones de euros). La obra fue dividida en lotes para rentabilizar al máximo los costes y se realizó un control financiero de las situaciones de las empresas que intervinieron en la ejecución del proyecto.
Además, a través de sus servicios de Project Management, el cliente pudo controlar al máximo la ejecución de la obra al eliminar la figura tradicional del contratista principal. De esta manera, entabló una relación contractual directa con los proveedores, seleccionando aquellos de mayor interés.
Por otro lado, gracias al ‘project monitoring’ se pudo realizar un seguimiento y control de los riesgos inherentes al proceso del proyecto. En todo momento, Acerta supervisó el cumplimiento de los objetivos, desde el punto de vista externo, para comprobar la utilización de las inversiones realizadas.
También informó periódicamente al cliente del progreso del ‘planning’ de la obra y controló el presupuesto y la calidad, asesorando al cliente en las soluciones más apropiadas para mitigar el riesgo.



