Knight Frank hace un balance de la situación de los mercado inmobiliarios mundiales
20 de junio de 2008
En el apartado referido al sector de oficinas, y concretamente en Europa, destaca que en 2007 se registraron niveles récord de demanda absorbida anual en Madrid, Múnich y Dublín.
Según los datos publicados por Knight Frank, desde el verano del pasado año las repercusiones de la restricción internacional del crédito han ocupado los titulares en relación con los mercados inmobiliarios comerciales europeos. Sin embargo, a pesar del clima de incertidumbre, la mayoría de los mercados de arrendatarios continúan mostrando una dinámica positiva. Las tasas de desocupación de oficinas siguen descendiendo en numerosos lugares, entre los que se incluyen las ciudades más importantes del Benelux, Ámsterdam y Bruselas, al mismo tiempo que la disponibilidad limitada de superficie en el centro prime de las ciudades sigue ejerciendo una presión al alza en el precio de los alquileres.
En general, los niveles de demanda absorbida registrados en toda Europa durante 2007 fueron elevados y en ciudades como Madrid, Múnich y Dublín se registraron volúmenes récord de demanda absorbida anual. No obstante, en el cuarto trimestre del año se apreciaron unos niveles de demanda absorbida más reducidos en numerosos mercados, principalmente en ciudades donde son los arrendatarios financieros los que impulsan fundamentalmente la demanda, ya que las entidades de este sector han aplazado sus planes de expansión, a la espera de constatar la repercusión de la crisis crediticia en sus actividades.
Si bien la restricción del crédito ha afectado a los mercados de arrendatarios en distinto grado, los mercados de inversión de oficinas han sido gravemente perjudicados, reduciéndose la actividad de inversión considerablemente en la segunda mitad de 2007. Los inversores que se financian mediante deuda han encontrado una gran dificultad para financiar sus operaciones, dando lugar a que una serie de operaciones importantes propuestas no se llevara a cabo y que otras se renegociaran en línea con un entorno crediticio con mayores restricciones. Las condiciones del mercado han cambiado a favor de los inversores más solventes y con menor necesidad de recurrir a la deuda para financiar sus operaciones, en detrimento de los compradores fuertemente endeudados.



