Una operación automatizada necesita alturas libres que aprovechen el volumen
Del espacio al valor operativo: así cambia la demanda logística
Leandro Greblo, Country Manager Iberia de Mountpark
27/10/2026Los ocupantes ya no buscan solo superficie. Buscan edificios capaces de sostener su
operación, sus compromisos ambientales y a sus equipos durante los próximos veinte años.
Durante mucho tiempo, elegir una nave logística fue una ecuación sencilla: ubicación, precio y metros cuadrados. Ese esquema se ha quedado corto. La demanda de espacios logísticos se acelera en España y lo hace con un perfil cada vez más exigente. Operadores, distribuidores y fabricantes ya no quieren un lugar donde guardar su actividad, sino un edificio que la haga crecer.
El resultado es un claro proceso de flight to quality. Los ocupantes dejan atrás activos obsoletos para trasladarse a plataformas de nueva generación, y la comparación ha cambiado de escala: ya no se mide solo la renta por metro cuadrado, sino el rendimiento de la operación completa a lo largo de los años.
Lo que pide una operación moderna
Una operación automatizada necesita alturas libres que aprovechen el volumen, soleras sin juntas preparadas para sistemas robotizados y una capacidad eléctrica dimensionada para la elevada demanda energética de la automatización, con margen suficiente para incorporar nuevos equipos sin esperar a una ampliación de red. La electrificación de flotas exige puntos de recarga desde el primer día. El almacenaje en temperatura controlada obliga a concebir el edificio para varios usos. Y una actividad que no se detiene pide patios de maniobra amplios, muelles suficientes y accesos fluidos para vehículos pesados.
Nada de esto se resuelve con una reforma. Se decide en el proyecto, antes de levantar el primer pilar.
La sostenibilidad entra en la cuenta de resultados
Las certificaciones como BREEAM, las cubiertas fotovoltaicas o la calificación energética del edificio han dejado de ser un argumento de imagen. Para muchas compañías forman parte de sus objetivos de descarbonización y de la información que trasladan a inversores y clientes. Un activo que no está a la altura acaba convirtiéndose en un problema para quien lo ocupa.
El talento también elige nave
La logística compite por profesionales cualificados, y el lugar de trabajo pesa en esa decisión. Luz natural en el almacén, oficinas acristaladas, buena ventilación, zonas exteriores de descanso, duchas o terrazas marcan la diferencia a la hora de atraer y retener equipos. El bienestar se ha convertido en una especificación más, al mismo nivel que la altura libre o el número de muelles.
Construir para el largo plazo
Mountpark, promotor logístico líder en Europa, desarrolla cada plataforma desde esta lógica: activos certificados, preparados para la automatización y pensados para las personas que trabajan en ellos, sin renunciar a lo que siempre ha sido decisivo: ubicaciones bien conectadas con los grandes corredores y con los centros de consumo. Su equipo colabora con comunidades locales, autoridades y clientes para activar suelo greenfield o brownfield y desarrollar proyectos a medida, incluidos los llave en mano, cuando una operación necesita algo que el mercado todavía no ofrece.
Porque el metro cuadrado sigue importando, pero lo que hoy marca la diferencia es todo lo que ese metro cuadrado es capaz de sostener.