Ampere Energy impulsa el despliegue real del almacenamiento energético en 2026
El almacenamiento energético avanza hacia una etapa de consolidación, convirtiéndose en una herramienta estratégica para empresas de todos los sectores. En 2026, Ampere Energy continúa acelerando el despliegue de soluciones de almacenamiento en España y Chile. La compañía ha alcanzado 22 MWh de capacidad instalada en el sector comercial e industrial (C&I). Sus baterías inteligentes permiten a las empresas ir más allá del aprovechamiento de excedentes fotovoltaicos: anticiparse a la volatilidad de los precios de la electricidad y utilizarla a su favor, mitigar los picos de potencia ante una red cada vez más saturada y dar soporte a los consumos críticos frente a irregularidades en el suministro eléctrico.
Lo que hace un año apuntábamos como una previsión para 2026 se materializa: el almacenamiento energético C&I entra en una nueva etapa de crecimiento y consolida su despliegue. Las baterías dejan de ser complementarias en los proyectos energéticos industriales para convertirse en un elemento estratégico frente a un mercado eléctrico cada vez más complejo y volátil.
En la primera mitad de 2026, Ampere Energy ha instalado 15 MWh de capacidad de almacenamiento en más de 50 clientes industriales entre España y Chile, un hito que refleja esta evolución del mercado y demuestra la necesidad real de una gestión energética inteligente y flexible en entornos empresariales e industriales.
Esto confirma una nueva forma de entender la gestión energética: la cuestión no es únicamente cuánto se genera, sino cuándo y cómo se utiliza la energía. La combinación de almacenamiento y sistemas avanzados de gestión aprovecha mejor la energía disponible y adapta la estrategia energética a la evolución del mercado eléctrico y a las necesidades y patrones de consumo del cliente.
Una solución para múltiples sectores
La diversidad de sectores que ya incorporan almacenamiento evidencia la madurez de esta tecnología. Si antes su adopción estaba vinculada principalmente a grandes consumidores y empresas electrointensivas, la evolución tecnológica y unos costes cada vez más asumibles extienden su aplicación a proyectos de menor escala. Además, la volatilidad de precios, las limitaciones de potencia y la necesidad de aprovechar mejor la generación fotovoltaica afectan a empresas con perfiles de consumo muy diferentes.
Ampere Energy desarrolla proyectos tanto en industrias con consumos elevados: alimentaria, metalúrgica o textil; como en actividades de consumo medio: logística, hoteles o retail, entre otras. Se suman explotaciones agrícolas y ganaderas, empresas de tratamiento y gestión del agua, estaciones de recarga de vehículos eléctricos y centros deportivos.
Aunque la escala y los perfiles de consumo sean distintos, muchas de las necesidades se repiten: aprovechar mejor la generación fotovoltaica, reducir la dependencia de la red, controlar los picos de potencia, realizar arbitraje energético y garantizar la continuidad de procesos críticos mediante sistemas de backup.
Esta adopción transversal se explica, principalmente, por tres situaciones:
- Volatilidad de precios (arbitraje): durante 2026 se están registrando diferencias cercanas a 0,10 €/kWh entre las horas más baratas y las más caras del día. Una empresa puede consumir energía de red a 60 €/MWh al mediodía y pagar 160 €/MWh unas horas después. El almacenamiento carga la batería cuando la energía es más barata y la descarga cuando su coste aumenta. Como orden de magnitud, una batería de 500 kW y 1.000 kWh puede ahorrar más de 35.000 € anuales mediante arbitraje energético.
- Potencia (peak shaving): la electrificación de procesos aumenta la demanda energética de muchas empresas sobre una red eléctrica más saturada y poco preparada para absorber este crecimiento. En este contexto, conseguir nuevos puntos de suministro o ampliar la potencia disponible no siempre es sencillo, y los picos de consumo son un problema operativo y económico cuando superan la potencia contratada. El almacenamiento cubre esos momentos de mayor demanda, reduce penalizaciones y alivia la necesidad de recurrir a ampliaciones de red, aportando mayor flexibilidad a la instalación.
- Maximización fotovoltaica: en muchas instalaciones C&I, parte de la energía fotovoltaica disponible no se aprovecha, especialmente en periodos de baja actividad como fines de semana o cuando la generación supera el consumo de la empresa. En instalaciones con limitación de vertido, los sistemas de inyección cero reducen incluso la producción fotovoltaica para evitar excedentes. El almacenamiento captura esa energía que de otro modo se perdería y la utiliza cuando se necesita o cuando los precios de la red son altos, aumentando el autoconsumo, la independencia energética y el retorno de la propia instalación.
Proyectos que demuestran su versatilidad
Los proyectos desarrollados por Ampere Energy muestran en la práctica cómo el almacenamiento puede adaptarse a sectores, perfiles de consumo y objetivos energéticos muy diferentes.
En el sector industrial, uno de los proyectos más representativos es el desarrollado para Belgicast (Vizcaya) junto a Bikote Solar. La instalación combina 617 kWp de generación fotovoltaica con un sistema de almacenamiento de 500 kW y 1.044 kWh, diseñado para reducir los picos de potencia, aprovechar los excedentes fotovoltaicos y realizar arbitraje energético. El proyecto prevé alcanzar un 33 % de ahorro en la factura eléctrica y un 41 % de independencia.
En la gestión del agua destaca la Comunidad de Regantes 4º Canal de Poniente (Alicante), con un sistema de almacenamiento de 375 kW y 783 kWh para optimizar los sistemas de bombeo. La instalación almacena los excedentes fotovoltaicos y los utiliza cuando aumenta la demanda, reduciendo los costes de explotación y mejorando la eficiencia del regadío.
El Club de Golf Barcelona complementó su instalación fotovoltaica de 120 kWp con un SEMS Buffer LC de 125 kW y 261 kWh bajo el modelo Battery as a Service (BaaS). La solución alcanza un 22 % de independencia energética y un ahorro cercano al 30 % en la factura eléctrica, además de incorporar un sistema de backup para mantener el suministro ante cortes de red.
En el sector ganadero, Ganados Gili (Lleida), combina su instalación fotovoltaica con un sistema de almacenamiento de 250 kW y 522 kWh. El proyecto prevé alcanzar un 32 % de independencia de la red y un 15 % de ahorro en la factura.
Fuera de España, en Chile, Walmart incorporó una solución SEMS Buffer SLIM de 100 kW y 120 kWh en uno de sus centros de Santiago, obteniendo un 18 % de independencia energética y una reducción aproximada del 20 % en la factura.
Todos estos proyectos muestran que el almacenamiento responde a una necesidad transversal: gestionar la energía de forma más inteligente, independientemente del sector, el tamaño de la instalación o su perfil de consumo.
Battery as a Service: un modelo que elimina la barrera de la inversión inicial
Entre los factores que aceleran la implantación del almacenamiento destaca la aparición de modelos que eliminan una de sus principales barreras de entrada: la inversión inicial.
Con Battery as a Service (BaaS), Ampere Energy transforma el almacenamiento de CAPEX a OPEX y asume el suministro, instalación, puesta en marcha, operación y mantenimiento durante toda la vigencia del contrato. El cliente accede a la solución mediante una cuota mensual y un reparto de los ahorros, sin necesidad de adquirir el activo ni asumir su complejidad técnica y riesgo tecnológico.
De esta forma, las empresas incorporan almacenamiento y se benefician de sus ahorros desde el inicio, sin realizar un desembolso inicial significativo, facilitando el acceso a esta tecnología a compañías que anteriormente podían descartarla por la inversión necesaria.
Una solución integral para garantizar el éxito del proyecto
La experiencia demuestra que el rendimiento de una instalación de almacenamiento no depende únicamente de la batería: resulta decisiva la integración de todos los elementos que forman parte del sistema.
Todavía es habitual encontrar proyectos en los que intervienen múltiples proveedores: uno diseña la instalación, otro suministra la batería, otro implementa el sistema de gestión energética, un cuarto realiza la instalación y, por último, una empresa se ocupa del mantenimiento. Esta fragmentación puede generar problemas de compatibilidad, retrasos en la puesta en marcha y dificultades para determinar responsabilidades ante incidencias.
Frente a este modelo, Ampere Energy apuesta por una solución integral: desarrolla y suministra sus soluciones de almacenamiento, integra su propio software de gestión energética inteligente (SEMS), diseña la instalación, ejecuta la puesta en marcha y se encarga de su mantenimiento, monitorización y optimización continua.
Este modelo permite al cliente disponer de un único interlocutor durante todo el proyecto, evita problemas de integración entre equipos y agiliza la resolución de incidencias. El objetivo no es únicamente instalar una batería, sino garantizar que el sistema funcione de forma coordinada y proporcione los resultados previstos.
La colaboración con Bikote Solar como motor del crecimiento
El crecimiento de Ampere Energy en el ámbito del almacenamiento también se apoya en alianzas estratégicas que refuerzan su capacidad para desarrollar e implantar proyectos. En este contexto, la colaboración con Bikote Solar amplía la presencia de ambas compañías en el sector comercial e industrial, especialmente en el norte de España, combinando experiencia en ingeniería y autoconsumo fotovoltaico con soluciones de almacenamiento inteligente y gestión energética.
Esta colaboración posibilita abordar proyectos de mayor complejidad, acelerar su implantación y acompañar a más empresas en sus procesos de eficiencia energética, electrificación y descarbonización.
Se confirma así una tendencia clara: el almacenamiento deja de ser un complemento de la generación renovable para convertirse en una infraestructura estratégica en la gestión energética. En este escenario, Ampere Energy continúa ampliando su capacidad para desarrollar soluciones que reducen costes, optimizan el consumo y responden de forma más flexible a las necesidades energéticas de cada instalación.







