Oportunidades y desafíos que presenta el sector náutico
Las oportunidades del sector náutico pasan hoy en día por el valor añadido, la especialización y la capacidad de anticiparse a la transformación tecnológica y regulatoria. El chárter de alta gama, el turismo náutico experiencial, el cliente internacional y el repowering configuran también nuevos vectores de crecimiento, junto al refit y la prolongación de la vida útil de una flota, mientras que la electrificación de embarcaciones e infraestructuras, la digitalización de la gestión y la integración de soluciones más limpias y eficientes abren un escenario de modernización estructural. Sin embargo, el sector afronta también desafíos importantes, como la presión regulatoria y fiscal, la escasez y el coste de los amarres, la competencia internacional a bajo coste, la burocracia o falta de mano de obra cualificada, además de un entorno geopolítico incierto. En este contexto, la competitividad no dependerá tanto del volumen como de la capacidad para profesionalizar procesos, optimizar costes y ofrecer una propuesta sólida en un mercado cada vez más exigente y regulado.
Oportunidades: sostenibilidad, digitalización y nuevo modelo de experiencia
Las principales oportunidades del sector náutico se articulan hoy en torno a un eje estratégico claro: la consolidación de la economía marina como motor industrial, tecnológico y turístico. En este sentido, David de Haro, vicepresidente primero de ANBE, señala que “las grandes oportunidades pasan por la consolidación de la economía marina como sector estratégico, más allá del ocio, vinculada al empleo, la innovación tecnológica, la descarbonización y el turismo sostenible”. Este enfoque amplía el perímetro tradicional de la náutica y la conecta con la transición energética, el desarrollo territorial y la modernización de infraestructuras. Precisamente en el ámbito energético y de infraestructuras se concentra uno de los vectores de crecimiento más relevantes. Carlos Mahillo, director de desarrollo de negocio de Garau Ingenieros SLU, destaca que “este contexto presenta, a su vez, una gran oportunidad y un desafío relevante, la electrificación de las instalaciones náuticas y portuarias para dar servicio al creciente número de embarcaciones con motores eléctricos. De forma complementaria, la incorporación progresiva de tecnologías digitales e inteligencia artificial abre nuevas posibilidades para mejorar la eficiencia operativa, la seguridad y el control ambiental de las instalaciones”. En paralelo, el ámbito de la propulsión vive su propia transformación, y Sònia Manzano, subdirectora general de Greens Power Products (distribuidor de Honda Marine en España), apunta que “vemos oportunidades claras en el repowering y en una demanda creciente de motores eficientes, silenciosos y con bajas emisiones, que eleven la experiencia de navegación al más alto nivel”, a lo que David de Haro, vicepresidente primero de ANBE, añade que “el sector de embarcaciones eléctricas y de nuevos combustibles renovables está creciendo de forma sostenida, aunque todavía con desafíos en infraestructuras de recarga, adaptación normativa y fiscalidad”.
La digitalización es otra oportunidad que detectan los profesionales, y que puede ayudar a mejorar la competitividad del sector. Así, Josep Antoni Llopart, director del Salón Náutico Internacional de Barcelona, subraya que “las oportunidades se centran en la digitalización de servicios, la transición hacia embarcaciones más sostenibles y la captación de nuevos perfiles de usuario que buscan experiencias personalizadas”. Dentro de este ámbito, pero desde un punto de vista más de gestión empresarial, Alejandro Téllez, CEO y cofundador de StarNapp, remarca que “el auge de la digitalización abre oportunidades de mejor gestión y control para las empresas del sector, además de aumentar la calidad del servicio ofrecido al cliente. No sólo hay que efectuar trabajos, sino que hoy en día es necesario que estos trabajos estén justificados y el cliente tenga la facilidad de verlos”.
Junto a la transformación tecnológica, el mercado abre oportunidades vinculadas al cambio en el perfil del usuario y en los modelos de uso. Así, Víctor Moure, CEO de Kumbra Yachts, destaca entre las principales oportunidades “el creciente interés por la experiencia personalizada y el lifestyle náutico, además del auge del chárter de alta gama y los diferentes tipos de propiedad”, una tendencia que también apunta Davide Burrini, sales director EMEA de Propspeed: “Las oportunidades siguen siendo sólidas en los segmentos premium, chárter y de gestión profesional, especialmente en aquellos casos en los que las embarcaciones se utilizan con un mayor número de horas de funcionamiento y la eficiencia es realmente importante. También sigue habiendo interés en soluciones que favorezcan una mayor utilización, reduzcan el esfuerzo de mantenimiento, ahorren costes y prolonguen los intervalos de servicio”.
Por último, el desarrollo de infraestructuras y la ampliación de la oferta constituyen otra vía de crecimiento. Desde Marina Port Valencia, su CEO Patrick Reynés, apunta que “vemos una clara oportunidad en el desarrollo de marinas que vayan más allá del amarre y ofrezcan un servicio completo, eficiente y bien conectado con la ciudad”, mientras que Pedro Egea, director técnico comercial de Catamaran Center (agente oficial de Fountaine Pajot), recuerda que “nuestro sector profesional recibe continuamente oportunidades con nuevos astilleros procedentes de otros países, sobre todo del este de Europa. Sin embargo, comenzar a trabajar con marcas nuevas y astilleros a veces poco conocidos no es fácil: hay que invertir mucho en stock, promociones y, sobre todo, en ganarse la confianza de los clientes”.
Desafíos: regulación, costes y transformación estructural
El sector náutico afronta un escenario cada vez más condicionado por la presión regulatoria y medioambiental. David de Haro, vicepresidente primero de ANBE lo resume con claridad: “Los retos son claros: facilitar la electrificación, asegurar inversiones en puertos, promover cambios regulatorios más ágiles y mejorar la percepción social del sector como actividad generadora de empleo, innovación y riqueza territorial.” En la misma línea, Josep Antoni Llopart, director del Salón Náutico Internacional de Barcelona, advierte que “entre los desafíos destacan la adaptación a normativas medioambientales cada vez más exigentes, la reducción de emisiones y la necesidad de atraer talento especializado en un contexto de transformación tecnológica”, mientras que José María Campuzano, CEO de STP Shipyard Palma, señala que “existen retos importantes, como la falta de personal cualificado, el aumento de la exigencia técnica y la necesidad de adaptarse a normativas medioambientales cada vez más estrictas. Son desafíos reales, pero también una palanca para seguir profesionalizando el sector y reforzar su competitividad”. A estos desafíos se suma, como apunta Carlos Mahillo, director de desarrollo de negocio de Garau Ingenieros SLU, que “todo ello debe abordarse sin perder de vista los retos medioambientales, avanzando decididamente en la reducción del impacto del sector sobre mares y océanos.”
A nivel estructural, la capacidad de infraestructuras y la disponibilidad de amarres continúan siendo uno de los principales desafíos para el sector. Pedro Martín Scala, responsable de marketing de Aquila España y Portugal, reconoce que “seguimos teniendo retos claros como la presión sobre los amarres y un entorno regulatorio cada vez más exigente”, mientras que Kumbra Yachts apunta directamente a “la escasez de amarres en determinadas zonas, la incertidumbre de la geopolítica actual y la adaptación a la digitalización” como principales desafíos que debe afrontar el sector. Por su parte, Víctor Fernández, sales manager de Marine Point, comenta que “seguimos arrastrando un problema estructural muy claro: la escasez y el elevado coste de los amarres, que se ha convertido en uno de los principales frenos para el desarrollo del sector”, y Davide Burrini, sales director EMEA de Propspeed, añade que “las limitaciones de capacidad en los puertos deportivos, los amarres y la mano de obra cualificada también siguen frenando el crecimiento en algunas zonas.”
El contexto económico y competitivo tampoco facilita el escenario de la náutica recreativa en España, y en este sentido Fran Cristos, director de Ankerplex, advierte que “para el mercado europeo, el mayor desafío está en la entrada de productos de manufactura asiática a costes bajos. Creo, además, que la coyuntura internacional puede afectar a la economía mundial y, por tanto, al sector”. En la misma línea, Santiago Esteva, responsable nacional de Consumer and Trade de Mirka, considera que “el único riesgo puede ser la inestabilidad mundial que se mueve en torno a la incertidumbre.” Y en otro sentido, Davide Burrini, sales director EMEA de Propspeed, señala que “entre los retos se encuentran la menor demanda en los segmentos de gama básica, la mayor sensibilidad al precio y la incertidumbre normativa en determinadas regiones, especialmente en lo que respecta a las operaciones de fletamento.”
A nivel empresarial, la gestión interna y la adaptación a un mercado más exigente suponen otro frente clave, y en este sentido Juan Carlos González, director de Baitra, identifica que “los principales desafíos del sector están relacionados con la gestión de la estacionalidad, la concentración de la industria, las limitaciones del mercado, y la necesidad de adaptarse a un entorno cada vez más regulado”, mientras que Pedro Egea, director técnico comercial de Catamaran Center (agente oficial de Fountaine Pajot), apunta que “quizá hoy en día uno de los mayores desafíos sea saber controlar y planificar correctamente el stock de modelos y unidades para toda la temporada.” Desde el ámbito de la distribución, Sònia Manzano, subdirectora general de Greens Power Products (distribuidor de Honda Marine en España) destaca que “los principales retos siguen siendo la presión de costes en toda la cadena de valor, los ciclos de decisión más largos por parte de algunos clientes y la necesidad de garantizar una disponibilidad estable de producto. Además, el mercado espera un nivel de servicio alto, por lo que reforzar la capacidad de los concesionarios y su preparación técnica es clave”.
Por último, el propio perfil del cliente se ha convertido en un desafío en sí mismo, y para Rodolfo Guasch, CEO de Hermanos Guasch, “el principal desafío es el alto nivel de exigencia del usuario náutico actual. El cliente está mejor informado, compara más y demanda un servicio excelente. Por ello, resulta clave saber comunicar correctamente el valor añadido, el factor diferencial y la calidad real del servicio que se ofrece”. Por su parte, Alejandro Téllez, CEO y cofundador de StarNapp, apunta que “la elevada burocracia y la necesidad de una legislación más ágil siguen siendo los principales obstáculos estructurales. Además, la industria debe adaptarse a los nuevos sistemas de gestión avanzados, con mayor control y mejor optimización de los recursos.”







