Rekker obtiene el iF Design Award y el Red Dot Award con su modelo Gina35
La firma española Rekker suma dos de los principales galardones internacionales de diseño en un mismo año con Gina35, una propuesta que aborda la cocina como parte integrada de la arquitectura doméstica y que pone el acento en la proporción, el oficio y la materialidad.
El pasado 27 de abril, en Berlín, Rekker recibió el iF Design Award por su modelo Gina35, un reconocimiento que se verá complementado el próximo 7 de junio con la entrega del Red Dot Award. La coincidencia de ambos premios en 2026 sitúa a la firma en una posición destacada dentro del panorama internacional del diseño contemporáneo, en un contexto en el que la cocina se plantea como un elemento estructural del espacio doméstico más allá de su función utilitaria.
Este doble reconocimiento consolida una línea de trabajo que incide en la relación entre mobiliario y arquitectura, y que encuentra en Gina35 una síntesis de los principios que la empresa ha desarrollado en los últimos años. Tras el reconocimiento obtenido en 2024 con la cocina exterior The Rok, el foco se desplaza ahora hacia el ámbito interior, reforzando la continuidad de una trayectoria centrada en la especialización y el desarrollo técnico.
El sistema Gina35 toma su nombre de la dimensión que articula el conjunto: frentes y puertas con un grosor de 35 milímetros. Esta medida actúa como base de un esquema proporcional que se extiende al resto de elementos, generando una modulación coherente en la que cada componente responde a múltiplos de esa cifra. Patas de 7 milímetros o laterales curvos de 10,5 milímetros forman parte de una lógica constructiva que busca equilibrio y continuidad visual, trasladando una lectura ordenada del conjunto.
Desde el punto de vista material, la propuesta combina madera natural trabajada mediante técnicas tradicionales —como la cola de milano— con superficies de altas prestaciones como el MDi de Inalco. Esta coexistencia de procesos artesanales y soluciones tecnológicas define una estética contenida en la que los encuentros curvos, las aristas suavizadas y la continuidad de acabados contribuyen a integrar la cocina en el espacio arquitectónico.
En palabras de Javier Castilla, CEO y director de Producto, “Gina35 nace de una manera muy honesta de entender nuestro oficio. De escuchar el material, de respetar los tiempos y de cuidar cada detalle como si fuera único. Este reconocimiento nos emociona especialmente porque habla del trabajo de todo un equipo y de un camino compartido. También es, de alguna forma, un homenaje a quienes iniciaron este proyecto y nos enseñaron a hacer las cosas con exigencia y sensibilidad. Hoy seguimos construyendo sobre esa base”.
La obtención de ambos galardones se interpreta en la empresa como el resultado de un proceso sostenido en el tiempo, en el que la evolución formal y técnica se apoya en una estructura empresarial de carácter familiar. Fundada por Ángel Castilla, la compañía mantiene una línea de trabajo centrada en la precisión constructiva, la atención al detalle y una relación directa con los materiales.







