Schmidt presenta las tendencias deco del 2026
Schmidt presenta las principales tendencias de decoración, donde la funcionalidad, la identidad del usuario y el bienestar se combinan con la estética. La firma francesa identifica cinco ejes de diseño que guiarán los espacios del año: minimalismo cálido, formas orgánicas, cocinas como punto de encuentro, la fusión de lo clásico y lo moderno, y la reinterpretación de la madera como material protagonista.
Los espacios contemporáneos ya no se conciben únicamente desde la perspectiva estética, sino que buscan responder con precisión y sensibilidad a nuevas formas de habitar, priorizando el bienestar y la identidad de los usuarios. En este contexto, Schmidt, fabricante francés de mobiliario a medida, analiza las principales tendencias de decoración y las materializa en cinco propuestas de diseño que combinan funcionalidad y estética, estructurando el espacio y asegurando su coherencia a lo largo del tiempo.
Minimalismo cálido
El minimalismo se consolida como una de las principales tendencias de decoración para 2026, extendiéndose más allá de la moda y la belleza hacia el diseño de interiores, donde se combina con materiales de riqueza visual para generar espacios equilibrados.
La cocina Firenze ejemplifica esta tendencia mediante un enfoque de discreción sofisticada. Sus frentes depurados en tonos claros y la combinación de madera Light Fox y travertino Valencia crean un ambiente sereno y de carácter casi arquitectónico, donde cada elemento está pensado para aportar funcionalidad y coherencia visual. La compañía incorpora en la cocina Firenze soluciones de almacenamiento oculto que optimizan el uso del espacio. La integración de electrodomésticos, despensas de gran capacidad y encimeras despejadas contribuye a una percepción visual de orden y continuidad, elementos esenciales en los interiores contemporáneos.
Vuelven las curvas, también en los muebles
Una de las tendencias destacadas para 2026 es el regreso a las formas orgánicas. Desde el diseño, las curvas no solo cumplen una función estética, sino que también mejoran la ergonomía, suavizan la percepción del volumen y facilitan una experiencia espacial más intuitiva. Además, contribuyen a generar entornos acogedores al evocar elementos naturales.
La cocina Toulouse refleja esta tendencia mediante frentes suavemente redondeados y estanterías de líneas curvas, rompiendo con la rigidez del mobiliario tradicional. La combinación de frentes en color Peach con madera oscura crea un espacio fluido, visualmente acogedor y alineado con las propuestas contemporáneas.
La cocina, el punto de encuentro del hogar
Aunque esta tendencia se ha ido consolidando progresivamente, las cocinas contemporáneas destacan cada vez más como espacios centrales del hogar.
La cocina Trondheim refleja esta evolución mediante un diseño abierto y versátil, en el que el mobiliario mantiene un diálogo continuo con el resto de la vivienda. La combinación de armarios cerrados y estantes abiertos permite equilibrar llenos y vacíos, generando dinamismo y ligereza visual en el espacio. La isla central se consolida como elemento clave del diseño, actuando como punto de encuentro que potencia la convivencia y la multifuncionalidad. En este diseño, cada componente se ha concebido para equilibrar estética y funcionalidad, ofreciendo soluciones que facilitan las tareas cotidianas sin comprometer la imagen contemporánea y acogedora del espacio.
Lo clásico se combina con lo moderno
La cocina Lourmarin transmite una sensación de calma y luminosidad, inspirada en la estética de la campiña francesa. Su diseño apuesta por la armonía de las proporciones, combinando frentes en beige Magnolia, claros y serenos, con la calidez de la madera Fox, creando un ambiente acogedor y refinado.
Lejos de los excesos decorativos, Lourmarin pone en valor la sencillez y mantiene el espíritu de convivencia mediante un rincón comedor con banco integrado, que facilita el disfrute de los momentos cotidianos en un entorno cálido y funcional.
La madera se renueva
La madera mantiene su protagonismo en 2026, reinterpretada bajo códigos más gráficos y contemporáneos. La cocina Odense refleja esta tendencia mediante frentes chapados en roble ranurado, teñidos en color Alabama, donde la textura se convierte en elemento central del diseño. Este patrón lineal aporta ritmo y profundidad al conjunto, potenciando la percepción del espacio sin necesidad de elementos decorativos adicionales.
El contraste entre la madera natural y los detalles en latón aporta una combinación de tradición y modernidad, alineándose con la demanda creciente de interiores auténticos, sostenibles y concebidos para perdurar en el tiempo.




