Halletts Point, un coloso con fachada a medida de Cortizo en el futuro corazón residencial de Nueva York
Su oferta residencial alcanza un total de 650 viviendas en las que la distribución de los espacios y la elección de los materiales permiten al usuario disfrutar de una experiencia premium. A esto se suman el resto de las instalaciones, más de 39.000 m² que incluyen un gimnasio con todo tipo de comodidades, una sala de juegos para los más pequeños, un espacio de coworking, piscina, una amplia terraza al aire libre y un estudio de grabación a disposición de los vecinos.
Fachada a medida de Cortizo
Esta búsqueda del máximo confort también se traduce en la concepción arquitectónica de los 46.000 m² de fachada que envuelven ambos volúmenes, un sistema a medida desarrollado por Cortizo que ha convertido a Halletts Point en un paradigma de la arquitectura residencial urbana. Surgido de la colaboración entre la multinacional española, la empresa Fabbrica LLC y el estudio Handel Architects, el muro cortina de estos edificios es un ejemplo de harmonía entre diseño y funcionalidad.
La fachada se configuró a través de un sistema modular que cumplió una doble funcionalidad: por un lado, aceleró los tiempos de instalación posibilitando el ensamblaje en taller de los módulos, mientras que, por el otro, contribuyó decisivamente a definir el carácter de los edificios otorgándoles la apariencia de dos enormes espejos sobre los que se refleja la actividad del barrio de Astoria.
Otra de las claves del desarrollo de este sistema ‘ad hoc’ fueron las dimensiones de las torres, ya que la más alta supera las 30 plantas de altura, lo que obligó a los ingenieros de la multinacional a buscar soluciones que aumentasen la inercia de la fachada. Con este objetivo se desarrollaron perfiles especiales con un espesor de entre 2,5 y 3 mm, lo que evitó la utilización de refuerzos en el interior de los perfiles y permitió optimizar los plazos de montaje.
En lo que respecta a la instalación, este muro cortina también destaca por sus anclajes, que posibilitaron una máxima precisión en la colocación de los módulos. Para ello, el departamento de Grandes Desarrollos de Cortizo creó un sistema de fijación dividido en tres partes: la placa de anclaje, que permitió optimizar la alineación de la fachada ligera corrigiendo posibles defectos de los pasos de forjado; y un gancho de regulación de dos piezas, pensado para mejorar el ajuste lateral y vertical de los módulos.
A esta solución a medida se sumaron los perfiles del paso de forjado, cuyo tamaño se ajustó a las necesidades específicas del proyecto permitiendo la instalación de estores con sistemas de enrolle ocultos en el falso techo. De esta manera, desde el interior del edificio solo se aprecia la superficie acristalada, un efecto que se ve reforzado por las dimensiones de los propios módulos, que alcanzaron los 1,2 m de ancho y los 2,8 m de alto.
Por su parte, las aperturas se ejecutaron con más de 1.500 ventanas proyectantes integradas en el muro cortina para las que el equipo de Grandes Desarrollos de Cortizo creó semimontantes especiales, cuyo diseño permite conservar la homogeneidad estética de la fachada haciendo que las ventanas sean imperceptibles desde el exterior en posición de cierre.
Finalmente, cabe destacar que para asegurar la durabilidad de la envolvente se utilizó un lacado de clase 3 que protege la perfilería exterior de la corrosión, la abrasión y la polución propia de grandes urbes como Nueva York, cumpliendo con la norma 2605 de la American Architectural Manufacturers Association (AAMA), una de las más exigentes de los Estados Unidos.
Es por todo ello que las 400 t de perfiles diseñadas y extruidas por Cortizo han contribuido decisivamente a definir el carácter de Halletts Point, un complejo que ya ha cambiado para siempre el skyline del barrio de Astoria.






















