Tecnologías de la madera y el mueble: ¿una industria en busca de una nueva identidad?
De las encuestas estadísticas de Acimall, la asociación italiana de fabricantes de tecnologías para la madera y los materiales derivados de la madera, surgen numerosas cuestiones: desde la necesidad vital de aumentar el tamaño de las empresas hasta los efectos de los conflictos en Ucrania y Palestina, compartidos con toda la economía mundial; desde la preocupación por los aranceles introducidos por Estados Unidos hasta la necesidad de mantener el mejor equilibrio entre una demanda interna siempre relevante y los flujos de exportación, que son la verdadera brújula de esta industria.
Balance final de 2024
Las cifras definitivas del año pasado confirmaron las previsiones de la oficina de estudios de la asociación, reafirmando los datos preliminares. La producción italiana de máquinas, herramientas y accesorios para la madera ascendió a 2.420 millones de euros, un 8,7% menos que en 2023. Se observó una tendencia a la baja en las exportaciones (1.695 millones, un 8,1% menos que el año anterior) y en el mercado interno, que se situó en 725 millones de euros, un 9,9% menos que en 2023.
Las importaciones registraron un descenso significativo (228 millones, un 25,2% menos), una tendencia que limitó la caída de la balanza comercial al 4,9% en comparación con 2023 (1.467 millones de euros). El consumo aparente se detuvo en 953 millones de euros, lo que supone una reducción del 13,8% con respecto a los resultados de 2023, pero sigue indicando que el mercado italiano sigue siendo líder mundial.
Vale la pena repetir lo que dijo Dario Corbetta, director de Acimall, sobre las cifras preliminares, recordando que esta situación, claramente incómoda, es una especie de lapso de tiempo en una industria que ha estado creciendo durante algunos años. Las causas son bien conocidas y compartidas por la mayor parte de la economía italiana y mundial: una emergencia pandémica seguida de incentivos y ayudas que básicamente pospusieron la necesidad de afrontar los problemas estructurales del sector: “Desde la persistente escasez de mano de obra, que obliga a las empresas a adoptar nuevas herramientas para abordar el gran problema de la formación, hasta el atractivo de estas operaciones para los nuevos trabajadores, pasando por los retrasos en el cambio generacional y los numerosos retos a los que se enfrenta la industria mecánica instrumental”.
El balance final quedó definido por la información recopilada durante el último trimestre, con cifras que resultan difíciles de detectar e interpretar en vista de la situación que todos conocemos: la encuesta trimestral de Acimall para octubre-diciembre de 2024 registró una caída de los pedidos del 5,2% (un 6,5% menos en el extranjero; un 7,1% más en Italia) en comparación con el mismo trimestre de 2023. La cartera de pedidos se amplió a 3,6 meses (y sigue creciendo), mientras que los precios aumentaron un 2% desde principios de año. La encuesta sobre la calidad reveló que la muestra de empresas entrevistadas espera una estabilidad sustancial en la producción (55%), el empleo (70%) y las existencias disponibles (50%). La estabilidad no es la tendencia prevista a principios de este año: se espera que el mercado nacional siga cayendo en un 50% de la muestra, se mantenga estable en un 45% y crezca un 5%. En el extranjero, la proporción de opiniones que esperan estabilidad vuelve a subir al 50%, mientras que el 50% restante teme una nueva contracción.
Italia, Alemania y China en 2024
La oficina de estudios de Acimall también ha procesado una serie de datos sobre la posición de Italia en los flujos industriales mundiales, comparándola con sus dos principales competidores en el escenario mundial, Alemania y China, excluyendo las herramientas.
Italia cerró 2024 con un valor de exportación (excluyendo las herramientas, vale la pena repetirlo) de 1.550,4 millones de euros, un 8% menos que los 1.686,7 millones de euros de 2023. Los principales destinos del año pasado fueron Estados Unidos (177,2 millones de euros, un 4,3% menos), Francia (175,7 millones de euros, un 19% más) y Alemania (121,5 millones de euros, un 2,4% menos). Completan la lista de los diez principales importadores Polonia, España, Reino Unido, China, Suecia, Turquía y Bélgica. Las ventas a los dos países competidores analizados se mantuvieron básicamente estables (un descenso del 2,4% en Alemania y un aumento del 2% en China), y quizá cabe destacar el importante aumento registrado en Francia, que reafirmó su papel de segundo mercado de destino (un aumento del 19% con respecto a 2023), así como el descenso mucho más decepcionante del 30% de Reino Unido.
En 2024, la importación de tecnología para la madera y el mueble ascendió a 228,1 millones de euros, lo que supone un claro descenso con respecto a los 304,7 millones de 2023 (un 25,1% menos). Alemania sigue siendo el primer país proveedor de Italia, con 83,7 millones de euros, lo que supone un fuerte descenso con respecto a los 157,4 millones de 2023 (un 46,8% menos). En segundo lugar se sitúa China, con 40,2 millones de ventas a Italia, lo que supone un aumento del 36,3% con respecto a 2023. El crecimiento porcentual es aún mayor en el caso de España, que ocupa el tercer lugar con 14,2 millones de euros, un 41% más que los 10,1 millones del año pasado. Austria cayó al cuarto lugar, registrando una enorme reducción del 45,6% en las ventas a Italia (de 23,3 millones en 2023 a 12,5 el año pasado). Una tendencia similar se observó en India (10,4 millones de euros, un 44,7% menos que los 18,9 de 2023). La lista continúa con Suiza, Francia, Finlandia (que registró un increíble crecimiento de 315.000 euros en 2023 a 4,7 millones de euros en 2024, con un excepcional y poco significativo aumento del 1.405%), Reino Unido y Estados Unidos.
Pasemos ahora a Alemania, líder histórico del comercio internacional, con 2.485 millones de euros en exportaciones (excluidas las herramientas), lo que supone un descenso del 11,6% con respecto a los 2.813 millones de 2023. Esto supone una reducción del 11,6%, peor que la caída del 8,1% registrada por los fabricantes italianos. También para Alemania, los diez principales países de destino son Estados Unidos (362,9 millones de euros, un 1,5% más), seguido de China (213,2 millones de euros, un 18% menos) y Francia (168 millones, un 14,3% menos). La clasificación continúa con Austria, Polonia, Canadá, Reino Unido, Egipto, Países Bajos y Suiza. Egipto registró una auténtica hazaña en términos porcentuales, pasando de 9,7 millones en 2023 a más de 87 en 2024 (un aumento del 796,3%).
El año pasado, también en lo que respecta a las importaciones de Alemania, el primer puesto del ranking de los diez principales países se lo ocupó China, con un valor prácticamente idéntico al del año anterior (178,1 millones de euros frente a los 177,8 de 2023). En segundo lugar, Italia mantuvo la misma posición que en 2023, pero cayó de 110,2 a 84,2 millones en 2024 (un descenso del 23,6%). Las compras alemanas en Polonia disminuyeron un 3,7% (79,5 millones frente a 82,6), aunque el país sigue por delante de otros exportadores, a saber, en orden descendente, Austria, la República Checa, Suiza, Eslovenia, Suecia, Francia y Luxemburgo.
China a la cabeza
China volvió a superar a Alemania y fue el líder absoluto de los flujos comerciales en 2024, con unas exportaciones (excluidas las herramientas) equivalentes a 2.520 millones de euros, un 9,3% más que en 2023 (2306 millones). Añadamos que este resultado se combina con una importante reducción de las importaciones, que pasaron de 231,9 millones en 2023 a 189,1 el año pasado, lo que sugiere un cambio que puede considerarse estructural para la industria de la maquinaria para la madera y el mueble en China; estas máquinas no solo satisfacen cada vez más las exigencias cuantitativas y cualitativas del mercado chino, sino que también resultan cada vez más atractivas en el extranjero, no solo por su precio, sino también por una calidad que empieza a compararse con los estándares de los proveedores más consolidados.
Entrando en detalles, vemos, como era de esperar, que el mayor admirador de la tecnología china es Vietnam, que aumentó sus compras al país vecino en un 27,5%, pasando de 280,3 millones de euros en 2023 a 357,3 el año pasado. En segundo lugar se sitúan Estados Unidos (348 millones de euros, un 2,1% más) y en tercer lugar Rusia (224,3 millones de euros, un 2% más), seguidos de Alemania, India, Tailandia, Brasil, Indonesia, Malasia y México.
En cuanto a las importaciones, que ascendieron a 189,1 millones de euros frente a los 231,9 de 2023 (un 18,5% menos), la medalla de oro al principal país proveedor es para Alemania, aunque perdió un 22,9% en valor (de 128,9 millones en 2023 a 99,4 el año pasado). Italia se mantuvo firme en el segundo puesto con 29,6 millones (un 0,4% menos), superando así a Taiwán, que fue segundo en 2023 y tercero en 2024, con unas ventas a China que ascendieron a 14,5 millones de euros, un 4% menos que en 2023.
A continuación se situaron Japón (que aumentó sus importaciones de maquinaria china en un 29,1%), Dinamarca, Corea del Sur, Estados Unidos, Austria y los Países Bajos, que pasaron de 329.000 euros en 2023 a 2,7 millones en 2024, lo que supone un salto cualitativo del 748%. El ranking de los diez principales países importadores lo cerró Singapur.
“Las cifras procesadas por nuestra oficina de estudios ilustran con precisión la situación a la que se enfrentan cada día las empresas made in Italy”, afirmó el director de Acimall, Dario Corbetta. “Los mercados maduros y consolidados, a pesar de las tormentas de los últimos años, mantienen su papel y siguen siendo una referencia para todos los fabricantes. Las exportaciones chinas han recuperado el primer puesto en los mercados mundiales, un resultado esperado que sugiere olvidar los viejos clichés y trabajar más duro para preservar una brecha tecnológica que es esencial para seguir siendo un socio de referencia en los flujos comerciales mundiales en términos de calidad, fiabilidad y, sobre todo, servicio y colaboración posventa”.














