"En una distribución con retornos frecuentes y controlados, una caja de plástico resistente puede sustituir a muchos embalajes de un solo uso de cartón"
Entrevista a Xavier Llinàs, gerente de BITO Sistemas de Almacenaje
Periodista especializada en la producción de aceite de oliva y logística · Interempresas Media
23/10/2026
El embalaje y la protección de materiales deben garantizar la integridad de la mercancía durante el transporte. Preguntamos a Xavier Llinàs, gerente de BITO Sistemas de Almacenaje cómo adaptan sus soluciones a las necesidades del transporte y de cada mercancía, así como sobre la gestión de los residuos derivados del embalaje.
El embalaje/packaging logístico suele tener una vida corta. ¿Es más ecológico y rentable usar materiales que se reciclen fácilmente que apostar por otros que se pueden reutilizar más, pero son menos reciclables? ¿O están en conflicto ambas?
No hay una respuesta válida para todos los circuitos, y en todo caso, estaría en línea con la disyuntiva de si es mejor cajas de cartón o de plástico. En una distribución con retornos frecuentes y controlados, una caja de plástico resistente puede sustituir a muchos embalajes de un solo uso de cartón.
Para valorar su rentabilidad y su impacto ambiental hay que contar también el transporte de retorno, la limpieza, las pérdidas y el número real de usos. En cambio, cuando recuperar el embalaje es difícil, la facilidad de reciclaje adquiere más peso. Reutilización y reciclabilidad pueden complementarse. Por ejemplo, las cajas MB Eco y ECOMotion de BITO incorporan polipropileno reciclado y están concebidas para seguir circulando durante su vida útil.
¿Cómo resuelven necesidades de la mercancía que resultan contradictorias desde el punto de vista del packaging? Por ejemplo, la fruta necesita protección, pero también poder respirar.
La solución consiste en definir qué necesita el producto en cada fase o tramo del circuito y elegir la caja más adecuada en cada caso. Si hablamos de productos frescos, una caja de paredes ventiladas favorece la circulación del aire y es idónea para su uso en vehículos refrigerados o cámaras frigoríficas. Su diseño debe ofrecer, al mismo tiempo, la resistencia necesaria para el apilado y la manipulación. Si la prioridad es conservar una temperatura durante el reparto, se puede recurrir a una solución isotérmica reutilizable. Protección, ventilación y control térmico se combinan según la mercancía y la operativa, no mediante una única configuración para todos los productos. De nuevo, en BITO la solución óptima en estos casos es la caja MB Food & Delivery.
¿Cómo influye la capacidad de hacerse cargo de los residuos en la elección de un material u otro para el embalaje y el packaging?
La sensorería que no puede modificar las condiciones en las que está almacenado el producto tiene la propiedad de registrar, ¿pero hasta qué punto modifica la operativa?
Un sensor no corrige por sí solo una temperatura inadecuada ni evita un golpe. Su valor aparece cuando el dato llega a tiempo a quien puede actuar. La alerta emitida permite revisar una incidencia, decidir si una mercancía debe inspeccionarse o corregir un proceso antes de repetir el problema. La identificación y el seguimiento de cajas también ayudan a localizar activos, detectar pérdidas y organizar mejor sus retornos. En BITO hemos creado un entorno específico de digitalización de cajas y contenedores que llamamos BITO IOB (Internet of Bins), que facilita todo tipo de datos sobre ubicación, movimientos o condiciones de transporte de las cajas y que puede incorporarse a las decisiones diarias del almacén. La clave es definir qué acción desencadena cada dato; registrar sin actuar aporta poco.





























