EQUIPAMIENTO DE ALMACENES Y VEHÍCULOS

La planificación debe cruzar el calendario logístico con la disponibilidad energética de las máquinas

Recargar sin frenar el almacén: cómo integrar las baterías de litio Sunlight en la planificación logística

Redacción Interempresas20/10/2026
Las pausas, los cambios de turno y los periodos de menor actividad ofrecen oportunidades para recuperar energía. Con las baterías de iones de litio Sunlight, aprovechar esos momentos exige coordinar la operativa, los cargadores y la potencia disponible.
En un almacén, cada movimiento forma parte de una secuencia: descargar mercancía, trasladar palés, reponer ubicaciones y preparar expediciones. Cuando una carretilla se detiene por falta de energía, la interrupción puede afectar a varias tareas. Por eso, la recarga debe ocupar un lugar en la planificación logística, junto con los recursos humanos, los equipos y los horarios de transporte.

Las baterías de iones de litio Sunlight permiten abordar esta necesidad mediante las recargas de oportunidad. Su gama LiONFORCE está concebida para aprovechar pausas y descansos, incorporando aportaciones de energía durante la jornada. Esta capacidad facilita una organización más flexible, siempre que batería, cargador e infraestructura estén dimensionados para las exigencias reales del almacén.

Imagen

Conocer el consumo antes de organizar las recargas

La primera decisión consiste en analizar cómo trabaja cada máquina. Dos carretillas del mismo modelo pueden presentar necesidades diferentes si una realiza desplazamientos largos y otra concentra su actividad en elevaciones frecuentes o manipulación de cargas exigentes.

Antes de seleccionar una batería Sunlight y definir sus ventanas de recarga, conviene registrar horas efectivas de utilización, intensidad del trabajo, consumo y tiempos de inactividad. También deben contemplarse las variaciones entre jornadas, campañas comerciales y picos estacionales.

Este diagnóstico permite establecer cuánta energía necesita recuperar cada equipo y cuándo puede hacerlo. La capacidad de la batería debe guardar relación con el trabajo previsto y con las oportunidades de conexión disponibles. Una pausa solo resulta útil si permite recuperar energía suficiente para contribuir al siguiente tramo operativo.

Imagen

Convertir las pausas en ventanas energéticas

El descanso del operario, la comida o la espera entre determinadas tareas pueden convertirse en momentos de recarga para las baterías Sunlight. La clave está en incorporar la conexión a una rutina sencilla, conocida y compatible con la organización del trabajo.

Por ejemplo, cuando una carretilla queda estacionada durante una pausa programada, el procedimiento puede incluir su conexión al cargador asignado. Así, el tiempo de inmovilización que ya existía adquiere una función energética.

Sin embargo, no todas las pausas proporcionan la misma recuperación. Influyen su duración, el estado de carga inicial, la temperatura y la potencia que admite el conjunto. Por ello, el plan debe apoyarse en las especificaciones del modelo Sunlight instalado y en la validación de su combinación con el cargador. Evitar estimaciones genéricas permite construir horarios fiables.

Coordinar los cambios de turno

El relevo entre equipos humanos representa una oportunidad especialmente valiosa, aunque también puede concentrar la demanda de recarga. Si todas las máquinas llegan simultáneamente a los cargadores, pueden aparecer colas y necesidades eléctricas difíciles de atender.

Una estrategia práctica consiste en escalonar las conexiones por zonas, funciones o prioridades. Mientras unas carretillas finalizan su actividad, otras recuperan energía y un tercer grupo mantiene las tareas imprescindibles.

En una flota equipada con baterías Sunlight, este reparto debe considerar el trabajo pendiente y el previsto para el siguiente turno. La máquina destinada a una expedición inmediata puede necesitar atención antes que otra cuya actividad comenzará más tarde.

El relevo también debe transmitir información: carga disponible, incidencias observadas y conexiones pendientes. Con ello, el siguiente equipo recibe una flota cuya situación energética conoce.

Imagen

Acercar los cargadores a la operativa

La ubicación del cargador influye directamente en el aprovechamiento de las baterías Sunlight. Si conectarlas exige atravesar el almacén, esperar o realizar maniobras complejas, una parte del descanso se pierde en desplazamientos.

Los puntos de recarga deben situarse teniendo en cuenta los recorridos habituales y las zonas donde las máquinas permanecen detenidas. Según la distribución del centro, puede resultar adecuado concentrarlos o repartirlos entre distintas áreas.

La proximidad debe combinarse con accesibilidad y protección. Es necesario evitar interferencias con pasillos, salidas, muelles y recorridos peatonales, además de proteger cargadores y conexiones frente a golpes.

También conviene organizar los cables para que no invadan zonas de paso. El diseño debe facilitar una conexión cómoda y repetible, siguiendo las instrucciones de instalación y utilización del fabricante. Una infraestructura bien situada favorece que el procedimiento se cumpla diariamente.

Dimensionar la potencia disponible

La rapidez de recarga solo puede aprovecharse si la instalación eléctrica permite suministrar la potencia necesaria. Incorporar baterías Sunlight exige estudiar cuántos cargadores funcionarán simultáneamente y qué otros consumos coincidirán con ellos.

Climatización, equipos automáticos, iluminación o refrigeración pueden compartir las mismas franjas de demanda. Por eso, sumar las potencias nominales de los cargadores resulta insuficiente: hay que analizar el comportamiento conjunto del centro.

El ecosistema de Sunlight Group incluye MD LOADmanagement, una solución que regula la potencia de cargadores compatibles según el estado de carga de las baterías y un límite configurable. Su aplicación debe comprobarse para la configuración concreta del proyecto.

Este enfoque permite plantear una distribución de la energía disponible acorde con la infraestructura. Aun así, ningún sistema de gestión sustituye una potencia suficiente para cubrir las necesidades diarias de la flota dentro de sus ventanas de conexión.

Aprovechar los periodos de menor actividad

Además de las pausas formales, muchos almacenes presentan intervalos de menor demanda entre recepciones, reposiciones o expediciones. Identificarlos permite ampliar las oportunidades de recarga de las baterías Sunlight.

La planificación debe cruzar el calendario logístico con la disponibilidad energética de las máquinas. Si una zona reduce temporalmente su actividad, parte de sus equipos puede conectarse mientras otros mantienen el servicio.

Este criterio requiere flexibilidad. Un retraso de transporte o un pedido urgente puede modificar las ventanas previstas. Resulta conveniente definir alternativas para recuperar posteriormente la energía pendiente.

El objetivo es mantener un balance viable durante toda la jornada. Las recargas breves deben formar parte de un programa que asegure la energía necesaria, incluyendo las conexiones de mayor duración que requiera cada aplicación.

Imagen

Implicar a operaciones, mantenimiento y plantilla

La gestión de las baterías Sunlight necesita responsabilidades claras. Operaciones conoce las prioridades del almacén; mantenimiento supervisa los equipos y la infraestructura; los conductores ejecutan las conexiones y detectan incidencias.

Los tres ámbitos deben compartir un procedimiento que indique dónde recargar, en qué momentos, cómo comprobar la conexión y a quién comunicar una anomalía. También debe contemplar qué hacer cuando un punto está ocupado o fuera de servicio.

LiONFORCE incorpora un sistema de gestión de batería, o BMS, que supervisa parámetros como temperatura, tensión y corriente. Esa supervisión aporta protección técnica, pero debe acompañarse de prácticas correctas y del uso de cargadores aprobados.

La formación convierte estas pautas en hábitos y reduce errores que pueden comprometer la disponibilidad.

Medir para mejorar la disponibilidad

El resultado debe evaluarse mediante indicadores operativos: paradas por falta de energía, cumplimiento de las ventanas previstas, ocupación de cargadores y equipos disponibles al inicio del turno.

Revisarlos permite ajustar horarios, posiciones y prioridades. También ayuda a comprobar si una ampliación de actividad requiere modificar la capacidad de las baterías Sunlight o la infraestructura.

Integrar la energía en la planificación significa anticipar las necesidades de cada máquina. Cuando las baterías Sunlight, las recargas y los turnos se organizan conjuntamente, el almacén puede aprovechar mejor sus pausas y sostener su ritmo de trabajo con mayor previsibilidad.

COMENTARIOS AL ARTÍCULO/NOTICIA

Deja un comentario

Para poder hacer comentarios y participar en el debate debes identificarte o registrarte en nuestra web.

Suscríbase a nuestra Newsletter - Ver ejemplo

Contraseña

Marcar todos

Autorizo el envío de newsletters y avisos informativos personalizados de interempresas.net

Autorizo el envío de comunicaciones de terceros vía interempresas.net

He leído y acepto el Aviso Legal y la Política de Protección de Datos

Responsable: Interempresas Media, S.L.U. Finalidades: Suscripción a nuestra(s) newsletter(s). Gestión de cuenta de usuario. Envío de emails relacionados con la misma o relativos a intereses similares o asociados.Conservación: mientras dure la relación con Ud., o mientras sea necesario para llevar a cabo las finalidades especificadasCesión: Los datos pueden cederse a otras empresas del grupo por motivos de gestión interna.Derechos: Acceso, rectificación, oposición, supresión, portabilidad, limitación del tratatamiento y decisiones automatizadas: contacte con nuestro DPD. Si considera que el tratamiento no se ajusta a la normativa vigente, puede presentar reclamación ante la AEPD. Más información: Política de Protección de Datos