La Generación Z prefiere marcas transparentes y realistas
La consultora 21gramos ha impulsado el estudio ‘Más allá de la Z – Marcas con Valores 2026’, de la que se desprende que la Generación Z (nacidos entre 1996 y 2010), que ya representa el 40% del mercado global, no quiere promesas aspiracionales, sino compañías que puedan estar a su lado, escuchar sus inquietudes y formar parte de su proceso de construcción como consumidores y ciudadanos. El informe, que se publicó el pasado 15 de marzo con motivo del Día Mundial del Consumo Responsable, analiza cómo esta generación se relaciona con el consumo y qué papel espera de las marcas. Una de las conclusiones del estudio es que el 70% de estos consumidores asegura comprar solo cuando lo necesita y muestra una elevada sensibilidad hacia el impacto socioambiental de los productos, aunque su comportamiento sigue atravesado por dinámicas de la cultura digital.
El estudio de 21gramos clasifica a los jóvenes en dos grupos estadísticos. El primero de ellos es según su coherencia a la hora de comprar, donde encontramos:
- Consecuentes: Su consumo es ético y sostenible
- Conscientes: Aspiran a ejercer un consumo más sostenible
- Reticentes: Ni se interesan ni compran en función del impacto
El segundo grupo se divide entre:
- Optimistas: Establecen vínculos con las marcas según valores compartidos
- Dilemáticos: Tienen contradicciones en sus relaciones con las marcas
- Descreídos: Con un grado de desinterés y desconfianza máximo hacia las marcas
Los datos del estudio muestran que un 7% de los Z se declara optimista (frente al 4% de la ciudadanía general), y de estos optimistas, un 86% se declara consecuente y mantiene una clara voluntad de ejercer un consumo más responsable.
El estudio también analiza la relación de los jóvenes con la tecnología, destacando que el 60% de ellos considera que las redes sociales roban tiempo, energía y bienestar, aunque también un 60% admite que consume información a través de ellas. Esta situación se da también con la inteligencia artificial, que pese a estar integrada en el día a día de los jóvenes, un 74% de ellos cree que no logrará sustituir al ser humano y un 77% prefiere ser atendido por una persona imperfecta antes que por una IA o sistema automático.









