Entrevista a Miquel Barti, consejero delegado y cofundador de BanboToys
¿Cómo y cuándo surgió la idea de fundar BanboToys?
BanboToys nació en Barcelona en 2021. La idea surgió al detectar un ‘hueco’ emocional en el mercado: el aficionado al fútbol no tenía un producto que representara a sus ídolos con un nivel de detalle premium, pero accesible. Queríamos transformar el merchandising deportivo tradicional (bufandas, camisetas) en algo coleccionable y con alma: el jugador como protagonista absoluto.
¿Cómo ha evolucionado la empresa a lo largo de su trayectoria?
Hemos pasado de ser una distribuidora local a una empresa global de diseño y fabricación. El punto de inflexión llegó en 2023, cuando decidimos que para ser los mejores necesitábamos controlar todo el proceso creativo. Hoy estamos presentes en más de 40 países y hemos pasado de las oficinas iniciales a un despliegue internacional con presencia en los principales retailers del mundo.
En sus inicios distribuían figuras de terceros. ¿En qué momento y por qué decidieron apostar por las figuras propias?
La decisión se tomó cuando nos dimos cuenta de que los estándares de calidad externos no siempre cumplían con la visión ‘fan-to-fan’ que queríamos proyectar. Apostamos por la marca propia, especialmente con Sockers, porque queríamos innovar en articulaciones y en el realismo facial. Queríamos que el coleccionista dijera: “¡Es él!” nada más ver la caja.
Su principal apuesta son las figuras con licencias de fútbol. ¿Qué criterios tienen en cuenta a la hora de escoger los clubes y jugadores?
Es una combinación de tres factores: potencial de marca, tracción del jugador y análisis de datos.
Trabajamos con los clubes con mayor masa social del mundo, como Barça, Liverpool, Real Madrid, Benfica o City. En cuanto a los jugadores, no solo elegimos a los mejores, sino a los que tienen un ‘aura’ mediática especial, como pueden ser Messi, Cristiano, Lamine Yamal o Mbappé. Y, finalmente, estudiamos las tendencias de ventas en mercados específicos antes de lanzar una nueva licencia.
¿Y cómo es el proceso de fabricación de una figura?
Pues se trata de un proceso de entre 6 y 9 meses, en los que se van sucediendo diferentes fases:
- Escaneado/Moldeado: Utilizamos software de escultura digital de última generación para captar rasgos físicos y expresiones.
- Aprobación del Licenciante: El club y, a menudo, los representantes del jugador deben validar el prototipo.
- Tooling y Prototipado: Se crean los moldes y se define la paleta de colores de la equipación (que debe ser idéntica a la oficial).
- Producción y Control de Calidad: Montaje, pintura y empaquetado.
A la hora de trabajar, ¿cómo valoran la relación con los clubes? ¿Cambiaría algo para mejorarla?
La relación es de socio estratégico, no de simple cliente. Los clubes ven en nosotros una forma de ‘entrar en las casas’ de sus fans más jóvenes creando un vínculo con los fans más seniors. ¿Qué mejoraría? La agilidad en los tiempos de aprobación de las licencias. El mercado del fútbol es muy rápido (fichajes, cambios de equipación) y la industria juguetera necesita ser igual de veloz para no quedar obsoleta.
Más recientemente han ampliado su oferta más allá del fútbol. ¿Cuál es el objetivo de esta estrategia? ¿Qué otras categorías trabajan?
El objetivo es convertir a Sockers en las figuras coleccionables de referencia de la cultura pop. El fútbol es nuestra base, pero el coleccionismo es universal. Queremos que en una misma estantería un fan pueda tener a Leo Messi junto a Fernando Alonso, Michael Jordan y otras estrellas del deporte.
Actualmente, más allá del fútbol, también trabajamos otros deportes como F1, básquet o cricket.
Sobre la primera tienda física de BanboToys: ¿Qué supone este paso y qué respuesta han recibido por parte del público?
Nuestra tienda en Barcelona es nuestro buque insignia (Flagship). Para nosotros supone pasar del B2B (vender a tiendas) al contacto directo con el fan. La respuesta ha sido abrumadora: ver a niños y adultos emocionarse frente a una vitrina nos da un feedback que ningún informe de Excel puede igualar. Es un espacio de experiencia, no solo de venta.
¿Cómo están afrontando este 2026, con el Mundial de Fútbol en el horizonte?
Con una ambición total. Un Mundial es la ‘Super Bowl’ de nuestra industria. Hemos reforzado las líneas de Selecciones Nacionales y estamos lanzando ediciones especiales. Es el momento álgido para la marca Sockers, donde el realismo de las figuras alcanza su máximo valor emocional.
¿Cómo valora la situación actual del sector juguetero?
El sector vive un momento de polarización. El juguete tradicional sufre, pero el segmento kidult está rescatando a la industria. BanboToys se sitúa precisamente ahí: productos que atraen al niño para jugar y al adulto para exponer.
¿Y cómo valora la situación del sector de las licencias?
El sector de las licencias está más saturado que nunca, lo cual nos obliga a ser hiper-especialistas. Ya no basta con tener la licencia; hay que tener el mejor producto de esa licencia. La exclusividad y el detalle son las únicas formas de sobrevivir a la guerra de las propiedades intelectuales.
¿Cuáles son sus objetivos a corto, medio y largo plazo?
A corto plazo, nuestro objetivo es consolidar el lanzamiento de las mascotas de los clubes de fútbol, y una línea nueva de Sockers de 10 cm. A medio plazo, el objetivo es expandir nuestra presencia física en mercados clave como Estados Unidos y Asia. Y a largo plazo, convertirnos en una empresa líder mundial en figuras deportivas, siendo el estándar de oro para cualquier club que quiera tener su propia figura.
¿Desea añadir algún comentario más?
Simplemente agradecer a los fans. BanboToys no existiría sin esa pasión que nos lleva a debatir si el peinado de una figura es exactamente el que llevaba el jugador en la final de la Champions. Somos fans haciendo juguetes para fans, y esa es nuestra mayor ventaja competitiva.









