Gestión del punto de venta: cómo sacar partido de los cambios en el retail
Para Sílvia Bach, Country Manager de Parfois España y profesora en ESCODI, es importante observar a la competencia, escuchar al cliente y aplicar la creatividad en el punto de venta especializado en licensing.
En un contexto en el que las expectativas del consumidor se encuentran en constante evolución, y la llegada de Internet “ha insertado el chip de la velocidad en todos los mortales”, Sílvia Bach, Country Manager de Parfois España y Profesora en ESCODI, explica cómo el retail debe afrontar los cambios que se avecinan de la manera más práctica y positiva: escuchando al cliente, siendo creativos y sin perder la autocrítica.
La competencia
En un principio, sí que es importante “mirar de reojo” a la competencia para asegurarnos que nos mantenemos vivos y que luchamos por algo. En este sentido, podemos respetar y admirar a la competencia, pero nunca temerla. Algunos retailers se compadecen de todo lo que han perdido por culpa de su competencia, lamentando las guerras de precios en las que han tenido que entrar, o culpando a Internet.
En esta línea, el pensamiento positivo puede ayudar en la superación de este tipo de obstáculos, pues la competencia no siempre aporta negatividad al resto de negocios. Es necesario observar y analizar a la competencia para sacar lo mejor de ella, así como aprender de los que están a nuestro alrededor, lo cual nos ayudará a encarar mejor lo que queremos conseguir el día de mañana. El comercio electrónico no es una amenaza, sino todo un potencial que debe abrirnos los ojos: Internet abre una fuente increíble de posibilidades a explorar.
Escuchar al cliente
Ésta sea, probablemente, la herramienta más poderosa de la que dispone un negocio. Toda maquinaria comercial de diseño y compras gira entorno a los caprichos de millones de compradores de todo el mundo que, visitando las tiendas (y ahora también a través de la navegación en línea) se expresan. La empresa acaba expresando en forma de producto lo que el cliente ha transmitido con su comportamiento. Y de estas conclusiones se extraen tantas cosas, que hacen que la velocidad del éxito sea cada vez más vibrante.
Aplicar la creatividad
Escuchar al cliente nos hace ser buenos intérpretes de lo que mañana será necesario, pero este mismo cliente nos exige que sigamos sorprendiéndole, emocionándole y motivándole. Las expectativas del cliente evolucionan y, como a buen actor del mercado, es necesario cautivarlo con novedades, con propuestas rompedoras, con tests nacidos de la creación sin miedo. No olvidemos que, si continuamos haciendo lo mismo que hacíamos hasta ahora, como máximo, solo conseguiremos los mismos resultados. ¿No vale la pena pues seguir mejorando?






