Martinelia presenta Martinelia Glow Club
Martinelia amplía su universo con el lanzamiento de Martinelia Glow Club, una nueva submarca concebida para acompañar a las niñas en una etapa especialmente importante de descubrimiento personal. Más que una nueva línea de productos, Glow Club nace como un universo de marca que transforma el maquillaje en una experiencia vinculada a la identidad, la pertenencia y la autoexpresión, convirtiendo el beauty en un espacio de creatividad, amistad y diversión.
La propuesta se dirige principalmente a un público femenino de 8 a 12 años, una edad en la que empiezan a definir sus gustos, buscan referentes con los que identificarse y sienten curiosidad por el mundo de los mayores. Glow Club responde a este momento ofreciéndoles un entorno en el que experimentar, expresarse y formar parte de una comunidad. Al mismo tiempo, tiene muy presente a padres y madres como decisores de compra, que buscan marcas seguras y confiables, contenidos positivos y experiencias con valor emocional para sus hijas.
Uno de los grandes pilares de la marca son las Glow Girls, cuatro personajes con estilos, personalidades e intereses diferentes que actúan como eje narrativo del universo Glow Club. A través de ellas, cada niña puede encontrar afinidades, descubrir nuevas formas de expresarse y sentirse representada. Los personajes permiten que el producto se convierta en historia y que la relación con la marca vaya mucho más allá de la compra.
El universo Glow Club integra maquillaje, skincare, sets regalo y experiencias, con una estrategia pensada para conectar el mundo físico y digital. Redes sociales, storytelling, contenidos generados con IA, etc, todo esto ayudarán a construir una comunidad propia y mantener vivo el sentimiento de ‘club’.
Bajo el lema ‘We shine together’, Martinelia Glow Club parte de una idea sencilla: cada niña tiene su propio brillo, pero formar parte de una comunidad permite compartirlo, potenciarlo y celebrarlo. La submarca convierte así el producto en una experiencia emocional donde se unen identidad, juego y pertenencia.


























