Diez tareas clave para preparar el jardín ante la llegada del otoño
La transición del verano al otoño no solo supone un cambio de temperaturas, también es un momento decisivo para la salud de los jardines. El especialista Harry Bodell, de PriceYourJob.co.uk, ha elaborado una guía con las diez tareas más importantes para mantener en perfecto estado los espacios verdes durante la próxima estación.
El primer paso es evaluar el estado actual de las plantas, identificando cuáles prosperan, cuáles requieren trasplante y si existen plagas o enfermedades que tratar. A continuación, conviene realizar una limpieza a fondo de malas hierbas, ya que estas compiten con las plantas por nutrientes y agua, además de favorecer la aparición de hongos y bacterias.
Otra de las tareas recomendadas es retirar las flores marchitas de las perennes de verano, lo que estimula nuevas floraciones y mejora el aspecto del jardín. En la misma línea, es aconsejable eliminar los anuales agotados, liberando espacio y mejorando la circulación del aire en los parterres.
El experto destaca también la importancia de mejorar el suelo con fertilizantes orgánicos como el compost, que enriquecerá la tierra de cara a la primavera. Una vez listo el terreno, llega el turno de incorporar anuales de otoño —como dalias, anémonas japonesas, rudbeckias o ásteres— que aportarán color hasta las primeras heladas.
La aplicación de mantillo es otra medida clave, ya que contribuye a controlar malas hierbas, retener la humedad y proteger los nutrientes del suelo. Tras ello, se recomienda regar en profundidad, especialmente después de remover la tierra en verano, para ayudar a las nuevas plantas a establecerse.
El cuidado del césped también merece atención: es momento de cortar la hierba algo más baja, eliminar hojas caídas y resembrar en las zonas deterioradas. Por último, conviene limpiar macetas y retirar anuales dañados por las heladas, además de desenterrar bulbos sensibles para guardarlos en un lugar fresco y seco.
Con estas diez acciones, los profesionales coinciden en que es posible disfrutar de un jardín sano, resistente y lleno de vida, preparado no solo para el otoño, sino también para un exitoso renacer en primavera.

















