El Flower Council of Holland revela las tendencias de la horticultura para 2026
El Flower Council of Holland, en colaboración con Tuinbranche Nederland, iBulb, INretail y la agencia creativa Bureau Nijman + Van Haaster, ha presentado las cuatro grandes tendencias de la horticultura para el año 2026. Estas propuestas se enmarcan bajo el concepto de Checkpoint Reality, que reflexiona sobre un mundo donde lo real y lo irreal se confunden cada vez más, en gran parte por el avance de la inteligencia artificial y los cambios sociales globales.
Las tendencias no solo responden a una estética, sino también a una necesidad emocional y cultural. En un escenario caracterizado por la incertidumbre, la polarización y la aceleración tecnológica, estas corrientes ofrecen caminos visuales, decorativos y emocionales que permiten al consumidor reconectar con su entorno a través de las flores y las plantas.
Nostalgic Lens: el refugio del pasado
Esta tendencia abraza la calidez del hogar y la nostalgia de tiempos pasados. Se inspira en un mundo más simple y seguro, evocando los recuerdos del campo y la cocina de la abuela. Vuelve el estilo cottage, reinterpretado con alegría y frescura.
En decoración predominan los colores pastel (rosas, lilas, verdes claros), y materiales como cerámica pintada a mano, rafia, zinc, lino o mimbre. Los arreglos florales incorporan frutas, verduras y un aire artesanal con influencias del diseño Biedermeier. Las plantas más populares serán las de pequeño tamaño y flor o los bulbos en maceta.
Intriguing Decor: calidez en tiempos difíciles
Frente a una sociedad cada vez más polarizada y fragmentada, esta corriente propone una vuelta a lo esencial: el calor del hogar, la belleza de los detalles y la importancia de la convivencia. Se trata de una estética amable, decorativa y emocionalmente reconfortante.
Los interiores adoptan formas redondeadas, materiales suaves como el bouclé, el terciopelo o la cerámica vidriada, y una paleta cromática con combinaciones contrastadas: berenjena, rosa, óxido, verde oliva y púrpura azulado. Las plantas elegidas, como Cordyline, Croton, Gynura o Coleus, destacan por su follaje intenso y colorido.
Orbit Revive: el jardín del mañana
La tercera tendencia nos transporta a un universo retro-futurista donde la tecnología, la automatización y el diseño espacial se fusionan con la naturaleza. Se inspira en la estética de las décadas de los 60, 70 y 80, actualizada con un toque orgánico y lujoso.
Los espacios se llenan de formas redondeadas, superficies cromadas, texturas suaves y acabados brillantes. Los arreglos florales son asimétricos, con flores secas y plantas de hojas oscuras y brillantes, creando una atmósfera sofisticada. Los colores combinan tonos naturales con acentos metálicos en rosa, naranja, plata y cromo.
Unexpected Encounter: la fantasía toma el control
Rompiendo con las normas tradicionales, esta tendencia abraza lo surrealista, lo onírico y lo inesperado. En un mundo sin límites ni certezas, surge un diseño valiente que celebra la individualidad, el asombro y la experimentación visual.
Los ambientes parecen salidos de un cuento de hadas moderno: objetos transparentes, formas caprichosas, colores neón en tonos pastel, y arreglos florales que mezclan especies de forma sorprendente. Las plantas se tiñen de rosas, amarillos o verdes intensos, con combinaciones que desconciertan y fascinan a partes iguales.
Inspiración para el futuro verde
Estas tendencias no solo anticipan lo que veremos en escaparates, jardines o interiores en 2026, sino que ofrecen una guía para los profesionales del sector hortícola que buscan adaptarse y conectar con un consumidor cada vez más emocional, consciente y creativo.
A través del diseño floral y vegetal, el sector demuestra su capacidad para reflejar —e influir— en los cambios culturales y tecnológicos de nuestra sociedad.

















