¿Cómo diseñar un jardín de fácil mantenimiento?
Fiona Jenkins, de MyJobQuote.co.uk, aconseja sobre cómo crear un jardín de bajo mantenimiento, lleno de plantas hermosas y saludables durante todo el año, sin que ello conlleve demasiado tiempo.
Limitar el tamaño de los parterres y la variedad de plantas
Cuando se planifique el tamaño de los parterres de flores, los más pequeños son mejores si se busca una solución de bajo mantenimiento. Los parterres más grandes requieren más trabajo inicial y cuidados continuos. Mantenerlos en un ancho de solo 30-60 cm los hará mucho más manejables.
Una vez definido el tamaño, debe pensarse en qué plantas incluir. Lo ideal es limitar la variedad a unas cinco especies diferentes. Así, se puede aprender y recordar fácilmente los cuidados de cada una, simplificando su mantenimiento.
Plantar flores de bajo mantenimiento
Las plantas simples y resistentes son ideales para quienes tienen poco tiempo o no se sienten muy seguros en la jardinería. Plantas perennes resistentes, como los geranios y las peonías, así como arbustos perennes, son excelentes opciones, ya que pueden soportar las heladas invernales y no necesitan replantarse cada año.
Una vez asentadas, estas plantas pueden aportar años de color y belleza al jardín. Otros factores a considerar son la frecuencia con la que necesitan ser regadas, alimentadas y podadas.
Invertir en buen suelo y mantillo
Invertir en un suelo orgánico de buena calidad permitirá que las plantas prosperen con menos necesidad de riego y fertilización frecuente. Agregar materia orgánica, como compost, cada año mejorará la calidad del suelo.
El mantillo es una excelente manera de proteger el suelo y prolongar su vida útil, ayudando a mantener la humedad y a evitar el crecimiento de malezas. Para aplicarlo, solo se necesita añadir una capa de materiales orgánicos como astillas de madera, hojas secas o compost. A medida que se descomponga, mejorará aún más la calidad del suelo.
Deshacerse del césped
El césped natural puede ser una de las partes más difíciles y que más tiempo requiere en el mantenimiento del jardín. Durante el verano, necesita ser cortado cada semana, además de bordearlo y mantenerlo ordenado.
Una solución más fácil es instalar césped artificial, que requiere menos mantenimiento y es ideal para personas con alergias al polen. También se puede optar por paisajismo duro, como pavimento o terrazas de madera. La tarima de composite es una excelente opción, ya que es duradera y no necesita lijado, tratamiento ni barnizado como la madera natural. Si se prefiere pavimento, puede usarse arena para juntas, lo que evitará que crezcan malezas entre las losas.
Agregar un jardín de rocas
Si se deseas evitar los parterres de flores y el mantenimiento del suelo, pero, aún así, se quieren incorporar plantas, un jardín de rocas es una opción perfecta. Si se diseña correctamente, será un elemento visualmente atractivo y prácticamente se cuidará solo.
Para lograr un jardín de rocas impresionante, se pueden plantar algunas especies alpinas y suculentas, y rodearlas con una combinación de piedras grandes y guijarros para cubrir completamente el suelo. Esto agregará texturas interesantes al espacio y evitará el crecimiento de malas hierbas.
Usar camas elevadas
Las camas elevadas, ya sea sobre el suelo existente o sobre pavimento, permitirán tener mayor control sobre las plantas. Además, ayudarán a evitar que se extiendan sin control y aportarán un punto focal atractivo al jardín.
Instalar un sistema de riego automático
Regar las plantas puede ser una tarea pesada, sobre todo en las calurosas noches de verano después de un largo día. Para evitar este problema, se puede invertir en un sistema de riego por aspersión o goteo con temporizador.
Así, el jardín se mantendrá saludable durante todo el verano. Un sistema de riego también puede mejorar la calidad de vida de las plantas, ya que crecerán más rápido y fuertes con un suministro de agua constante.
Adoptar un estilo salvaje
Si se prefiere mantener un césped natural pero no se dispone de tiempo para recortarlo con frecuencia, ¿por qué no adoptar un estilo más silvestre? Esto no significa dejar que el césped crezca sin control, sino darle un aspecto más natural, como el de un prado florido en lugar de un espacio urbano pulido.
Para potenciar este efecto, se pueden esparcir semillas de flores silvestres en el césped. Estas flores no requieren mantenimiento, ofrecen una amplia gama de colores hermosos y son un verdadero regalo para abejas y mariposas.

















