Carola Vives Paisajismo y Jardinería reconvierte un terreno en Toledo
Con el fin de recuperar y reconvertir en jardín un terreno situado en la provincia de Toledo, se requirieron los servicios de Carola Vives Paisajismo y Jardinería para intentar crear un espacio que proporcione calidad de vida, buscando el equilibrio entre la forma y la funcionalidad a través de una planificación cuidada y estudiada.
Análisis inicial, principios y líneas de actuación
El 29 de enero de 2018 el estudio visita por primera vez la parcela. Se trata de una gran superficie de jardín devastado por una obra que necesita un nuevo estudio y ordenación. La primera idea que surge es la necesidad de una optimización de espacios y del conjunto de la superficie ajardinada.
En segundo lugar, la ubicación del terreno en un entorno rural revela también necesaria su integración en ese tipo de paisaje mediante una transición estética y naturalmente equilibrada.
Sobre la base de estas dos ideas principales, Carola Vives desarrolla el proyecto orientando las líneas de actuación hacia la ordenación de espacios y la integración adecuada al entorno rural.
Cabe destacar la importancia que tiene toda la vegetación que rodea el panorama o vista, ya que se trata de un entorno natural de gran belleza que va a condicionar las propuestas que se desarrollen. Esta singularidad del entorno y la premisa de no desmerecer el paisaje servirá también como orientación en el estudio previo.
Después de esta visita, según Vives, se refuerzan aún más las primeras impresiones confirmando que el diseño tiene que tener un carácter muy paralelo con la vegetación existente y, al mismo tiempo, debe diferenciarse en gran medida del orden natural del bosque de encinas y macar una clara diferencia entre lo sublime de lo natural y la actuación paisajística.
Siguiendo una tendencia vigente en el diseño actual de jardines, la elección de plantas se guió por el predominio de especies que toleran poco riego y que, además, estén incluidas dentro de la cadena geobotánica que forman parte del bosque mediterráneo sin olvidar, no obstante, el carácter ornamental, follaje y floración que serán elementos básicos para la composición de plantas escogidas.
Diseño por zonas
El 27 de febrero, se presentó un anteproyecto donde ya se trazaron 4 zonas o escenarios diferentes según su función. El 5 de julio se realizó con la propiedad otra visita que ayuda a terminar el diseño que el 31 de agosto se presenta ya completo.
Entrada o recibidor
Dentro del proyecto, se ha dado relevancia especial al diseño de la entrada a la parcela de tal forma que en esta superficie se entrevé un elemento de sorpresa que acapara inicialmente la atención del visitante y suscita un marcado interés por lo que luego se va a descubrir.
El pórtico a la derecha junto a la dehesa de encinas a la izquierda son los grandes protagonistas en el acceso. Teniendo en cuenta estas premisas, así como las dos ideas centrales de ordenación de espacios y transición equilibrada con el entorno, se propone la disposición de un damero de pradera y arena compactada (400 m2) como tratamiento de suelo que concede a esta zona un marcado diseño, siendo un elemento de transición entre la jardinería y el espacio natural creándose una simbiosis entre los dos mundos.
En esta zona la elección de plantas, acertadamente por petición del cliente, es de herbáceas y mediterráneas de bajo porte, con el fin de que no compitan con la perspectiva del paisaje.
El damero incita al visitante a que descubra las tres zonas restantes.
Zona cenador
El área adyacente al lateral de la casa que termina con la capilla es la zona principal donde se desarrolla la escena más funcional de la casa. Esta zona está delimitada por un cenador o estructura metálica de grandes dimensiones que linda con el final de la parcela y en su extremo enlaza con las escaleras que nos llevan a la piscina.
El cenador se arropa alrededor de su parte posterior con una variada composición de plantas entre las que predomina la floración primaveral y estival, quedando el frontal totalmente abierto a la pradera previendo que se consolide como una zona de estar de gran importancia cuando el tiempo lo permita, agradable en cualquier caso en los meses cálidos y de mayor luminosidad.
En la esquina limítrofe de la parcela en dirección a las escaleras de acceso a la piscina, es donde se pueden plantear conjuntos de árboles con arbustos y hierbas de portes más grandes, pero siempre respetando el entorno del encinar.
Con esa premisa se escogen los robles americanos caducos que dan movimiento al verde encina con sus tonalidades rojas y amarillas en el otoño creando un contraste cromático muy puro y una transición muy natural.
Entrada capilla
La pequeña capilla, está situada encima del aljibe y conecta la cocina con el cenador.
Limitados por la poca profundidad de la tierra y por el muro de la construcción que guarda el equipo de presión del agua, se proyectan unos alcorques metálicos y curvos rellenos de rosales que prometen ser un espectáculo cuando estén florecidos.
Esta propuesta se realizará en tres bandas curvilíneas que trazarán una “S” inversa cuyo diseño parte de círculos concéntricos tomando como centro la intersección de los ejes de la capilla. Los aromas que desprenden estas plantaciones y su colorido las convierten en soluciones muy adecuadas en áreas cercanas a las zonas de cocinas y en este caso, el movimiento que le imprime el diseño curvilíneo la define como el área de transición entre la cocina y el cenador.
Aprovechando que junto al muro ya no existe la limitación por el depósito de agua, se dispone de una línea de frutales en espaldera que enfatizarán realzando el conjunto.
Jardín piscina
En un nivel inferior, resultado de la contención de la terraza superior, hay un porche que da a la piscina.
La plantación de la zona del cenador discurre hasta el nivel del solado del porche que termina con un conjunto de naranjos enmarcados en un gran alcorque.
Para contener la escorrentía en la zona de la piscina, que a la vez se usa como vínculo con el encinar y como sucede espontáneamente en la Provenza, se propone una plantación lineal de aromáticas y combinación de perennes y herbáceas que estarán en su máximo esplendor en la época de más calor coincidiendo con la época de uso de esta instalación.
Como cubre suelos se propone la Lippia nondiflora. Ideal por su baja necesidad de agua y prolongada floración (primavera - verano).
















