Investigadores usan la embriogénesis para clonar árboles singulares
Científicos madrileños tratan de preservar y reproducir el legado genético de los árboles singulares de la región por embriogénesis somática, una técnica de clonación que abre el camino al desarrollo de programas de mejora y conservación de especies.
El Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Agrario (IMIDRA) tratará de clonar los olmos, tejos y alcornoques que forman parte del catálogo de especies forestales singulares de la región, que está formado por casi 200 ejemplares "especiales" por su edad, morfología o significación histórica.
Se aprovechará el genotipo de ejemplares con nombre propio como el robusto Alcornoque de Rozas del Puerto Real que alcanza los quince metros de altura y catorce en el diámetro de su copa.
Con el fin de crear réplicas genéticas del Olmo del Milagro, situado en Cubas de la Sagra, por ejemplo, que con sus cien años es apreciado por sus hojas de borde dentado, sus flores verdosas y sus frutos "alados".
Y se reproducirán los nueve tejos catalogados como "singulares" que echan raíces en los bosques de municipios madrileños como Canencia, donde se encuentra el Tejo del Sestil de Maillo.
El Centro de Conservación y Mejora de Recursos de El Escorial será la base de operaciones donde se desarrolle este proyecto que ha comenzado con la recogida de tejido vegetal de los árboles en edad adulta, que servirá para inducir la embriogénesis somática.
Esta técnica de regeneración de plantas basada en el cultivo in vitro, ofrece "mayor eficiencia y capacidad de producir plantas que las técnicas habituales como el enrraizamiento de esquejes, el estaquillado o la organogénesis", explica el responsable de esta investigación en el IMIDRA, Mariano Toribio.
Basada en la variabilidad genética de las especies, la embriogénesis, al igual que las vías de clonación habituales, ofrece la posibilidad de que cualquier ser vivo, genere otro ser vivo exactamente igual del que procede.
La salvedad está- explica Toribio como promotor y defensor de la técnica que es- en que a diferencia de otros organismos, las células vegetales son "totipotentes", se reprograman, regeneran y son capaces de dar lugar a cualquier tipo de tejido vegetal.
Los herencia de defectos genéticos, que ha generado dudas en torno a la clonación de animales, quedaría por tanto resuelta en el caso de las plantas que rejuvenecerían su material genético, según los primeros indicios que aún hay que probar a largo plazo, apunta el científico madrileño.
El proceso de la embriogénesis somática se desarrolla en el laboratorio en diferentes fases; en una primera se recoge el material genético que pasa a ser esterilizado para evitar la presencia de hongos y bacterias en el cultivo in vitro.
Posteriormente, se induce el cultivo al que se añaden componentes nutritivos, como reguladores del crecimiento vegetal, que estimulan a las células para que expresen su totipotencia.
Con ella se induce la aparición de embriones somáticos, que finalmente y una vez se produce la germinación in vitro, son trasplantados a tierra.
En el medio natural, y como ocurre con todos los seres vivos, el ejemplar clonado se expresa condicionado por el ambiente, de ahí los diferentes ensayos clonales que se realizan durante el proceso, para ver cuál es el ambiente adecuado, explican desde el IMIDRA.
No obstante "con esta técnica no estamos haciendo algo extraño a la naturaleza" aclara Toribio, que pone como ejemplo la embriogénesis que se da de forma natural en las plantas de calancoe, en cuyas hojas germinan réplicas de menor tamaño.
Los científicos del IMIDRA apuntan que esta técnica de clonación vegetativa podría favorecer en un futuro la creación de plantaciones con especies más homogéneas y de calidad, lo que preocupa a organizaciones ecologistas como WWF, donde se oponen a la existencia de explotaciones forestales basadas en un único clon.
"Necesitamos diversidad de especies y clones, ya que en el proceso actual de cambio climático, necesitamos diversidad de genomas y especies para ser más resistentes a las amenazas", advierte el responsable de bosques en WWF, Félix Romero.
Desde WWF esperan "con cautela" las aplicaciones que pudiera tener esta investigación científica en el futuro, partidarios eso sí de que se aplique para ayudar a la diversidad genética y para perpetuar especies vegetales, castigadas por la acción del hombre. Fuente: Efe
















