“Un jardín debe ser un lugar cuidado y agradable; pero también fácil de mantener y poco exigente en inputs”
Entrevista a Sergio Hooghvorst, ingeniero agrónomo del departamento técnico de Rocalba
Con la llegada del verano, piscinas públicas y privadas se vuelven a poner de moda. En su opinión, ¿el césped natural sigue siendo el “rey” de estos lugares de ocio? De no ser así, ¿qué especies y/o alternativas (cortezas de pino, tapizantes, etc.) tienen una mayor acogida?
En Rocalba pensamos que un jardín, y especialmente el entorno de una piscina, ha de ser un lugar cuidado, agradable y práctico; pero esto no es lo único. Creemos que también debe ser un espacio de fácil mantenimiento y poco exigente en inputs. Para ello, siempre tenemos muy en cuenta, a la hora de crear variedades o mezclas para el jardín, de poner a disposición de nuestros clientes variedades estéticas, pero también fáciles de cultivar, vigorosas, rústicas y que incorporen los nuevos adelantos de la mejora genética.
Sin duda, el césped es el “rey” de los lugares ajardinados de ocio, aunque esto no quita que puedan haber espacios complementarios en los que se utilicen materiales como la corteza de pino, gravas diversas y por supuesto parterres con plantas tapizantes, rocallas, etc.
Detractores del césped aluden a sus altas necesidades de riego para justificar que se sustituya por otras especies vegetales. En este sentido, ¿cuáles son las variedades de césped más sostenibles y por qué?
En primer lugar, es necesario adaptar especies y variedades al ecosistema (suelo, clima…) en el que se van a sembrar, y tener en cuenta las limitaciones, especialmente en cuanto a consumo hídrico bajo o moderado, lo que para un césped significa sostenibilidad. Es decir, poco consumo de agua, pero también crecimiento lento, pocas necesidades en fertilizantes y fitosanitarios. Si además su calidad estética es eterna o casi, nos aproximamos a la perfección.
Esta perfección existe, con el novedoso concepto de césped distribuido, en exclusiva por Rocalba, denominado Greenfolia. Se trata de un césped comercializado en tepes, ya que la especie no se multiplica por semillas.
Clima mediterráneo o continental, ¿cómo elegir el césped idóneo?
En este sentido –asegura Hooghvorst–hay que distinguir dos grandes áreas climáticas para la elección de las especies más adecuadas: clima mediterráneo y continental. Según el ingeniero agrónomo de Rocalba este matiz es importante por la presencia o ausencia de heladas en invierno que condicionarán el aspecto del césped en esta época. “En zonas de clima mediterráneo, aconsejamos mezclas de poco consumo de agua compuestas por un cierto porcentaje de variedades de Cynodon dactylon (Bermudagrass) como Black Jack o la Paloma. La especie Paspalum vaginatum, poco conocida hasta ahora, tiene mucho interés por su excelente calidad estética, hoja muy fina, consumo muy bajo en agua y la posibilidad de uso en suelos o con aguas salinas. También recomendamos especies como Kikuyu o Paspalum notatum. Éstas tienen un metabolismo llamado C4, que las hace más resistentes a una disponibilidad de agua limitada”.
Sin embargo, en áreas donde las heladas son posibles, las especies de estación cálida mencionadas anteriormente no son aconsejables, ya que pierden el color verde por debajo de una temperatura que se sitúa entre los 6°C y los 0. Aunque las plantas no mueran, el aspecto pajizo del césped desmerecerá mucho el jardín, en opinión del técnico de Rocalba. “En este caso, aconsejamos el uso de mezclas que contengan Festuca arundinacea. Esta especie es muy resistente al calor y a la sequía, con un consumo moderado de agua, gracias a su sistema radicular muy desarrollado. Queremos destacar para estos usos nuestras variedades de Festuca arundinacea Asterix (resistente a enfermedades), Rendition (crecimiento lento) y Tomahawk (robusta y resistente a la sequía). Para lograr un complemento idóneo, hacemos nuestras mezclas con varias variedades de la misma especie”, explica.
Finalmente, desde Rocalba prescriben el césped mejor adaptado a zonas donde se quiera reducir drásticamente el consumo de agua. El Greenfolia, compuesto por Zoysia tenuifolia seleccionada y mejorada, disminuye el aporte hídrico en un 60% respecto a un césped tradicional. Por otra parte, el crecimiento es muy lento, por lo que se puede reducir el número de siegas en un 50% (incluso a una siega al año en áreas de menor mantenimiento). “Además, el Greenfolia, al crecer poco, necesita menos abono y es muy poco susceptible a enfermedades y parásitos. Su perennidad es muy grande, superior a 20 años, sin perder densidad ni calidad estética”.
Rocalba produce y comercializa, por un lado, una amplia gama de variedades de céspedes, y por el otro, mezclas de éstos. ¿Cuáles son los factores que influyen en que se elija una opción u otra? ¿Existe suficiente información al respecto por parte de los usuarios?
La elección de una mezcla u otra dependerá de factores como el uso del césped (ornamental, deportivo, poco mantenimiento, áreas verdes…), clima y suelo, disponibilidad en agua, por ejemplo.
Rocalba dispone en catálogo de una gama muy completa de mezclas preestablecidas, estudiadas para cada caso. En estos momentos, ofrecemos 15 posibilidades distintas. Aparte, desarrollamos mezclas personalizadas, en función de los gustos de nuestros clientes, y a partir de ciertas cantidades.
En cuanto a la información, intentamos, a través de nuestra página web y de los catálogos que publicamos, poner a disposición de los usuarios la información de las variedades que ofrecemos. Además, y basándonos en nuestra experiencia dentro del sector, asesoramos a nuestros clientes para que den el mejor uso posible a nuestros productos.
En la actualidad, una de las tendencias más en boga es la eco-jardinería. Parece que el hecho de plantar varias variedades de flores en jun jardín favorece la apicultura, beneficiosa para el medio ambiente. ¿Cómo conciben, desde Rocalba, la eco-jardinería?
Sí, esto es muy cierto. Hablamos de una tendencia en auge que parte de una mayor sensibilidad del consumidor hacia los temas medioambientales y su cuidado.
Rocalba dispone de mezclas de flores para estos usos y, en la actualidad, experimenta novedades que pronto podrían salir al mercado. Asimismo, las variedades de césped poco consumidoras de agua y otros inputs, como hemos citado más arriba, forman parte de este concepto de eco-jardinería.
Parece que la coyuntura económica no ha hecho mella en la demanda de ocio verde, al menos en la jardinería particular…
Desde luego. Por una parte, siempre tendremos la necesidad de rodearnos de un entorno verde y amable y por otra, tampoco se trata de un hobby muy oneroso.
Además del clima y el consumo hídrico, hay que seleccionar una mezcla u otra de césped en función de su uso futuro (ornamental, deportivo, poco mantenimiento, áreas verdes…), etc.
Desde semillas de céspedes a flores, rosales-arbustos, árboles e incluso plantas aromáticas. Rocalba ofrece un variado portafolio de semillas y bulbos. En concreto, ¿qué importancia le dan a la innovación varietal? ¿Cuál de estas líneas ostenta el mayor porcentaje de negocio, dentro y fuera de nuestro país?
La innovación varietal es el puntal del desarrollo futuro de una empresa semillista. Es un ámbito a trabajar, procurando aportar mejoras en el material vegetal que comercializamos, ya sea a través del acceso a genética novedosa o bien creando, desde la propia empresa, estas variedades mejoradas. En nuestro caso, y fruto de nuestros trabajos de mejora, contamos con más de medio centenar de variedades en especies hortícolas (haba, judía, berenjena, lechuga, calabacín, melón…), forrajeras (veza común, veza vellosa…) y maíz.

















