El futuro de la planta ornamental: una oportunidad estratégica para España
José María Zalbidea, secretario general de FEPEX
04/09/2026
El futuro de la planta ornamental española dependerá, en gran medida, de la capacidad del sector para desarrollar una visión compartida y una estrategia común. Productores, centros de jardinería, empresas de jardinería, paisajistas y distribución especializada forman parte de una misma cadena de valor que debe actuar de manera coordinada para aprovechar las oportunidades derivadas de la creciente conciencia ambiental de la sociedad y la demanda de entornos más saludables, sostenibles y resilientes.
España cuenta con importantes ventajas competitivas, apoyadas en su diversidad climática, la especialización de sus empresas y una amplia oferta de especies adaptadas a diferentes condiciones ambientales. Los viveros españoles se encuentran en una posición especialmente favorable para responder a una demanda creciente de plantas resistentes, sostenibles y adaptadas a escenarios de escasez hídrica y elevadas temperaturas. No obstante, mantener y reforzar esta posición exigirá seguir avanzando en calidad, sanidad vegetal, trazabilidad, innovación y sostenibilidad, elementos cada vez más valorados por el mercado.
Al mismo tiempo, el mercado nacional ofrece un importante potencial de crecimiento. Para aprovecharlo será necesario fomentar una mayor cultura de la planta y divulgar de forma más eficaz sus beneficios ambientales, sociales y para la salud. En este contexto, los centros de jardinería deben consolidarse como el principal canal comercial y de prescripción del sector. Más allá de su función como puntos de venta, constituyen espacios de asesoramiento especializado, formación e inspiración para el consumidor. Su proximidad al público y su conocimiento técnico los convierten en actores clave para promover la jardinería sostenible, el uso eficiente del agua, la biodiversidad y la selección de especies adaptadas a las condiciones de cada entorno.
La iniciativa Conexión Verde, promovida por la Asociación Española de Centros de Jardinería junto con Aliat, Fronda, Jardinarium y Verdecora, constituye un paso significativo en esta dirección. Su objetivo es impulsar la transformación de los centros de jardinería en referentes del sector verde, mediante el desarrollo de herramientas de certificación, guías de buenas prácticas, acciones formativas y programas de comunicación que refuercen su papel como prescriptores, espacios de asesoramiento especializado y principal canal de comercialización de plantas y productos de jardinería.
No obstante, esta apuesta debe extenderse también al conjunto de la cadena de valor. En mi opinión, la credibilidad del objetivo ambiental de los centros de jardinería dependerá en gran medida de que dicho compromiso se refleje igualmente en el origen de las plantas que comercializan. Por ello, resulta conveniente reforzar la colaboración con proveedores que cumplan estándares de certificación reconocidos internacionalmente, como Globalg.A.P., referencia europea en buenas prácticas agrícolas, trazabilidad y producción responsable. De esta forma, la sostenibilidad pasaría a integrarse en todas las etapas de la cadena de suministro, generando confianza en el consumidor y reforzando el posicionamiento de la producción profesional.
La estrategia sectorial debe incorporar también una dimensión institucional. En este ámbito, FEPEX está impulsando la creación de una organización interprofesional del sector de la planta ornamental, que permita coordinar al conjunto de la cadena de valor, priorizando la promoción del consumo, reforzando el canal comercial de los centros de jardinería, así como el reconocimiento de las plantas ornamentales y de jardinería como bienes de primera necesidad, esenciales para la salud, el bienestar de las personas, la mejora del entorno urbano, la biodiversidad y la adaptación al cambio climático. Avanzar en este reconocimiento social e institucional contribuiría a consolidar un marco estable para el sector y a mantener un tratamiento fiscal coherente con los beneficios ambientales y sociales que aportan las plantas, evitando que futuras revisiones tributarias puedan afectar negativamente a su accesibilidad y consumo.
Esta estrategia adquiere una relevancia aún mayor ante la aplicación del Reglamento Europeo sobre la Restauración de la Naturaleza, una de las iniciativas más ambiciosas de la Unión Europea en materia ambiental. Su desarrollo implicará un importante impulso a la restauración de ecosistemas degradados, la renaturalización de espacios urbanos, la recuperación de la biodiversidad y el aumento de la cobertura vegetal en ciudades y entornos periurbanos.
La ampliación de las zonas verdes se convertirá progresivamente en una prioridad para las administraciones públicas, no solo por sus beneficios ambientales, sino también por su contribución a la salud pública, la calidad de vida y la resiliencia frente al cambio climático. Árboles, arbustos, cubiertas vegetales y espacios ajardinados desempeñarán un papel cada vez más importante en la reducción de temperaturas, la mejora de la calidad del aire y la gestión sostenible del agua.
España reúne las condiciones necesarias para convertirse en uno de los referentes europeos de la producción ornamental: conocimiento técnico, especialización empresarial, diversidad vegetal y experiencia en especies adaptadas al clima mediterráneo. Aprovechar plenamente este potencial requerirá una mayor coordinación sectorial, una apuesta decidida por la innovación y la sostenibilidad y el fortalecimiento de los centros de jardinería como principal canal de comercialización y de difusión. La futura interprofesional puede convertirse en la herramienta que permita articular esta visión común y proyectar al sector hacia una etapa de crecimiento y liderazgo.




















