ACTUALIDAD
Ante la inminente llegada de la temporada de incendios en España

Fernando Pozuelo impulsa un cambio de paradigma: del jardín ornamental a infraestructura clave frente a incendios y crisis climática

Redacción Interempresas09/04/2026
El paisajista plantea integrar el diseño del paisaje como herramienta estratégica para prevenir riesgos, mejorar la resiliencia del territorio y reforzar la seguridad de entornos urbanos y naturales.

El aumento de los incendios forestales, la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos y la creciente vulnerabilidad del territorio han abierto un nuevo escenario en el que disciplinas tradicionalmente asociadas a lo estético adquieren un papel estratégico. En este contexto, el paisajista Fernando Pozuelo, fundador de Fernando Pozuelo Unique Landscapes, propone una transformación profunda: el jardín deja de ser un elemento decorativo para convertirse en una infraestructura activa de protección y resiliencia.

Su planteamiento se apoya en una idea central: el paisaje no debe entenderse como un complemento de la arquitectura, sino como el sistema que la sostiene, la protege y la conecta con su entorno. Esta visión implica redefinir el paisajismo como una disciplina capaz de anticipar riesgos, intervenir en la prevención de catástrofes y contribuir a la mejora global del territorio. “Durante años hemos concebido el jardín como un lujo o un complemento estético. Hoy eso ha cambiado. El paisaje es una herramienta activa que puede salvar territorios, proteger viviendas y, en muchos casos, incluso vidas”, sostiene Pozuelo.

Jardín Papilio
Jardín Papilio.

Del ornamento a la ingeniería del territorio

El cambio de paradigma que propone el diseñador pasa por abandonar la concepción tradicional del jardín como espacio ornamental para avanzar hacia una verdadera ingeniería del territorio. En este nuevo enfoque, el paisajismo incorpora variables como la seguridad, la gestión eficiente del agua, la prevención de incendios y la adaptación al cambio climático.

Diseñar un paisaje ya no consiste únicamente en seleccionar especies o componer espacios visualmente atractivos, sino en analizar cómo interactúan los elementos naturales y cómo pueden influir en situaciones de riesgo. Factores como la circulación del aire, la retención de humedad o la posible propagación del fuego se convierten en aspectos determinantes del diseño. “El paisaje se convierte en una infraestructura viva. Puede actuar como barrera frente al fuego, como regulador térmico o como sistema de drenaje natural. Son decisiones estructurales, no solo estéticas”, explica.

La prevención como eje del diseño

Uno de los pilares de la propuesta de Pozuelo es el paso de un modelo reactivo a uno preventivo. Frente a una estrategia centrada en la extinción de incendios o en la recuperación posterior a la catástrofe, el paisajismo preventivo actúa desde la fase de diseño para reducir riesgos antes de que se materialicen.

Entre las soluciones planteadas destacan la creación de redes de agua integradas en el propio paisaje, con sistemas de hidrantes y depósitos estratégicamente ubicados, así como el desarrollo de jardines inundables capaces de retener humedad y disminuir la inflamabilidad del entorno. Este tipo de intervenciones no solo contribuyen a frenar la propagación del fuego, sino que también mejoran la gestión hídrica y la sostenibilidad del territorio.

El tratamiento del suelo adquiere igualmente un papel clave. Tras un incendio, la pérdida de estructura y nutrientes puede comprometer la recuperación del ecosistema si no se actúa adecuadamente. Por ello, Pozuelo defiende técnicas que favorezcan la regeneración natural y eviten intervenciones agresivas. “El paisajista no debe imponer un nuevo paisaje, sino facilitar que el ecosistema se recupere por sí mismo. La naturaleza ya sabe hacerlo. Nosotros debemos acompañar ese proceso”, afirma.

Jardín Agua y Paz
Jardín Agua y Paz.

Diseñar para la emergencia

Más allá de la prevención, el paisajismo también puede desempeñar un papel decisivo durante la gestión de emergencias. El diseño del territorio influye directamente en la capacidad de respuesta de los equipos de extinción, tanto en términos de acceso como de operatividad.

La planificación de caminos, zonas de maniobra y puntos de abastecimiento de agua permite reducir los tiempos de intervención y mejorar la eficacia de los medios disponibles. En este sentido, elementos como estanques, piscinas o depósitos pueden integrarse en el diseño del paisaje con una doble función: estética y operativa. Asimismo, es posible prever espacios destinados a centros de operaciones, refugios o áreas de descanso para los equipos que trabajan en condiciones extremas. “Un buen diseño paisajístico permite que los equipos lleguen antes, actúen mejor y tengan más recursos disponibles”, subraya.

Arquitectura y paisaje, una relación inseparable

Las propuestas de Pozuelo trascienden el ámbito rural o forestal y se extienden al urbanismo y la arquitectura contemporánea. A su juicio, uno de los errores más extendidos es considerar el paisajismo como una fase final del proyecto, subordinada a decisiones previas.

Frente a esta práctica, defiende su integración desde el inicio como una infraestructura esencial. “Un edificio sin un paisaje bien diseñado es un edificio vulnerable. El entorno puede proteger, regular y mejorar el comportamiento del propio edificio. No integrar el paisajismo es diseñar incompleto”, afirma.

Entre las soluciones que plantea se encuentran las cubiertas vegetales, los jardines inundables, los corredores ecológicos o los espacios públicos diseñados desde criterios naturales. Estas estrategias no solo incrementan la seguridad y la resiliencia de los entornos construidos, sino que también aportan valor añadido en términos de eficiencia energética, calidad de vida y valorización inmobiliaria.

Una crítica al modelo de ciudad del futuro

El paisajista también cuestiona el enfoque predominante en el debate sobre las ciudades del futuro, que, según señala, se centra en exceso en la tecnología, la movilidad o la eficiencia energética, dejando en un segundo plano la aplicación práctica de soluciones ecológicas.

En su opinión, existe una brecha entre el discurso sobre sostenibilidad y su implementación real. “Se habla mucho de sostenibilidad, pero pocas veces se traduce en soluciones reales, medibles y aplicables. El paisajismo es una de esas soluciones, y está disponible hoy”, sostiene. Esta visión sitúa al paisajista como un profesional clave dentro de equipos multidisciplinares capaces de abordar problemas complejos desde una perspectiva integral.

El paisaje como sistema vivo y activo

En última instancia, la propuesta de Pozuelo implica un cambio cultural en la manera de entender el entorno. El jardín deja de ser un espacio pasivo para convertirse en un sistema vivo, en constante evolución, capaz de adaptarse, regenerarse y generar valor a lo largo del tiempo.

Este enfoque tiene implicaciones que van más allá de lo técnico, alcanzando también el ámbito económico y patrimonial. Un paisaje bien diseñado no solo resiste el paso del tiempo, sino que mejora con él, incrementando el valor del conjunto. “No se adquiere solo un jardín, sino un sistema que crece, madura y acompaña la vida. Es una inversión en inteligencia del territorio”, concluye.

10 tendencias clave de Fernando Pozuelo hacia un jardín resistente

 

1. Paisajismo preventivo: diseño orientado a evitar riesgos antes de que ocurran.

2. Integración del agua: redes de captación, almacenamiento y uso estratégico del agua.

3. Jardines inundables: espacios capaces de absorber y gestionar episodios extremos de lluvia.

4. Selección de especies resilientes: vegetación adaptada al clima y menos inflamable.

5. Accesibilidad operativa: caminos y espacios diseñados para facilitar la intervención de emergencias.

6. Puntos de agua estratégicos: estanques, piscinas y depósitos como recursos para la extinción.

7. Gestión del suelo: protección frente a erosión y recuperación tras incendios.

8. Infraestructura verde urbana: cubiertas vegetales, corredores ecológicos y espacios públicos resilientes.

9. Diseño basado en procesos naturales: favorecer la autosucesión y la regeneración del ecosistema.

10. Integración arquitectura-paisaje: el paisajismo como parte estructural del proyecto, no como añadido final.

COMENTARIOS AL ARTÍCULO/NOTICIA

Deja un comentario

Para poder hacer comentarios y participar en el debate debes identificarte o registrarte en nuestra web.

Suscríbase a nuestra Newsletter - Ver ejemplo

Contraseña

Marcar todos

Autorizo el envío de newsletters y avisos informativos personalizados de interempresas.net

Autorizo el envío de comunicaciones de terceros vía interempresas.net

He leído y acepto el Aviso Legal y la Política de Protección de Datos

Responsable: Interempresas Media, S.L.U. Finalidades: Suscripción a nuestra(s) newsletter(s). Gestión de cuenta de usuario. Envío de emails relacionados con la misma o relativos a intereses similares o asociados.Conservación: mientras dure la relación con Ud., o mientras sea necesario para llevar a cabo las finalidades especificadasCesión: Los datos pueden cederse a otras empresas del grupo por motivos de gestión interna.Derechos: Acceso, rectificación, oposición, supresión, portabilidad, limitación del tratatamiento y decisiones automatizadas: contacte con nuestro DPD. Si considera que el tratamiento no se ajusta a la normativa vigente, puede presentar reclamación ante la AEPD. Más información: Política de Protección de Datos