La Unión Europea ayuda a los agricultores en la gestión de riesgos y crisis
Redacción ProfesionalesHoy23/03/2009
La agricultura se enfrenta a considerables riesgos climáticos, sanitarios y de mercado contra las cuales no es fácil luchar de manera individual. La Unión Europea se ha planteado cómo puede contribuir a una mejor gestión y protección frente a estos riesgos y, para ello, se ha llevado a cabo el proyecto europeo “Income Stabilisation”, en el que han participado investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid.
El proyecto ha sido desarrollado por un consorcio de siete instituciones de Holanda, Alemania, Hungría, Polonia y España, y en él ha participado el grupo de investigación “Economía Agraria y Gestión de los Recursos Naturales” de la
Universidad Politécnica de Madrid (UPM). Se buscaron cuáles son los instrumentos y políticas más eficaces para apoyar a los agricultores y ganaderos europeos a gestionar crisis, riesgos y desastres y de qué forma. Muchos de estos riesgos se derivan de la integración de los mercados, la globalización y la necesidad que tienen los productores de especializarse, para ser más competitivos en aquello en lo que tienen mayor ventaja comparativa.
Universidad Politécnica de Madrid (UPM). Se buscaron cuáles son los instrumentos y políticas más eficaces para apoyar a los agricultores y ganaderos europeos a gestionar crisis, riesgos y desastres y de qué forma. Muchos de estos riesgos se derivan de la integración de los mercados, la globalización y la necesidad que tienen los productores de especializarse, para ser más competitivos en aquello en lo que tienen mayor ventaja comparativa.
Las conclusiones a las que se llegó, tras una reflexión inicial fueron, en primer lugar, que tanto la percepción de riesgos como los riesgos reales que afectan a los agricultores europeos difieren enormemente de norte a sur, de este a oeste y de sector a sector en el seno de la Unión. Así, un agricultor holandés cerealista está sujeto a mayor volatilidad de rentas que uno español. Esto es debido al altísimo grado de capitalización e intensificación productiva del holandés frente al español, cuya producción en secano es muy variable por razones del clima, pero menos intensiva en factores productivos. Sin embargo, los ganaderos intensivos, de cerdo o de pollo, están sometidos a riesgos parecidos en casi toda la Unión.
Se ha visto con claridad que los Estados miembros han optado por dos modelos para afrontar los riesgos bien diferenciados y muy divergentes, tanto en planteamiento como en los aspectos prácticos. El modelo del norte, consiste en dejar que el sector asegurador privado proporcione coberturas básicas y rentables y habilitar líneas ad hoc de apoyo antes crisis, catástrofes o desastres, considerando a esta actividad como un sector sometido a riesgos empresariales como lo son otros sectores de la economía.
Por su parte, el modelo del sur o mediterráneo se basa en la integración de todos los riesgos asegurables en un sistema de seguros agrarios universal que cuenta con el apoyo del Estado, que subvenciona las primas además de apoyar el reaseguro y administrar el sistema. Sólo en el caso de crisis, riesgos o desastres cuyos daños o siniestros no hubieran sido asegurables, los Estados proporcionan ayudas ad hoc y compensaciones económicas.
Sin embargo, al tiempo que se desarrollaba el proyecto, la CE adoptó un nuevo Reglamento para regular las ayudas de los Estados miembros a sus agricultores, incluidas las ayudas ante casos de crisis y catástrofes y las subvenciones a los seguros agrarios. Se pretendía hacer más transparentes las numerosas formas de ayudas estatales y, por tanto, más sujetas a control. Y más recientemente, el informe para el “Chequeo de salud de la PAC ” propone potenciar las primas de seguros que cubran los riesgos naturales y las enfermedades ganaderas.
Como conclusión del proyecto se propone que no haya una política europea de riesgos o seguros, pero sí una regulación de las ayudas estatales y una mayor claridad en cuanto a cuantía y criterios de concesión, lo que redundará en un mayor control por la CE de dichas ayudas.




















