El uso del evaporador al vacío en las empresas de pinturas y tintas base agua
¿Qué es un evaporador al vacío?
Un evaporador al vacío es un sistema diseñado para concentrar y separar los componentes de una mezcla líquida operando bajo presión reducida. Esa baja presión permite evaporar el agua a temperaturas inferiores, entre 35°C y 50°C, con el consiguiente ahorro energético y con una menor degradación térmica de las sustancias.
El sistema puede alimentarse con efluentes procedentes del lavado de depósitos, mezcladores y tuberías; de la limpieza de instalaciones de producción, y de las descargas de línea que contienen agua contaminada por productos de pintura o tintas.
Ventajas del evaporador al vacío para pinturas y tintas base agua
Con una eficiencia de separación que puede superar el 90%, el evaporador al vacío permite reducir de forma drástica el volumen de los efluentes que deben eliminarse, transformándolos en dos fracciones: por un lado, un destilado, es decir, agua limpia potencialmente reutilizable; por otro, un concentrado formado por lodos que contienen residuos sólidos, entre ellos pigmentos y resinas.
El agua destilada obtenida en el proceso puede reutilizarse con frecuencia en el propio ciclo productivo o en lavados posteriores, lo que contribuye a reducir el consumo total de agua de la planta.
Junto a ello, la adopción de un evaporador permite tratar los efluentes in situ, eliminando los costes y los riesgos asociados al transporte y a la eliminación en plantas externas autorizadas.
A esta ventaja se suma la automatización de los equipos más modernos, que incorporan PLC, pantalla táctil, posibilidad de control remoto y registro de los parámetros operativos con fines de trazabilidad ambiental.
Tipos de efluentes tratables
Los evaporadores al vacío resultan particularmente eficaces para efluentes que contienen resinas acrílicas, vinílicas y poliuretánicas; pigmentos y cargas minerales; aditivos de dispersión, antiespumantes y conservantes, así como tensioactivos y trazadores.
Aunque estos efluentes presentan un bajo contenido de disolventes, su carga orgánica puede ser significativa, lo que vuelve ineficiente o costoso un tratamiento biológico o físico-químico tradicional.
Beneficios económicos y ambientales
Entre los principales beneficios figura la reducción de hasta el 90% de los costes de eliminación gracias a la disminución del volumen de residuos.
También destaca la posibilidad de recuperar y reutilizar el agua destilada, una mejora en el control de los parámetros de vertido y de la trazabilidad, y un retorno de la inversión normalmente inferior a cinco años, en función del volumen de efluentes tratado.
Integración en el proceso productivo
El evaporador al vacío puede integrarse en distintos puntos del proceso industrial. Puede instalarse a la salida de la planta de lavado de los mezcladores o de las líneas de llenado, funcionar como fase final de concentración después de un pretratamiento físico-químico, o emplearse como solución autónoma, ya sea en contenedor o en instalación fija.
En el sector de las pinturas y de las tintas base agua, esta adopción constituye una solución tecnológicamente avanzada y sostenible para el tratamiento de los efluentes de producción. Contribuye a reducir los costes operativos, mejora la sostenibilidad ambiental de la planta y permite cumplir con mayor flexibilidad la normativa vigente.
En una industria cada vez más orientada a la economía circular y a la responsabilidad ambiental, la evaporación al vacío se consolida como una elección estratégica para las empresas químicas modernas.
Caso de estudio en la producción de cartuchos inkjet
En las empresas de cartuchos para impresoras de inyección de tinta, el evaporador permite gestionar las aguas de lavado generadas durante la producción, cuando depósitos, tuberías y cabezales se limpian y originan corrientes contaminadas con colorantes, pigmentos, glicoles, disolventes y aditivos químicos.
También interviene en la gestión de residuos de producción, entre ellos lotes de tinta no conformes, residuos de mezcla y purgas de los sistemas. A ello se suman los efluentes de las pruebas de impresión, ya que cada cartucho se somete a ensayos que generan residuos líquidos con tinta.
El evaporador elimina el agua de soluciones que contienen tintas y concentra resinas y pigmentos, lo que facilita la reutilización del agua en el ciclo productivo y reduce el impacto ambiental.
Además, las tintas inkjet son sensibles al calor y las altas temperaturas implican una degradación del color, motivo por el que el trabajo a baja temperatura permite mantener estable la química de la tinta.
Por qué es especialmente adecuado para los fabricantes de cartuchos inkjet
La principal razón es que las tintas inkjet son sensibles al calor. Frente a procesos térmicos más agresivos, la evaporación al vacío trabaja a baja temperatura, circunstancia que ayuda a preservar la estabilidad química de la tinta.
A ello se suma la capacidad de concentrar resinas y pigmentos, reutilizar agua dentro del proceso productivo y reducir el volumen total de residuos líquidos que deben gestionarse.
Caso de estudio en la producción de pinturas y recubrimientos
En las empresas que producen pinturas y barnices, el uso del evaporador al vacío es aún más extendido y estratégico que en el sector inkjet, ya que los volúmenes de efluentes y la variedad de sustancias químicas son mayores.
Durante la producción de pinturas y recubrimientos se generan numerosos efluentes líquidos contaminados. Entre ellos figuran los procedentes del lavado de instalaciones, como depósitos de mezcla, tuberías y molinos para la dispersión de pigmentos, donde el agua incorpora resinas, pigmentos, solventes y aditivos.
También se incluyen los residuos de producción, como pinturas no conformes, restos de lotes y cambios de color muy frecuentes, además de los generados en las líneas de envasado por pérdidas y lavado de llenadoras y contenedores.
El evaporador al vacío permite obtener un destilado claro e incoloro que puede reutilizarse para operaciones de lavado y pre-dilución o, si cumple con los límites legales, ser vertido.
El residuo del proceso, constituido por lodos de pintura generalmente de alta viscosidad que contienen pigmentos y resinas, se clasifica como residuo especial y lleva asociados costes de eliminación elevados. Gracias al proceso de evaporación, este residuo se concentra de manera intensa, con una reducción de volumen de hasta el 95% respecto al efluente inicial tratado.
En el sector de pinturas, el evaporador al vacío también se utiliza para el tratamiento de aguas de cabinas de pintura, especialmente en pintura industrial; la recuperación de agua en ciclos water-based, es decir, agua de proceso que contiene partículas de pintura, y la reducción de residuos peligrosos al disminuir el volumen de líquidos que deben eliminarse.
Debido a que los pigmentos y las resinas tienden a depositarse en las paredes de la cámara de evaporación por su naturaleza viscosa e incrustante, resulta conveniente emplear evaporadores equipados con raspador interno.
Este dispositivo evita la adhesión de los residuos de proceso a las superficies e impide la formación de incrustaciones que reducirían la eficiencia del intercambio térmico.
Estos equipos reciben la denominación de “autolimpiantes”, ya que no requieren intervenciones manuales frecuentes de limpieza para retirar depósitos. Además, el movimiento continuo del residuo favorece un mayor grado de concentración respecto a los evaporadores tradicionales de circulación forzada, mejorando la eficiencia global del proceso.
Más información: https://www.cmbe.es













