Lamp impulsa la economía circular en iluminación arquitectónica: actualizar en lugar de reemplazar
Lamp lidera la transición hacia una iluminación arquitectónica más sostenible, planteando la actualización y el mantenimiento inteligente de luminarias como alternativa al reemplazo sistemático. Esta estrategia permite reducir el impacto ambiental, optimizar la eficiencia energética y mantener el confort lumínico, como demuestra su proyecto CircuLight, que integra ecodiseño y circularidad a lo largo de todo el ciclo de vida de las luminarias.
La transición hacia modelos constructivos sostenibles exige una revisión integral de todos los componentes del entorno edificado. Materiales, procesos, mantenimiento y gestión del ciclo de vida deben alinearse con criterios de eficiencia de recursos, optimizando el rendimiento ambiental y económico de los edificios. En este contexto, la iluminación arquitectónica se posiciona como un elemento clave: condiciona la experiencia espacial y determina la capacidad de adaptación y transformación de los espacios a lo largo del tiempo.
Durante las últimas décadas, la evolución tecnológica en iluminación, desde la adopción masiva de sistemas LED hasta la digitalización de los controles, ha permitido avances relevantes en eficiencia energética. Sin embargo, estos progresos se han visto a menudo acompañados por la sustitución prematura de luminarias todavía operativas, generando un volumen significativo de residuos y provocando una utilización innecesaria de materiales.
Este escenario subraya la necesidad de integrar estrategias de actualización, mantenimiento inteligente y diseño orientado al ciclo de vida, situando a la iluminación arquitectónica como un punto de encuentro entre sostenibilidad, innovación tecnológica y planificación responsable.
Frente a los desafíos de la descarbonización y la escasez de materias primas, resulta imprescindible adoptar un enfoque circular que priorice la actualización y el mantenimiento inteligente por encima del reemplazo sistemático. La aplicación de la economía circular en iluminación representa un cambio de paradigma: se centra en prolongar la vida útil de las luminarias existentes, integrar la innovación de forma sistémica y diseñar los sistemas considerando la evolución futura de los espacios.
Una oportunidad para el sector de la construcción
La iluminación se posiciona como un punto de encuentro entre arquitectura, ingeniería e industria. Cada luminaria instalada no solo forma parte del lenguaje arquitectónico del edificio, sino que también funciona como un sistema técnico susceptible de ser rehabilitado, adaptado o digitalizado. Tratarla como un elemento evolutivo, en lugar de un producto de vida limitada, permite reducir el impacto ambiental sin comprometer la calidad lumínica ni el confort de los usuarios.
Este enfoque requiere una coordinación más estrecha entre fabricantes, prescriptores y gestores de edificios, con el objetivo de desarrollar soluciones diseñadas para ser actualizables. Planificar la iluminación pensando en su mantenimiento y adaptación se convierte así en una herramienta clave para avanzar hacia modelos constructivos más sostenibles y responsables.
Según la compañía, “en Lamp hemos trabajado durante años para desvincular el avance tecnológico de la generación de residuos. Esta filosofía se refleja en proyectos que integran criterios de ecodiseño, eficiencia y circularidad a lo largo de todo el ciclo de vida de las luminarias. Un ejemplo destacado es CircuLight, un servicio desarrollado junto a nuestros partners de Lúcid Barcelona, que permite actualizar luminarias ya instaladas mediante módulos tecnológicos adaptados, prolongando su vida útil y reduciendo de forma significativa su impacto ambiental”.
La iniciativa ha sido recientemente reconocida con una Mención Especial en los Premis de Catalunya d’Ecodisseny 2025, otorgados por la Generalitat de Catalunya y la Agència de Residus de Catalunya, subrayando la importancia de concebir la iluminación como un sistema capaz de evolucionar sin necesidad de sustitución completa.
Circularidad aplicada: del concepto a la práctica
Desde su experiencia, el avance hacia una iluminación arquitectónica más sostenible se apoya en dos líneas de acción complementarias:
- Actualización de lo existente. Servicios como CircuLight muestran que es posible prolongar la vida útil de las luminarias ya instaladas, evitando su reemplazo prematuro. Proyectos como INACAP en Chile o el Mercado dels Encants en Barcelona han logrado reducir más del 50% el consumo energético anual, recuperar kilómetros de perfiles de aluminio y disminuir más de 300 toneladas de CO2 equivalente.
- Ecodiseño como motor de innovación. Los nuevos desarrollos incorporan criterios de diseño circular que facilitan la actualización, el desmontaje y la adaptación de las luminarias a lo largo de su ciclo de vida. Innovar en este contexto implica anticipar el cambio y concebir productos preparados para evolucionar con el tiempo.
Ambos enfoques comparten un mismo objetivo: demostrar que la sostenibilidad no restringe la innovación, sino que la orienta hacia soluciones más duraderas, eficientes y coherentes con los desafíos actuales. El reto ahora consiste en ampliar esta perspectiva: si es posible actualizar sistemas de iluminación en lugar de reemplazarlos. La economía circular no solo contribuye a reducir el impacto ambiental, sino que también fortalece la colaboración entre los distintos agentes del sector, fomenta la transparencia y promueve un diseño pensado para el largo plazo.
Como industria, la responsabilidad pasa de fabricar más a fabricar mejor, desarrollando soluciones capaces de mantenerse, adaptarse y evolucionar. La iluminación puede y debe convertirse en un ejemplo visible de esta transformación: avanzar sin destruir, innovar sin desperdiciar.









