Soluciones de iluminación de B.E.G. en el Centro Logístico de Aldi en Sagunto
B.E.G, juntamente con Iknx y Grupotec, ha desarrollado un plan integral para el control de la iluminación den el nuevo centro logístico de Aldi en Sagunto, Valencia, basado en soluciones de automatización de última generación, que maximizan la sostenibilidad operativa y optimizan la eficiencia energética. El nuevo sistema de control inteligente de la iluminación ha sido diseñado para contribuir a la sostenibilidad de la infraestructura y priorizar la eficiencia energética, la automatización y el respeto al medio ambiente.
Con el nuevo sistema de control de la iluminación de B.E.G se consigue contribuir con la sostenibilidad en todo el edificio.
Con este nuevo sistema se ha logrado una reducción significativa del consumo energético gracias a su capacidad de autogestión y ha contribuido a mejorar la productividad mediante la generación de entornos de trabajo confortables y seguros. La solución ha ofrecido una elevada flexibilidad operativa, que permite adaptaciones en la configuración espacial sin necesidad de intervención física ni reprogramación manual y optimiza los tiempos de respuesta ante cambios funcionales en el uso del espacio. Gracias a esta estrategia de eficiencia y sostenibilidad, el proyecto ha obtenido la certificación internacional BREEAM, uno de los estándares más exigentes en construcción sostenible.
Solución personalizada para un entorno complejo
El diseño del sistema de control de iluminación se tenía que adaptar a las diferentes áreas del centro logístico, cada una con sus propias características y requerimientos. Por ello, en las oficinas y zonas comunes se apostó por detectores de presencia Dali, y en los almacenes se optó por detectores Knx especialmente diseñados para grandes alturas. Uno de los desafíos más importantes fue la adaptación de la iluminación en áreas de baja temperatura, como son las cámaras de refrigeración, donde se instalaron detectores PD4-KNXs-GH-DX-SU equipados con sensores Pir, que destacan por su fiabilidad en entornos donde las temperaturas extremadamente bajas representan un riesgo para el funcionamiento de los rayos infrarrojos. Los detectores están certificados para una temperatura ambiental de -25 °C a +55 °C.




