Casa Batlló recupera la última vivienda histórica del edificio para convertir el patrimonio en una experiencia habitable
Casa Batlló, uno de los grandes iconos del modernismo catalán, diseñado por Antoni Gaudí y declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO, abre una nueva etapa con la recuperación de la tercera planta del edificio, la última vivienda original concebida por el arquitecto y habitada durante más de un siglo por descendientes de la familia Batlló. Tras cuatro años de restauración, el espacio reabre como una extensión habitable del monumento, pensada para acoger encuentros privados y nuevas experiencias vinculadas al patrimonio.
Uno de los espacios restaurados de la tercera planta de Casa Batlló, intervenido con piezas contemporáneas que dialogan con el universo estético de Gaudí. Foto: Claudia Mauriño.
Casa Batlló presenta la apertura de su tercera planta, la última vivienda original habitada por descendientes de la familia Batlló hasta 2019 y la única del edificio conservada íntegramente según el diseño original del arquitecto Antoni Gaudí. Tras cuatro años de restauración, el espacio se transforma ahora en una nueva área para encuentros privados y experiencias culturales con la que el monumento busca que el patrimonio no solo se contemple, sino que también pueda vivirse desde dentro.
Durante la presentación, el director general de Casa Batlló, Gary Gautier, definió el proyecto como una propuesta distinta al concepto tradicional de visita cultural. “Imaginaos que podéis invitar a vuestros amigos a cenar en esta planta o despertaros un sábado por la mañana en una de sus habitaciones”, señaló. “Es un espacio hecho para disfrutarlo y para vivirlo”.
La reapertura marca además un momento singular para el edificio, ya que la tercera planta había permanecido al margen del recorrido habitual de visitas y conservaba un elevado grado de autenticidad respecto a la vida doméstica concebida por Gaudí a principios del siglo XX. Aunque originalmente la familia Batlló residía en la planta principal, miembros de la familia comenzaron a habitar esta planta a partir de 1917 y continuaron haciéndolo durante generaciones. La última residente, Marimón Batlló, permaneció allí hasta el año 2019.
Una de las salas privadas rehabilitadas dentro de la nueva propuesta habitable de la última planta.
Más allá de la recuperación patrimonial
El arquitecto Xavier Villanueva, responsable de la restauración, explicó que el proyecto no pudo abordarse plenamente hasta 2021. Según detalló, durante los trabajos se desarrolló un proceso 'casi arqueológico' para distinguir qué elementos pertenecían realmente al diseño original de Gaudí.
“Hemos ido retirando capas de los años 2000, los 90, los 70 o los 50 para volver a encontrar la imagen que Gaudí dejó en 1906”, explicó Villanueva. El arquitecto destacó que, pese a las modificaciones acumuladas durante décadas, muchos de los elementos originales permanecían intactos bajo capas posteriores. “Con mucha delicadeza y con equipos pluridisciplinarios en el mundo de los estucos, los vidrios y la carpintería, hemos podido conseguir lo que estamos viendo. Estamos francamente muy satisfechos con el trabajo hecho”, afirmó durante la presentación.
La restauración ha recuperado elementos decorativos y espacios domésticos concebidos por Antoni Gaudí. Foto: Claudia Mauriño.
El proceso permitió recuperar carpinterías, estucos, pavimentos y sistemas constructivos originales concebidos por Gaudí, además de descubrir techos ondulados, puertas reutilizadas adaptadas por el arquitecto y una maneta inédita hasta ahora dentro de la Casa Batlló.
Entre los hallazgos más relevantes aparecieron sistemas de ventilación natural diseñados para airear la vivienda sin necesidad de abrir ventanas, mecanismos arquitectónicos avanzados para la época y numerosos detalles funcionales ideados por Gaudí. También se recuperaron estucos originales, elementos decorativos florales, estructuras ocultas y soluciones de reutilización de materiales que, según Villanueva, reflejan conceptos 'extremadamente actuales' como el concepto de kilómetro cero o la reutilización de elementos preexistentes.
Un interiorismo contemporáneo para habitar el legado de Gaudí
El proyecto incorpora también una propuesta de interiorismo contemporáneo desarrollada por la diseñadora italiana Paola Navone. Blanca Quintana, responsable de la gestión de la planta, explicó que la elección de la interiorista respondió a su manera de entender 'el diseño para ser vivido' y a su capacidad para mantener el carácter doméstico del espacio.
La responsable destacó además que la reapertura de esta vivienda supone una nueva forma de relacionarse con el patrimonio: “Queremos abrir por primera vez la tercera planta de la Casa Batlló para que el patrimonio no sea solo observado, sino que pueda ser vivido desde dentro a través de experiencias de diferentes tipos”.
El proyecto de interiorismo incorpora lámparas, motivos florales y piezas artesanales integradas en la restauración de la vivienda. Foto: Claudia Mauriño.
La nueva tercera planta dispone de diez espacios privados que recuperan el carácter doméstico original de la vivienda: comedor, cocina, biblioteca, sala de té o dormitorio, entre otros. Los espacios están concebidos para pequeños formatos de entre seis y veinte personas y podrán reservarse por horas, media jornada, jornadas completas o varios días consecutivos desde 200 euros la hora. Además, funcionará de manera independiente al circuito museístico habitual, reforzando la idea de un espacio más íntimo y flexible pensado para experiencias personalizadas.











