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La siembra en el aire permite una mayor producción y un menor consumo de agua y fertilizantes

Las patatas ya no necesitan tierra para crecer

Redacción Interempresas30/11/2010

30 de noviembre de 2010

La tierra ya no es necesaria para el cultivo de patatas. Al menos, para el cultivo de patatas de siembra. Newco –Sociedad para la Transferencia de Tecnología en Patata–, en colaboración con el Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, Neiker-Tecnalia, está llevando a cabo un proyecto para la producción de tubérculos en el aire, mediante un novedoso sistema conocido como aeroponía. Esta técnica consigue aumentar la productividad, ya que se pueden obtener unos 20 tubérculos por planta en lugar de los 3 ó 4 que se consiguen por los métodos convencionales. Además, evita la incidencia de las enfermedades que existen en el suelo y supone un gran ahorro de agua y fertilizantes. Se trata de la primera experiencia en España de producción a gran escala de la primera generación de patata de siembra mediante el sistema aeropónico.
El sistema de cultivo aeropónico para la producción de la primera generación de patata de siembra se desarrolla en invernaderos y consiste, básicamente, en mantener las raíces de la planta al aire y en condiciones de total oscuridad. Para que la planta y los tubérculos puedan desarrollarse, se aplican nutrientes en las raíces mediante un sistema de nebulización, que pulveriza de forma periódica agua enriquecida con nutrientes. El hecho de que los tubérculos se desarrollen al aire, permite una gran aireación de las raíces, y que no estén afectados por los patógenos existentes en la tierra, por lo que se aumenta considerablemente la producción por planta. Este incremento abarata sustancialmente el precio del tubérculo.

La novedosa forma de cultivo permite reducir considerablemente la cantidad de agua y fertilizantes necesaria para la producción. Además, la aeroponía permite aportar de forma precisa la cantidad de ambos elementos que necesita la planta en cada fase de su desarrollo, con lo que se consigue una producción más sostenible desde el punto de vista medioambiental.

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El método convencional de producción de la primera generación de patata para siembra está basado en plantaciones a elevada densidad en bancadas con sustrato-turba y en invernadero.
Un aspecto muy destacable de este sistema es que se puede controlar en cada momento el desarrollo del tubérculo, lo que permite recogerlos en su momento de crecimiento óptimo. En el caso de los tubérculos de primera generación para siembra se considera que el tamaño más apropiado es de entre 20 y 25 milímetros de diámetro. De este modo, puede conseguirse una producción homogénea, algo que no puede lograrse con el cultivo tradicional, ya que con éste se recogen de la tierra todos los tubérculos al mismo tiempo pero no todos presentan el mismo desarrollo y tamaño.

El método convencional de producción de la primera generación de patata para siembra se basa en plantaciones a elevada densidad en bancadas con sustrato-turba y en invernadero. Este tipo de producción es muy laborioso y tiene un coste de producción muy elevado debido al bajo número de tubérculos producidos por planta, entre tres y cuatro tubérculos-semilla.

El proyecto de Newco y Neiker-Tecnalia tiene como finalidad última la implantación del sistema aeropónico para la producción a gran escala de la primera generación de patata de siembra. Esta manera de producción es pionera en España, si bien a nivel internacional se va optando por los sistemas de producción sin suelo (aeroponía e hidroponía), ya que son más sostenibles y presentan mayores rendimientos.

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El cultivo de la patata con esta técnica permite una gran aireación de las raíces.

Ciclo completo del proceso productivo

Estas investigaciones de Newco y Neiker-Tecnalia están encaminadas a desarrollar la producción de semilla de patata en todo su proceso. Esta producción sigue un desarrollo específico cuyo inicio es la multiplicación ‘in vitro’ de plantas libres de enfermedades. Posteriormente, se cultivan estas plantas para la obtención de tubérculos-semilla o minitubérculos, los cuales presentan una elevada calidad sanitaria y constituyen la primera generación de semilla. Estos minitubérculos obtenidos, bien mediante el sistema convencional o bien mediante aeroponía, son el material de partida para obtener la semilla base, en sus categorías SuperElite y Elite. A partir de la semilla base se puede obtener la semilla Certificada A, que es la empleada habitualmente para producir la patata de consumo.

La producción de minitubérculos es un proceso que requiere una alta capacitación tecnológica. Actualmente, la producción en España de minitubérculos es casi nula, por lo que no existe prácticamente producción de semilla base de patata. Esto implica que los productores de patata de siembra españoles deban importarla de países como Francia, Holanda y Escocia, principalmente.

Entrevista a Ana Carrasco, directora de Newco (Sociedad para la Transferencia de Tecnología en Patata)

- ¿Por qué necesita una patata cultivada con este novedoso sistema menos agua que la patata cultivada en tierra?

No es que una patata cultivada en este sistema necesite menos agua que una patata cultivada en tierra, lo que hace más sostenible al sistema aeropónico es que el agua que se utiliza para fertirrigar el cultivo, se vuelve a recircular. Esto implica que una vez que se riegan las raíces, la solución nutritiva sobrante se recoge y se vuelve a introducir en el tanque de solución final, con lo que también se reduce la cantidad de fertilizantes.

- ¿Cuál es la principal ventaja de la aeroponía?

La principal ventaja de la aeroponía es que el número de minitubérculos o semilla prebase categoría G-2 que se obtiene por planta es mucho mayor que el obtenido en el sistema convencional. Esto se debe a la total aireación de las raíces. Hay que destacar también que este sistema de producción se aplica para la primera fase de la producción de semilla de patata (prebase) y que se basa en el cultivo de plantas completamente sanas. En el método convencional estas plantas se cultivan en bancadas en invernadero con turba en vez de en las estructuras para producción aeropónica. Esto implica que en ocasiones patógenos presentes en el suelo provocan enfermedades a los tubérculos, mientras que en el sistema aeropónico se ha comprobado que la incidencia de enfermedades que afectan a los tubérculos es mucho menor al no utilizarse turba. Esto tiene gran importancia puesto que estas plantas totalmente libres de enfermedades producen tubérculos-semilla de alta calidad sanitaria y de esta forma se puede cumplir con mayor el Reglamento de Producción de Patata de Siembra con mayor seguridad.

- ¿Qué supone para el productor poder mantener un control visual del crecimiento del tubérculo?

Esta técnica permite que se puedan cosechar los tubérculos cuando alcanzan el tamaño necesario y en el caso de producción de semilla prebase G-2 es de 20-25 mm. Con este tamaño es suficiente para seguir con el esquema de producción de patata de siembra, puesto que estos tubérculos se siembran al año siguiente en campo para llegar a producir la semilla SuperElite. En definitiva, se pueden realizar cosechas secuenciales cada 15 días aproximadamente ya que al ir quitando tubérculos inducimos la formación de nuevos estolones y por lo tanto de tubérculos, con lo que también conseguimos un aumento del rendimiento.

- ¿Esta técnica solo se puede desarrollar en el interior de un invernadero?

Efectivamente, lo ideal es realizarlo en el interior de un invernadero ya que requiere la utilización de estructuras que soporten las plantas y además para la producción de semilla prebase es muy importante tener un control absoluto de pulgones, que son transmisores de virus.

- ¿La técnica, utilizada en este caso para el cultivo de la patata, se podría extender a otro tipo de hortaliza?

Considero que sí, ya que es un sistema de producción sin suelo, al igual que la hidroponía que está teniendo éxito en otras hortalizas. La ventaja que tiene es que hay una mayor aireación de las raíces que en la hidroponía. No obstante, es aconsejable realizar un estudio previo para ver cuáles son los puntos más importantes a tener en cuenta en cada cultivo.

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Ana Carrasco, directora de Newco.