La IA se alía con el viñedo para anticipar la aparición de mildiu en Montilla-Moriles
La inteligencia artificial sigue ganando terreno en la gestión del viñedo. Investigadores de la Universidad de Córdoba (UCO) y la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles han desarrollado un sistema de alertas capaz de anticipar la aparición de mildiu, la enfermedad causada por Plasmopara viticola que más preocupa a los viticultores en campañas húmedas. La herramienta busca optimizar los tratamientos fitosanitarios, reducir costes y mejorar la sostenibilidad de las explotaciones.
La transformación digital del sector vitivinícola suma un nuevo avance con el desarrollo de una herramienta basada en inteligencia artificial para anticipar la aparición de mildiu, una de las enfermedades fúngicas más temidas por los productores de uva.
El proyecto, impulsado por la Universidad de Córdoba y la DOP Montilla-Moriles, combina datos meteorológicos, información agronómica y registros históricos de la enfermedad para generar alertas tempranas que permitan actuar antes de que los daños sean visibles en el viñedo.
Anticiparse a la enfermedad
El mildiu puede provocar importantes pérdidas de producción cuando las condiciones climáticas favorecen su desarrollo. Tradicionalmente, los viticultores han basado sus decisiones en la observación directa de las parcelas y en modelos predictivos convencionales.
La nueva herramienta incorpora algoritmos de inteligencia artificial capaces de analizar grandes volúmenes de datos y detectar patrones asociados al riesgo de aparición de la enfermedad. De esta forma, el sistema puede emitir avisos con antelación suficiente para facilitar la toma de decisiones.
El objetivo es que los tratamientos se apliquen únicamente cuando exista un riesgo real, evitando intervenciones innecesarias y mejorando la eficiencia de los recursos empleados en el viñedo.
Menos tratamientos y mayor sostenibilidad
Además de contribuir a la protección de la cosecha, el sistema puede ayudar a reducir el uso de productos fitosanitarios, uno de los principales retos a los que se enfrenta actualmente la viticultura europea. La capacidad de anticipación permite optimizar las estrategias de control y minimizar el impacto ambiental de las actuaciones, en línea con los objetivos de sostenibilidad que marcan las políticas agrarias comunitarias y las demandas de los consumidores. Para las bodegas y cooperativas, disponer de información predictiva también supone una ventaja a la hora de planificar recursos y gestionar el riesgo sanitario de los viñedos.
La digitalización llega al campo
La iniciativa forma parte de la creciente incorporación de tecnologías de agricultura de precisión al sector vitivinícola. Sensores, estaciones meteorológicas, análisis de datos e inteligencia artificial se están convirtiendo en herramientas cada vez más habituales para mejorar la rentabilidad y la resiliencia de las explotaciones.
En este contexto, el proyecto desarrollado por la UCO y la DOP Montilla-Moriles representa un ejemplo de cómo la colaboración entre centros de investigación y el sector productor puede traducirse en soluciones prácticas para afrontar los desafíos del viñedo.
La previsión es que este tipo de sistemas continúe evolucionando a medida que se incorporen nuevos datos y modelos predictivos, ampliando su capacidad para anticipar enfermedades y optimizar la gestión agronómica.





























