No se trata de cuánto fertilizante se tiene, sino de qué se hace con él
Motti Levin
CEO de Haifa Group
14/04/2026
La mayor parte de la atención sigue centrada en cuestiones de disponibilidad: ¿Hay suficiente fertilizante? ¿De dónde procede? ¿Cómo garantizamos la continuidad del suministro? Son preguntas importantes, pero no constituyen el núcleo de la cuestión. La cuestión central de la próxima década es otra: ¿cómo podemos obtener más de cada kilogramo de fertilizante?
Un cambio en el modelo económico del sector
Las implicaciones económicas son profundas: las empresas que no logren demostrar aumentos de productividad por kilogramo de fertilizante tendrán dificultades para seguir siendo relevantes, incluso si cuentan con recursos sólidos.
La volatilidad es la nueva normalidad
El intento de 'esperar a que el mercado se estabilice' ya no es realista. La volatilidad en los mercados energéticos, la fragmentación geopolítica, las perturbaciones comerciales y el cambio climático no son acontecimientos temporales, sino características estructurales del nuevo entorno empresarial. En tal realidad, la gestión de riesgos basada únicamente en previsiones resulta insuficiente. Un enfoque más eficaz consiste en reducir la exposición, principalmente mejorando la eficiencia en el uso de fertilizantes y adaptando con precisión los insumos a las necesidades de los cultivos.
El fin del dilema: seguridad del suministro frente a eficiencia
Este cambio también está transformando la asignación de capital en el sector: menos inversión en aumentar el volumen y más en innovación, productos avanzados y soluciones basadas en el conocimiento.
El poder se está desplazando de la mina al campo
Al mismo tiempo, el mercado global se está fragmentando a nivel regional, impulsado por las restricciones a la exportación y las políticas nacionales. La consecuencia es un cambio de la optimización global a la resiliencia regional. En esta realidad, la flexibilidad y la eficiencia cobran más importancia que la mera escala.
La seguridad alimentaria se está redefiniendo
Incluso el concepto de 'seguridad alimentaria' está cambiando. Si en el pasado la pregunta era si se podía producir suficiente comida, hoy la pregunta es si se puede producir de forma rentable.
La brecha entre los costes de los insumos y los precios de los cultivos está ejerciendo una fuerte presión sobre los agricultores. El resultado no es necesariamente un menor uso de fertilizantes, sino más bien una creciente demanda de soluciones que ofrezcan un claro retorno de la inversión, estabilidad y previsibilidad.
Una métrica que lo resume todo
En medio de todos estos cambios, destaca una métrica clave: la eficiencia en el uso de nutrientes (NUE). Se trata de una medida que conecta las dimensiones económica, medioambiental y agronómica, y que se está convirtiendo en un indicador de rendimiento fundamental para el sector. Los productos avanzados, entre los que se incluyen los bioestimulantes ('vitaminas para las plantas') y los fertilizantes especializados, ya no son un nicho de mercado, sino una herramienta fundamental para hacer frente a la incertidumbre.
La verdadera prueba para el sector
El mayor error estratégico sería seguir compitiendo en cantidad. En un mundo de recursos limitados y creciente incertidumbre, la ventaja no será para quienes produzcan más, sino para quienes saquen más partido a cada kilogramo.
Motti Levin ocupa el cargo de director ejecutivo del Grupo Haifa desde febrero de 2018. Bajo su liderazgo, el Grupo Haifa ha establecido nuevos estándares de excelencia operativa y crecimiento, consolidando su posición como líder mundial en nutrición vegetal.
Levin ocupa el cargo de presidente del Grupo de Trabajo sobre Nutrición Vegetal de la Asociación Internacional de Fertilizantes (IFA) desde agosto de 2024. Aporta tres décadas de experiencia como director ejecutivo y director financiero en empresas globales de diversos sectores, entre los que se incluyen la logística, el comercio internacional, los productos químicos, los fertilizantes y la tecnología agrícola (AgTech). A lo largo de su carrera, ha ocupado el cargo de director ejecutivo de Gadot Group, UTI Logistics, Maman Group y Arava Export Growers. También ha sido director financiero de Netafim y ha desempeñado varios puestos de alta dirección en ICL, entre ellos el de director ejecutivo adjunto y director financiero.
Cuenta con una trayectoria probada en impulsar el crecimiento y liderar la transformación empresarial, con un fuerte enfoque en la optimización operativa y la mejora del rendimiento. Su experiencia en liderar cambios organizativos significativos y en navegar por dinámicas de mercado complejas ha permitido a las empresas que ha dirigido lograr una expansión global exitosa. También pone un gran énfasis en fomentar un entorno empresarial positivo y colaborativo, lo que ha sido fundamental para respaldar la estabilidad a largo plazo y el éxito sostenible.
Motti Levin es licenciado y máster en Economía y Administración de Empresas, con especialización en Finanzas, por la Universidad Bar-Ilan, en Israel.




























