Los ingenieros agrícolas andaluces alertan sobre las “plagas descontroladas” en el campo
El Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Ingenieros Técnicos Agrícolas (Cacoita) advierte de la grave situación fitosanitaria que atraviesa el campo andaluz, con un incremento sin precedentes de plagas que están afectando de manera directa a la producción y rentabilidad de las explotaciones agrarias.
En la provincia de Almería, la plaga de pulgón se ha convertido en el principal problema para los cultivos hortícolas. Según los últimos datos, ya ha afectado a más de 2.000 hectáreas, con un avance de entre 200 y 250 hectáreas semanales y riesgo de superar las 10.000 hectáreas si no se actúa con urgencia. Además, su incidencia alcanza ya hasta el 60-70% de la superficie en algunos cultivos al aire libre, especialmente en lechuga y espinaca. En explotaciones concretas, las pérdidas de producción se sitúan entre el 30% y el 50%, comprometiendo seriamente la campaña.
La gravedad del problema ha trascendido el ámbito provincial. Andalucía, junto a Murcia y Comunidad Valenciana, ha puesto de manifiesto que la plaga del pulgón afecta ya a más de 20.000 hectáreas de cultivo, con pérdidas millonarias y riesgo para miles de empleos agrarios.
Junto al pulgón, otras plagas continúan expandiéndose por el territorio andaluz. En Almería, destaca la incidencia del Thrips parvispinus, presente ya en entre el 40% y el 50% de los invernaderos del Poniente, con daños graves en cultivos como pimiento, pepino o calabacín y con casos de arranque de explotaciones.
Pero la situación no se limita a esta provincia. En el conjunto de Andalucía, diferentes plagas y enfermedades están alcanzando niveles muy elevados de incidencia. Según datos recientes, hasta el 70% de la superficie agrícola andaluza se está viendo afectada por distintas plagas y patologías, incluyendo problemas como mildiu en viña, algodoncillo en olivar o plagas emergentes en hortícolas.
Asimismo, se están detectando nuevas amenazas en otras provincias andaluzas. Destaca la expansión de especies invasoras como la avispa oriental (Vespa orientalis), ya presente en provincias como Cádiz, Málaga, Sevilla, Granada y Huelva, donde está provocando importantes daños en la apicultura con pérdidas de miles de colmenas. Este tipo de plagas evidencia el aumento de riesgos fitosanitarios y biológicos en toda la comunidad.
Falta de herramientas eficaces
Cacoita advierte que esta crisis se ve agravada por la falta de herramientas eficaces para el control de plagas. La limitada disponibilidad de materias activas autorizadas, junto con la retirada progresiva de productos fitosanitarios sin alternativas viables, está dejando al sector en una situación de clara vulnerabilidad.
De hecho, la propia Junta de Andalucía ha solicitado al Gobierno central la autorización excepcional de fitosanitarios ante la magnitud del problema, contemplada en la normativa europea para situaciones de emergencia.
Sin embargo, el sector sigue denunciando que las medidas adoptadas hasta el momento son insuficientes para frenar el avance de las plagas, lo que agrava aún más la situación en campo.
Asesoramiento profesional y receta fitosanitaria
En este contexto, Cacoita subraya la necesidad de reforzar el asesoramiento técnico profesional como herramienta clave para hacer frente a la actual crisis fitosanitaria. La complejidad del escenario, con múltiples plagas activas y en evolución constante, hace imprescindible contar con recomendaciones fitosanitarias (receta) elaboradas por profesionales universitarios colegiados, que garanticen intervenciones ajustadas a cada cultivo y situación concreta.
Asimismo, se reivindica el papel de los ingenieros técnicos agrícolas como profesionales cualificados para liderar este asesoramiento, aportando rigor técnico, conocimiento actualizado y una visión integral de la sanidad vegetal.
Llamamiento del sector
Cacoita hace un llamamiento a las administraciones para que actúen con urgencia y coordinación, adoptando medidas que permitan afrontar la actual crisis fitosanitaria.
El campo andaluz atraviesa un momento crítico, con plagas en expansión en varias provincias, pérdidas económicas crecientes y una clara falta de herramientas eficaces. Por ello, resulta imprescindible una respuesta inmediata que garantice la sanidad vegetal, la viabilidad de las explotaciones y el futuro del sector agrario andaluz.




























