Cu Protect: tecnología de riego que protege el gotero de las raíces y potencia la producción en la viña
La solución de Caudal aporta precisión hídrica, durabilidad y sostenibilidad para optimizar el rendimiento en el cultivo.
En el viñedo, el manejo del agua marca la diferencia. Regar en la medida justa impulsa el cuajado y el desarrollo del grano, mientras que moderar el aporte hídrico en la fase de maduración permite concentrar la calidad de la uva.
Alcanzar ese balance es uno de los grandes retos para el viticultor, y el riego por goteo enterrado ofrece una vía eficaz para conseguirlo, siempre y cuando el sistema empleado resista a la intrusión de raíces, mantenga una uniformidad constante y permita reducir al mínimo las tareas de mantenimiento.
De esta forma, la solución PC600 AS Cu Protect de Caudal, empresa especializada en innovaciones de riego para la agricultura, integra un gotero cilíndrico autocompensante con coeficiente de variación inferior al 5%, sistema antisucción y mecanismo de autolimpieza.
Especialmente diseñado para instalaciones subterráneas de larga duración y laterales extensos, este modelo se ajusta al formato habitual en viñedos modernos, donde los ramales alcanzan grandes longitudes.
Una barrera que alarga la vida de los sistemas
El corazón de esta tecnología está en la integración de óxido de cobre (Cu2O) en el propio cuerpo del emisor durante el proceso de fabricación. Esta innovación crea una barrera físico-química permanente que impide la intrusión de raíces, evitando uno de los problemas más habituales en riego enterrado sin necesidad de tratamientos químicos periódicos.
Al no liberarse en el suelo, el óxido de cobre no altera el entorno y, además, contribuye a reducir la proliferación de algas, bacterias y hongos. Todo ello se traduce en un funcionamiento más estable, menos incidencias por obturaciones y, en consecuencia, una notable reducción de las labores de mantenimiento a lo largo de la vida útil del sistema.
Calidad y ahorro para el viticultor
Para su instalación en la viña, se recomienda enterrar la línea de riego a una profundidad de 25 a 35 centímetros, alineada con la línea de cepas, con un espaciado entre emisores que oscile entre 0,5 y 0,75 metros, ajustando según la textura del suelo.
El caudal aconsejado es de 2 litros por hora en suelos francos o arcillosos y de 4 litros por hora en suelos arenosos o cuando se trabaje con laterales muy largos. La filtración mínima debe ser de 120 mallas o 130 micras, mientras que la presión de trabajo más eficiente se sitúa entre 0,8 y 2,0 bar.
Con esta configuración, la PC600 AS Cu Protect ofrece al viticultor uniformidad de aplicación que se traduce en un desarrollo equilibrado del viñedo, calidad homogénea de la uva y un ahorro operativo significativo gracias a la menor necesidad de limpiezas y reparaciones.
Su robustez le permite superar los 15 años de vida útil en función del espesor de pared elegido, lo que convierte la inversión en una solución de largo recorrido. Para explotaciones vitícolas, esta tecnología de riego enterrado ofrece una respuesta fiable, duradera y respetuosa con el entorno.


















