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"En el comercio de granos la materia prima no es el cereal sino el dinero, sin financiación o mayor tasa de interés el negocio se complica"

Entrevista a Carlos Trigo, director comercial en Graneles Internacionales

Alejandro de Vega04/09/2020

Actualmente, el comercio de materias primas agrarias vive un momento complejo derivado de la crisis del COVID-19 y sus consecuencias sobre el consumo de alimentos y energía. En este contexto, hablamos con un experto en este mercado para que nos ofrezca su particular visión desde el otro lado del 'charco'. Carlos Trigo, afincado en Buenos Aires, es socio de la empresa Graneles Internacionales que está especializada en el comercio de granos procedentes de productores localizados en América del Sur, principalmente en Argentina, Brasil y Uruguay.

¿En qué situación se encuentra la campaña de cereal en Argentina?

En Argentina vamos a menores cosechas por falta de lluvias. Esto va a afectar a la siembra de la próxima campaña de maíz y ya está afectando a la de trigo con una caída estimada de la producción de 4 millones de toneladas. La sequía es fuerte en el norte y oeste del país aunque la producción se juega en la parte sur de la provincia de Buenos Aires, por ahora no tan afectada.

A tenor de los últimos datos disponibles y por las previsiones que se dibujan en estos meses de weather market, ¿Qué clima de mercado se respira en estos momentos en el comercio internacional de cereales? ¿Hay motivos para pensar en una importante recuperación de los precios?

Esta semana se ve una recuperación de los precios. El weather market siempre afecta pero creemos que esta recuperación es el rebote del 'gato muerto', si es que el mundo no logra ponerse en actividad nuevamente.

¿Qué impacto está teniendo a nivel global la pandemia del COVID-19 en los mercados de materias primas agrarias? ¿Hay ganadores y perdedores? ¿Qué previsiones se manejan para los próximos meses?

La pandemia del COVID-19 hasta ahora no ha mostrado todo su alcance y en estos momentos se empiezan a ver circunstancias complejas. Solo el arroz salió beneficiado de esta coyuntura.

Al estar todo el mundo en su casa y la 'oportuna' guerra de precios entre Putin y la monarquía saudita, el precio del petróleo se desplomó. En Estados Unidos llegó a cotizar durante un día a menos que cero... te pagaban para que te lo llevases.

Con estos valores a los biocombustibles se les hace muy difícil competir, y además no hay consumo. La industria del maíz y de la soja se ven afectadas por esto, además si el turismo y los aviones no vuelven a circular... La cebada de calidad para cerveza, el aceite de girasol y colza y hasta los frutos secos para snacks se van a ver muy afectados.

Por otro lado, y a nivel político, si Donald Trump no consigue reactivar la industria del metanol en Estados Unidos, va a perder a los votantes del cinturón maicero de Iowa y los Grandes Lagos.

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“Con el COVID-19 no se sabe dónde terminará todo, por los grandes cambios que inevitablemente vendrán en la financiación y el comercio de granos".

¿Qué habría motivado el default (suspensión de pagos) de la agroexportadora argentina Vicentin y qué consecuencias puede tener en los mercados mundiales de forma directa o indirecta?

El default de Vicentin es complejo de analizar. En mi opinión, todos los que crecieron en los ultimos años se metieron en un callejón sin salida. El único negocio factible en la era Macri era el financiero, muy similar al del gobierno de la dictadura militar de 1976 en lo económico: altas tasas de interés pagadas por el Estado, bajada de impuestos a los sectores más productivos donde ese descenso de ingresos y el creciente déficit fiscal se financió con toma de deuda de colocadores de bonos internacionales.

En este contexto, Vicentin tenía que tomar dinero local a altas tasas de interés -hablamos del 50% u 80% anual- en pesos. Si tienes acceso a quien te asegura que el dólar no se devaluará por 6 ó 7 meses... es absolutamente legal, infame pero legal.

Cuando el presidente actual gana la primer ronda de elecciones, hay un golpe devaluatorio de los que salen corriendo a cambiar sus pesos por dólares, por temor al regreso del peronismo. En rigor se acababa el festival de bonos internacionales. Otros que corrieron a hacerse con dólares fueron los productores, quienes habían entregado sus granos con precios a fijar a futuro porque el nuevo Gobierno iba a subir los impuestos de exportacion de los granos y, para no recibir una quita de valor, todos juntos fueron a vender lo ya entregado. Ocurrió lo típico que sucede en un banco si todos los depositantes van a retirar su dinero a la vez. Y no hay un banco central de granos, como en el caso de los bancos que reciben ayuda financiera para no caer.

Más tarde, en agosto de este año, fallece Sergio Nardelli, el CEO de Vicentin, de un ataque al corazón. Y así están las cosas ahora mismo. Las fábricas están trabajando con quien tiene soja y lentamente se verá qué sucede, con venta de activos y si los acreedores convierten su dinero en acciones.

Y otro detalle no menor: una serie de caídas y fraudes en los mercados de commodities han afectado a los bancos europeos, principalmente a los holandeses que son los grandes financistas de todo este mercado. Esto va a impactar en el comercio de granos. Estamos yendo a un cierre de empresas medianas y pequeñas y también en el medio plazo veremos desaparecer algunas de las grandes. En el trading de granos la materia prima no es el cereal sino el dinero, sin financiación o mayor tasa de interés el negocio se complica.

A grandes rasgos, ¿cómo funciona actualmente este mercado en Argentina y cuáles han sido los principales cambios estructurales que se habrían producido en los últimos años?

Aquí en Argentina tenemos dos clases de productores que conviven, por ahora, en armonía. Los pequeños y medianos productores y los grandes. Para poner en contexto las dimensiones, un pequeño productor en la zona sojera de alrededor del puerto de Rosario es propietario de 75 hectáreas, un mediano es dueño de 200 y alquila unas 300 ó 400, hasta el considerado grande que tiene 1.000 y alquila otras 1.000 hectáreas.

Después hay familias propietarias de grandes extensiones de tierra que la alquilan, y empresas de gran producción y los llamados pool de siembra que han caído un poco en su participación. En esta agricultura se produce trigo, soja, maíz y algo de girasol o cebada.

¿Qué es un pool de siembra y en qué consiste?

En este modelo, lo que se trata de hacer es combinar dinero con un margen productivo entre alquiler de la tierra y la producción real. Básicamente lo conforman inversores para sembrar y cosechar granos en un periodo determinado (en general, estos fondos se arman y desarman cada año). El resultado de la cosecha se reparte entre los inversores de acuerdo con el porcentaje aportado.

Con gran escala se consiguen beneficios en las compras de insumos, logística, etc. Este modelo es dependiente de la tasa de interés. En Argentina, con la locura de tasas de interés del Gobierno anterior que el actual no puede bajar se hizo inviable el negocio, máxime en default virtual durante estos años cuando no hubo acceso a la financiación.

¿El agro en Argentina pasó a estar en manos de cada vez más empresas/industrias en lo que respecta a la gestión de las explotaciones o sigue estando en su mayoría controlado por los propios agricultores en cuanto a que mantienen la propiedad de la tierra?

Hubo un proceso de concentración de la propiedad de la tierra que se detuvo por el magnífico negocio financiero de los últimos años. No obstante aquí hay un negocio de doble renta donde los dueños de la tierra -grandes o pequeños- alquilan su tierra a grandes operadores que ganan con un diferencial entre el valor de la tierra, su capacidad real de producción y las economías de escala en la compra de insumos y la venta de grandes bloques de cereal.

Puede decirse que si la tierra es del que la trabaja, el viejo axioma de todas las reformas agrarias en Argentina, es de los pool de siembra y el sistema financiero nacional e internacional. Sin embargo con el COVID no se sabe dónde terminará todo, por los grandes cambios que inevitablemente vendrán en la financiación y el comercio de granos.