Impulsado por Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía
El proyecto BioChargae busca convertir residuos agrícolas en bioinsumos para cultivos leñosos
Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía impulsa el grupo operativo supraautonómico BioChargae para el aprovechamiento de restos de poda transformados en biochar, con la ayuda de microalgas para mejorar el suelo y aumentar la rentabilidad de los cultivos leñosos.
Este proyecto nace con el objetivo ayudar a los agricultores a diversificar sus fuentes de ingresos y contribuir a la descarbonización del sistema agroalimentario y mejorar la sostenibilidad y la rentabilidad de las explotaciones agrarias.
GO BioChargae aspira a aprovechar restos agrícolas, como podas, cáscaras y otros subproductos de cultivos leñosos como cítricos y almendros, para transformarlos en un material beneficioso para el suelo.
Ese material, conocido como biochar, se combinará con microalgas producidas en la propia finca para obtener un bioinsumo natural capaz de mejorar la fertilidad del suelo, ayudar a retener mejor el agua y reducir la dependencia de fertilizantes externos.
El proyecto se centrará especialmente en cultivos leñosos y se validará en fincas reales, con el objetivo de que las soluciones desarrolladas no se queden en el laboratorio, sino que puedan aplicarse de forma sencilla y útil en el día a día de agricultores y cooperativas.
Principales objetivos
Entre sus principales objetivos, BioChargae trabajará para facilitar que las explotaciones puedan producir parte de sus propios insumos, avanzando así hacia modelos agrarios más circulares, según se informa desde Cooperativas Agroalimentarias en un comunicado.
Para ello, el proyecto unirá tres piezas clave: el aprovechamiento de residuos agrícolas, el uso de microalgas como apoyo natural al cultivo y una herramienta digital que ayudará al agricultor a tomar mejores decisiones sobre riego, fertilización y aplicación de los nuevos bioinsumos.
Una de las innovaciones más destacadas será la activación del biochar con microalgas. En la práctica, esto significa combinar un material capaz de mejorar la estructura del suelo con organismos naturales que pueden estimular la vida del suelo y favorecer el desarrollo de los cultivos.
El resultado esperado es un producto con mayor valor agronómico, pensado para ayudar a los cultivos a resistir mejor en situaciones de falta de agua, estrés o pérdida de fertilidad.
BioChargae también incorporará sensores y una plataforma digital de apoyo a la toma de decisiones. Esta herramienta estará diseñada para ser accesible y útil en explotaciones pequeñas y medianas, de forma que el agricultor pueda contar con información clara sobre el estado del suelo y del cultivo, y recibir recomendaciones prácticas para utilizar mejor el agua y los insumos.
Otra línea de trabajo será el estudio del carbono que puede quedar fijado en el suelo mediante la aplicación de biochar activo. El proyecto analizará si esta práctica puede abrir en el futuro nuevas oportunidades para los agricultores a través de créditos de carbono en mercados voluntarios, convirtiendo la mejora ambiental en una posible vía adicional de ingresos.
El Grupo Operativo está formado por Fundación Ayesa, Volterra Ecosystems S.L., G2G Algae Solutions S.L., la Asociación de Investigación y Cooperación Industrial de Andalucía F. de Paula Rojas (AICIA), Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Alcafruit -Productores del Campo S.C.A.- y Pentanux-Almoxata S.L.
BioChargae está cofinanciado por la Unión Europea al 80% con cargo al FEADER, siendo la autoridad encargada de la gestión de la aplicación de la ayuda FEADER la dirección General de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, con una inversión de 599.383,59 euros.




























