La siembra directa gana protagonismo en Europa para mejorar la sostenibilidad del cultivo de remolacha
La técnica de la siembra directa despierta un interés creciente entre los productores europeos de remolacha azucarera por su capacidad para conservar la fertilidad del suelo, optimizar el uso del agua y reducir el empleo de insumos. Sus ventajas, limitaciones y perspectivas de futuro centrarán parte del programa de SugarBeet Expo 2026, que se celebrará los próximos 9 y 10 de septiembre en Alemania, de forma paralela a PotatoEurope.
La siembra directa continúa consolidándose como una de las estrategias con mayor potencial para avanzar hacia un cultivo de remolacha más sostenible y eficiente, según ha publicado el portal francés Agri Mutuel. Aunque exige un elevado nivel de conocimiento técnico y una gestión muy precisa del cultivo, los organizadores de SugarBeet Expo 2026 destacan que ofrece importantes beneficios tanto desde el punto de vista agronómico como económico.
Uno de los principales argumentos a favor de esta técnica es la conservación de la estructura del suelo. Al eliminar las labores de preparación, se mantienen intactas las galerías creadas por las lombrices y la red natural de poros, favoreciendo una mayor infiltración del agua, un mejor drenaje y una mayor capacidad de soporte del terreno para el paso de la maquinaria.
Además, la cobertura permanente del suelo mediante cultivos de cobertura y restos vegetales contribuye a reducir la erosión y las pérdidas de agua por evaporación. Paralelamente, la materia orgánica se acumula en las capas superficiales y es redistribuida progresivamente por la actividad biológica, mejorando la capacidad del suelo para almacenar agua durante los periodos de sequía.
Menos insumos
Una técnica exigente
No obstante, los especialistas recuerdan que no se trata de una solución válida para todas las explotaciones. Entre sus principales inconvenientes figura el calentamiento más lento del suelo en primavera, lo que puede retrasar la emergencia del cultivo y favorecer una mayor presencia de babosas y roedores. Asimismo, la nascencia puede resultar más irregular, obligando en algunos casos a incrementar la dosis de siembra y registrándose pérdidas de rendimiento que pueden situarse entre el 4% y el 8%.
El éxito del sistema depende, por tanto, de una elevada especialización técnica. La correcta colocación de la semilla, la gestión de los cultivos de cobertura, la protección fitosanitaria y la elección del equipo adecuado son factores determinantes para obtener buenos resultados.
Un sistema económicamente viable
A pesar de estas limitaciones, la DLG, organizadora de SugarBeet Expo 2026, considera que la siembra directa constituye una alternativa económicamente viable frente a los sistemas convencionales o de laboreo reducido, especialmente en zonas con elevado riesgo de erosión o déficit hídrico.
Por ello, esta técnica ocupará un lugar destacado en el salón, que se celebrará en Rittergut Gestorf, cerca de Hannover, coincidiendo con PotatoEurope 2026, como una de las principales vías para aumentar la resiliencia y la sostenibilidad de las explotaciones remolacheras.































