Este artículo expone la estrategia de control integrado para reducir significativamente su incidencia
La mosca de la cáscara de las nueces, una plaga reemergente en el cultivo del nogal en España
Amaia Ortiz-Barredo, Ernesto Ortiz-Vadillo, Ion Ortueta Fernandez y Maite López de Torre
NEIKER-BRTA. Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, Campus agroalimentario de Arkaute
aortizb@neiker.eus
03/06/2026Rhagoletis completa puede considerarse una plaga reemergente en Europa, ya que, aunque se trata de una especie ya introducida previamente, en los últimos años se ha observado una expansión de su área de distribución, un aumento de su incidencia y una mayor relevancia económica en cultivos de nogal. Su incidencia y gravedad en los últimos 3 años ha causado pérdidas de cosecha del 50-80% en la mayoría de las pequeñas plantaciones sin control alguno y es considerada una de las plagas más nocivas del nogal en las zonas templadas y húmedas de la Cornisa Cantábrica.
Posición taxonómica y regulatoria
La mosca de la cáscara de la nuez se encuentra dentro del grupo de moscas de la fruta que pertenecen a la familia Tephritidae. Esta familia agrupa a un conjunto diverso de dípteros de gran importancia como plagas agrícolas. Tienen en común que la mosca adulta perfora la superficie de los frutos realizando pequeñas lesiones, a veces imperceptibles, para depositar los huevos en tejidos carnosos de la fruta. Son sus larvas las que se desarrollan en los frutos, donde se alimentan del tejido vegetal y pueden causar importantes pérdidas económicas.
Incluye especies muy conocidas y ampliamente distribuidas como Ceratitis capitata (mosca de los cítricos) o Bactrocera oleae (mosca del olivo) y otras cualificadas como plagas cuarentenarias y prioritarias en Europa. Este es el caso de las cuatro especies de Tephritidos no europeos sobre los que España tiene redactados sendos planes de contingencia desde 2019 y recientemente revisados en 2024, de importancia en cítricos y otros frutales, las especies Anastrepha ludens y Bactrocera dorsalis, Bactrocera zonata en mango y melocotón y Rhagoletis pomonella en manzano.
La mosca de la cáscara del nogal pertenece a esta familia y es de la especie Rhagoletis completa. En España, solo dos especies del género Rhagoletis tienen relevancia agrícola: R. cerasi (mosca de la cereza), presente en todas las zonas productoras y que puede causar la pérdida total de la cosecha si no se controla a tiempo y R. completa, que es el objeto de este artículo. Por último, una tercera de este género es la especie cuarentenaria más preocupante para España que es R. pomonella (mosca de la manzana), aún no detectada en territorio español.
No existe ninguna restricción normativa específica en la Unión Europea, ni en España, dirigida a R. completa (mosca del nogal). No está catalogada como plaga cuarentenaria, plaga prioritaria, plaga de zona protegida, ni plaga regulada no cuarentenaria (RNQP). Esto significa que no hay prohibiciones de movimiento, no hay requisitos de pasaporte fitosanitario específicos, ni programas obligatorios de erradicación.
Distribución en España
De acuerdo con la bibliografía técnica, Rhagoletis completa puede considerarse una plaga reemergente en Europa, ya que, aunque se trata de una especie ya introducida previamente (la primera cita en Europa fue en 1988), en los últimos años se ha observado una expansión de su área de distribución, un aumento de su incidencia y una mayor relevancia económica en cultivos de nogal, asociada a cambios en el manejo agrícola, el comercio vegetal y las condiciones climáticas.
La primera cita en España está documentada en 2013. Desde entonces, con mayor o menor incidencia, esta plaga ha sido referida en la mayoría de las zonas de producción de nogales de la zona norte española, Cataluña, Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco, y registros puntuales en zonas más secas de Navarra, Aragón y Castilla y León.
Ha sido especialmente relevante en los últimos cuatro años en la zona cantábrica, donde su incidencia y severidad ha levantado la alarma entre los pequeños productores, con pérdidas cercanas al 100% de la producción. En la última campaña, 2025, la severidad de esta plaga ha llamado especialmente la atención en plantaciones profesionales del Territorio Histórico alavés, áreas productoras en las que previamente esta plaga había pasado desapercibida.
Ciclo biológico
Una de las características biológicas más relevantes de esta especie para diseñar la estrategia de control es que es una especie univoltina, esto es, que completa una sola generación por año, concentrando su desarrollo y capacidad de daño en un periodo estacional. Además, las fases y la duración del ciclo biológico están estrechamente relacionado con las condiciones climáticas.
R. completa pasa por cuatro estadíos: huevo, larva, pupa y mosca adulta. La pupa es el estadío que le permite sobrevivir en el suelo en condiciones climáticas adversas durante el invierno. Su actividad biológica comienza cuando la temperatura es superior a 10°C.
Foto 1. Apariencia de la mosca de la cáscara de la nuez o mosca del nogal, macho y hembra adultos. Fuente: Nature in stock.
En nuestras condiciones agroclimáticas, la emergencia de las pupas para dar lugar a las moscas adultas se produce entre los meses de junio y agosto, dependiente estrictamente de las condiciones climáticas. Los adultos miden 4–6,5 mm, con cabeza amarilla y alas con tres bandas oscuras características (Foto 1).
Machos y hembras tienen morfología muy similar, aunque las hembras poseen un ovipositor bien desarrollado. Aproximadamente 6-8 días después de emerger del suelo, tras la fecundación, cada hembra puede llegar a depositar hasta 400 huevos fértiles perforando el pericarpio (parte blanda verde de la nuez inmadura). Las moscas adultas no se alimentan de ninguna parte del nogal, se alimentan de néctar de plantas adventicias herbáceas. Las moscas sólo usan el ruezno como habitáculo para el crecimiento de sus larvas
Las larvas se alimentan de este tejido durante 30-40 días, reduciéndolo a una pasta negra húmeda y blanda. Trascurrido este periodo, las larvas vuelven al estadio de pupa saliendo de la nuez infestada hacia el suelo. Más del 90% de las pupas emergen al año siguiente sobreviviendo un invierno, sin embargo, un bajo porcentaje pueden sobrevivir un invierno más, tienen una diapausa más prolongada, de hasta dos campañas en el suelo (Ver Figura 1 de elaboración propia).
Daños
R. completa causa daños relevantes en el fruto del nogal durante su fase larvaria exclusivamente. Las larvas se alimentan de los tejidos carnosos de la envoltura verde externa, provocando reblandecimiento y ennegrecimiento del pericarpio o ruezno, tanto de la capa superficial como del mesocarpio (Foto 2).
La actividad alimentaria favorece la oxidación y la aparición de exudados negros, que manchan permanentemente la cáscara. Como consecuencia, se produce una pérdida de calidad comercial, incluso aunque la parte comestible no esté directamente afectada.
Foto 2. Las larvas se alimentan y provocan reblandecimiento y ennegrecimiento del ruezno y tinción de la cáscara, reduciendo el valor comercial del fruto.
La degradación del ruezno facilita, además, la entrada de hongos y bacterias oportunistas. De hecho, en infestaciones intensas y tempranas puede observarse caída prematura del fruto y/o momificado de frutos en el árbol por inhibición del desarrollo de la semilla (nuez) Así mismo, es frecuente tener dificultades en el procesado postcosecha por adherencia de la cáscara verde al endocarpio (cáscara) (foto 3), que interfiere en el pelado y secado de la nuez, incrementando los costes de manejo.
En conjunto, R. completa genera pérdidas económicas significativas por reducción de rendimiento y calidad. Los daños debidos a esta mosca, a veces, pueden se confundidos con estados avanzados de los síntomas ocasionados por enfermedades bacterianas, sin embargo, es fácil detectar las larvas activas en el mesocarpio al romperlo con los dedos (Foto 4).
Foto 4. Los daños debidos a esta mosca, a veces, pueden se confundidos con estados avanzados de los síntomas ocasionados por enfermedades bacterianas, sin embargo, es fácil detectar las larvas activas en el mesocarpio al romperlo con los dedos.
Propagación y diseminación
La plaga se propaga mediante el vuelo de los adultos a través de largas distancias y, en menor medida, mediante el transporte de larvas en frutos frescos. Así mismo, la diseminación de larvas y pupas de una finca a otra adheridas a la maquinaria y calzados de operarios es la forma más frecuente a cortas distancias, entre parcelas de la misma explotación. Su asentamiento y supervivencia depende de las condiciones climáticas, especialmente de las temperaturas invernales; las heladas reducen significativamente la viabilidad de las larvas y pupas y el calor (más de 35°C) reduce la viabilidad de las larvas activas en el ruezno.
La biología de R. completa está estrictamente asociada al género Juglans, lo que limita significativamente su capacidad de dispersión y establecimiento fuera de áreas donde estos árboles no estén presentes.
Control
En ausencia de control, la presencia de frutos dañados puede alcanzar el 70–91%.
La estrategia de control de la mosca de la nuez pasa por sumar distintas tareas, esto es, seguir un programa de control integrando actuaciones compatibles.
Teniendo presente su ciclo biológico, son 3 los momentos más críticos para llevar a cabo las medidas de control (ver puntos señalados en amarillo en la Figura 1) y que pasaremos a analizar, paso por paso.
1. Tras la emergencia de las pupas, las moscas adultas se alimentan del néctar de plantas adventicias y buscan las nueces inmaduras para la deposición de los huevos fértiles; en ningún momento de su vida se alimentan de partes del nogal. Es por eso, que el uso de insecticidas puede ser totalmente ineficaz si no se usan acompañados de sustancias cebo para atraerlas hasta la materia activa insecticida. De hecho, el uso de trampas de captura masiva es el método comúnmente más usado. Estas trampas disponen de volátiles cebo acompañados de insecticida.
En España están autorizadas y registradas en el listado de productos fitosanitarios para su uso en nogales las comercializadas por las empresas Bayer Cropscience y Sedq Healthy Crops. Así mismo, dentro del listado de otros medios de defensa fitosanitarias, en España se comercializan trampas de captura mediante feromonas específicas de la especie. Estas mismas trampas sirven para la monitorización de la dinámica de población del insecto.
Aunque el uso de insecticidas cebo, como el caso de Spintor-cebo, ha resultado muy eficaz en plagas semejantes de la misma familia, aún no ha sido registrado su uso en España y se está a la espera de su autorización.
2. Se pueden usar repelentes, productos químicos que inhiben el acercamiento de las moscas adultas a las nueces inmaduras o que dificultan la deposición de los huevos. Aunque en fase de prueba, hay registros muy positivos de este tipo de productos. Esta tarea debería ser realizada aproximadamente 1 semana después de registrar las primeras moscas atrapadas en trampas de seguimiento de la población.
3. Finalmente, el tercer punto de actuación es frente a las larvas y pupas una vez que están en el suelo. El uso de microbios entomopatógenos ayuda a reducir la población viable. Son varios los productos biológicos autorizados y comercializados en España para este fin para el control de moscas de la familia Tephritidae.
Es necesario puntualizar algunas informaciones que se recogen desde distintas fuentes no científicas y que conllevan a realizar labores sin justificación de su eficacia. Una de las más extendidas es la recogida del suelo de nueces infestadas; esta labor, para el problema que nos ocupa, resulta ineficaz ya que en ese momento las larvas ya han migrado al suelo y difícilmente permanecen aún en la nuez. Más eficaz sería la eliminación de nueces infestadas en el árbol, nueces con actividad larvaria. Esa tarea, aunque resulta extraordinariamente complicada, sí supondría una reducción significativa de la población disponible para infestaciones de las campañas siguientes.
Otra es el labrado de la tierra de forma que se rompa el refugio de las pupas y larvas; podría suponerse eficaz, sin embargo, dejar el suelo desnudo no es una práctica recomendable para el mantenimiento y recuperación de la salud del suelo, ya que inevitablemente reduce la biodiversidad y refugio de fauna útil para el control de esta y otras plagas.
Finalmente es necesario mencionar la sensibilidad de las distintas variedades de nogal. No existen actualmente variedades resistentes, aunque sí se han demostrado, en ensayos de campo recientes, que algunas variedades son menos sensibles, aun incluso estando infestadas los daños han sido menores.
Así, la variedad Fernor ha mostrado menor sensibilidad que las variedades Chandler y Franquette. Pero en general, la menor incidencia se debe sin duda, no a que la variedad es genéticamente más resistente, sino a la asincronía entre el ciclo del insecto y la fenología del nogal. En las variedades de floración más tardía la llegada de la mosca se produce en estadios fenológicos más tempranos y por consiguiente más perjudiciales; sin embargo, todo depende de las condiciones climáticas anuales.
Conclusiones
La mosca del nogal es una plaga consolidada en Europa y en expansión en España. Su capacidad de causar pérdidas muy elevadas y la dificultad de aplicar tratamientos en árboles adultos obligan a mejorar la monitorización y explorar métodos alternativos e integrales de control. La aplicación de estrategias de control integrado reduce su incidencia. Sin embargo, es urgente avanzar en nuevas técnicas de aplicación, control biológico y estudio de la resistencia varietal para procurar la sostenibilidad de la calidad de las producciones especialmente en zonas templadas y húmedas.
NEIKER-BRTA, Instituto Vasco de Investigación, Desarrollo e Innovación del Gobierno Vasco, junto a la colaboración de las Diputaciones Forales de los tres Territorios Históricos, han puesto en marcha en 2026 un sistema de monitoreo en 15 puntos de control y el estudio de la eficacia de 4 estrategias de control integrado en Euskadi. Se parte también de una red de agricultores colaboradores. Todo ello permitirá la transferencia de avisos semanales sobre la dinámica de población de la plaga.
Bibliografía
Medic et al. 2022. Walnut Husk Fly (Rhagoletis completa Cresson), the Main Burden in the Production of Common Walnut (Juglans regia L.). In Advances in Diptera - Insight, Challenges and Management Tools. DOI: http://dx.doi.org/10.5772/intechopen.106046
Solar et al. 2020. How much walnut husk fly (Rhagoletis completa Cresson) affects nut quality of different walnut cultivars?. Eur. J. Hortic. Sci. 85(1), 63–74 DOI: https://doi.org/10.17660/eJHS.2020/85.1.7
























