Existe un margen de mejora importante en el cultivo de remolacha relacionado con la práctica del riego
Proyecto de riego AIQUATECH: incremento del rendimiento y la rentabilidad del cultivo de remolacha
José Manuel Omaña
AIMCRA
29/01/2026La mejora del cultivo de la remolacha ha estado siempre muy ligada a la mejora del riego, tanto en lo referente a las instalaciones como a la agronomía del riego, es decir, al conocimiento de cuánto, cuándo y cómo regar, o lo que es igual, la cantidad de agua a aplicar, la dosis máxima por riego, el intervalo entre riegos y la uniformidad del riego.
AIMCRA emite cada campaña recomendaciones de riego por comarcas, en función de la fecha de siembra y sistema de riego. Los agricultores siguen más o menos dichas recomendaciones, pero siguen regando un poco 'a ojo', es decir, según su experiencia y la observación del aspecto del cultivo.
Las tecnologías disponibles hoy en día, nos pueden ayudar a calcular las necesidades de riego de los cultivos, programar los riegos, monitorizar la humedad del suelo o el estado de bienestar de la planta. Sin embargo, es necesaria su puesta a punto, calibración y validación, con el fin de interpretar la información y realizar los cálculos correctos.
En esta línea se enmarca el proyecto AIQUATECH, cuyo fin es probar y poner a punto todo tipo de tecnologías que ayuden al agricultor en la toma de decisiones de riego, desde la utilización de imágenes satelitales a sondas de humedad, pasando por nuevos desarrollos de software fundamentados en el balance hídrico y la integración.
El proyecto AIQUATECH, financiado por la Unión Europea a través de la iniciativa EIT Food (European Institute Technology Food), es un ejemplo claro de cómo la tecnología puede ayudar a resolver este problema.
AIQUATECH busca combinar las tecnologías disponibles para optimizar el uso del agua en la agricultura, específicamente en el cultivo de remolacha azucarera. El objetivo es mejorar la productividad y sostenibilidad del cultivo mediante el uso de un modelo de riego más preciso y eficiente, que tome en cuenta las características específicas de cada parcela y las condiciones climáticas particulares.
El consorcio que lidera este proyecto está formado por Azucarera, Hemav Technologies, especializada en soluciones de agricultura de precisión, AIMCRA, centro de investigación en cultivos de remolacha azucarera, y la Universidad de Bolonia, con experiencia en el campo de la investigación agrícola.
Durante dos años, en el proyecto AIQUATECH se han realizado actividades de investigación aplicada, desarrollo de nuevas tecnologías, formación de agricultores y difusión de los resultados a través de publicaciones científicas, talleres y eventos, con el objetivo de compartir los avances del proyecto tanto con el sector agrícola como con la sociedad en general.
Esta investigación fue financiada por EIT Food, con el apoyo del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (TIE), un organismo de la Unión Europea, dentro del marco de la IA del Agua. Proyecto de Herramienta de Apoyo Basada (WAIST), KAVA 23079.
Objetivos
El objetivo principal del proyecto AIQUATECH ha sido Incrementar el rendimiento y rentabilidad del cultivo de la remolacha, a través de actuaciones basadas en la monitorización, programación de los riegos e implementación de nuevas tecnologías basadas en IA.
Otros objetivos del proyecto han sido comparar las recomendaciones de riego obtenidas con distintos métodos, como la teledetección, las sondas de humedad y el balance hídrico, determinar situaciones de estrés en el cultivo por falta o exceso de riego, monitorizar el estado del cultivo en relación con el riego, transferir las recomendaciones y facilitar el trabajo al agricultor, y reducir el coste del riego.
Material y métodos
Alcance
Los trabajos se han realizado durante los años 2024 y 2025, tanto en la zona de siembra de remolacha primaveral como otoñal, sobre un total de 15 explotaciones remolacheras, correspondientes tanto a parcelas con captaciones de riego particulares como a comunidades de regantes. En todos los casos con instalaciones de riego por aspersión mediante pivotes y/o cobertura total.
Este trabajo nos ha permitido comparar las recomendaciones de riego obtenidas mediante diferentes métodos de programación de riego.
1. Balance Hídrico, a partir de los registros de aportaciones de riegos y lluvias y de la estimación de necesidades de agua o consumo del cultivo.
2. Monitoreo de la humedad del suelo a diferentes profundidades, utilizando distintos equipos comerciales de sondas capacitivas.
3. Imágenes satelitales, a partir del índice de vigor NDVi.
Estaciones meteorológicas
Para el cálculo de la ETo se han utilizado las estaciones públicas más cercanas a cada una de las parcelas, pertenecientes al Itacyl en Castilla y León, al Siar en La Rioja y a Neiker en Álava, y también se han instalado estaciones meteorológicas propias en cada una de las parcelas, con medida de radiación solar, lluvias, temperatura, viento y humedad relativa, entre otras.
Monitorización de riegos y lluvias
La monitorización de los aportes de agua al cultivo se ha hecho a través de distintas formas:
Las lluvias se han monitorizado mediante el pluviometro de la estación meteorológica, situada en el exterior de cada parcela, fuera del alcance del riego.
Además, en todas las parcelas y en cada punto con sondas de humedad, se ha colocado un pluviómetro, con el fin de registrar los aportes de agua (riegos + lluvias) en cada punto concreto de ubicación de las sondas, con el fin facilitar la interpretación de la lectura de las sondas.
También se ha medido las lluvias registradas por los pluviómetros de las estaciones meteorológicas de la administración situadas más cerca de cada parcela.
Recolección
En todos los casos se han realizado muestreo de la producción final. Se han tomado muestras de 2 m2 en cada parcela, coincidiendo con las zonas donde se habían colocado las sondas, y se han analizado peso, polarización y parámetros de calidad. También se han recogido los datos de cosecha suministrados por el agricultor correspondientes a toda la superficie de cada parcela.
Resultados y discusión
Consumo del cultivo ETc
Sin ánimo de ser exhaustivos, se exponen a continuación los resultados obtenidos en los campos situados en la zona norte durante el año 2025. En este año, el período de riego se ha considerado desde el 5 de junio al 15 de octubre, sin incluir los consumos y las aportaciones de riegos y lluvias del periodo de nascencia e implantación de cultivo, ni los que se hayan podido dar antes del 5 de junio.
Se comparan los resultados de ETo, Kc y ETc para distintos proveedores, que se especifican a continuación:
1. Web AIMCRA.
2. AIMCRA-ITACYL.
3. Teledetección AGRISAT.
4. Teledetección HIDROSOPH.
5. Teledetección HEMAV.
Consumo del cultivo (ETc) Vs Aportes del agricultor (riegos +lluvias)
En el gráfico 1, la primera barra, de color rojo, corresponde a la media de las aportaciones de agua por el riego y las lluvias. Las siguientes barras, en color verde, corresponden a los consumos o necesidades según AIMCRA e ITACYL, las barras azules son los consumos según diferentes proveedores de teledetección.
Gráfico 1. Reagrupamiento para todas las parcelas, de las aportaciones de riego más lluvia que han tenido lugar frente a los consumos del cultivo calculados por distintos proveedores.
Evapotranspiración (ETo)
El gráfico 2 corresponde al reagrupamiento de los valores de ETo para los distintos campos.
Coeficiente de cultivo (Kc)
En el caso del Kc, se observan diferencias entre los valores de los métodos basados en teledetección según el índice NDVI (Agrisat, Hidrosoph y Hemav) y los obtenidos por AIMCRA e Itacyl a partir de valores tabulados para el cultivo de la remolacha.
En la gráfica 3 se muestra el sumatorio de los valores de Kc semanales para el periodo de campaña de riegos considerado. En todos los campos se observa que mediante teledetección los valores del Kc son mayores, siendo esta la causa principal de que los consumos del cultivo (ETc), y por tanto las recomendaciones de riego, resultan superiores con los métodos basados en teledetección.
Sondas
A modo de ejemplo se muestra la informacion obtenida por Efiriego, mediante sondas Teros 10 con sensores situados a 15-30-40 cm de profundidad en la parcela de Villaflores (SA).
En este caso, el gráfico 4 muestra el contenido en humedad expresado en % agua disponible para la planta, siendo el valor 100% capacidad de campo, 0% es el límite inferior del agua útil disponible (% ADP) y se ha fijado en el 50% el agua útil fácilmente disponible (% AUFD).
El gráfico 5 corresponde a los aportes de agua recibidos por el cultivo, que entre junio y septiembre han supuesto 48 riegos.
Teledetección
A modo de ejemplo, se muestran a continuación las imágenes NDVI obtenidas el 8-11-25 para el mismo campo de Villaflores (SA) por el satélite en diferentes plataformas.
Panel de riego
Durante el proyecto se utilizó el panel de riego de Layers by Hemav (gráfica 8) para integrar datos satelitales, climáticos y de cultivo con el fin de estimar las necesidades hídricas de cada parcela. La herramienta permite monitorizar la evolución del Kc, la evapotranspiración (ET0), las precipitaciones y el riego acumulado, así como analizar previsiones a corto plazo.
Conclusiones
La situación en la zona Sur es muy diferente a la zona Norte, sin embargo podemos sacar algunas conclusiones comunes, siendo la más destacable que es posible una mejora importante de los rendimientos y la rentabilidad del cultivo si se mejora la forma de regar.
Existe un margen de mejora importante en el cultivo, relacionado con la práctica del riego. Dicha mejora se puede resumir en los siguientes a aspectos:
1. En el cálculo de las necesidades de riego ETc se han detectado diferencias importantes según el método utilizado. De forma general, las estimaciones obtenidas por teledetección han resultado superiores.
2. En cuanto al Coeficiente de Cultivo obtenido por teledetección, este es superior respecto a los valores tabulados, sobre todo en la última fase del cultivo, cuando la remolacha sigue presentando un buen desarrollo vegetativo.
3. La forma de distribuir el agua de riego es tan importante como la cantidad de agua aplicada. En general, debe disminuirse la separación entre riegos, lo idóneo son los riegos cada 2 o 3 días, en zonas muy arenosas cada 1 o 2 días.
4. Las sondas de humedad resultan de gran utilidad para conocer si la forma de regar es correcta en cuanto a la dosis y la frecuencia de los riegos. Sin embargo, presentan la dificultad de que las mediciones realizadas son puntuales y no siempre representan al conjunto de la parcela.
5. Lo que no se mide no se puede mejorar. Para poder programar correctamente los riegos es necesario conocer los aportes reales de lluvias y riegos, se debería disponer de contador y pluviómetro con telelectura. Comúnmente se han visto diferencias importantes entre el agua que se aplica y la que se cree que se aplica.
6. En cuanto a la cantidad de agua total utilizada durante la campaña. En general, se ha visto que en la zona Sur se riega menos de lo necesario y en la zona norte se riega lo necesario y a veces más, otra cosa es cómo se reparte el agua.
7. Es importante iniciar los riegos a tiempo, no se debe esperar a que el cultivo manifieste necesidad.
8. La uniformidad del riego es fundamental, es necesario prestar mayor atención a la instalación y la uniformidad del reparto de agua en el suelo.
9. El balance hídrico sigue siendo un método fiable para programar los riegos. Las sondas de humedad y las imágenes satelitales son un complemento interesante, pero será necesario seguir avanzando en la interpretación y calibración de esta tecnología.
10. Es necesario realizar una revisión de los coeficientes Kc del cultivo, pues los que se disponen en la actualidad tienen más de 30 años, y el cultivo ha cambiado en este tiempo. Nuevos estudios con lisímetros de pesada serían convenientes.
11. Los datos obtenidos en el proyecto se utilizarán para su implementación en modelos predictivos orientados al uso de inteligencia artificial en agricultura, a través de la plataforma Layers by Hemav.





















