Asegurando las cosechas: el futuro de la agricultura eficiente en agua en España
El aspersor KPW de Komet ayuda a los agricultores españoles a reducir el uso de agua sin perder rendimiento en medio del calor extremo y la sequía.
A la vanguardia de este cambio está Komet Irrigation, una empresa austriaca de origen familiar y líder mundial en tecnología de aspersores de alta eficiencia. Su solución más reciente, el aspersor KPW, ya está marcando la diferencia en las principales regiones agrícolas de España.
“El clima está cambiando más rápido que la infraestructura que sostiene la producción de alimentos”, afirma Andree Groos, CEO de Komet Irrigation. “Sin un uso inteligente del agua en el riego, los agricultores en España se ven obligados a elegir entre sobrevivir y ser sostenibles. Tenemos que eliminar ese dilema”.
Nueva tecnología para nuevas condiciones
El KPW está ayudando a los productores a mantener sus niveles de producción mientras se adaptan a asignaciones de agua más estrictas y a regulaciones ambientales cada vez más exigentes.
“Los agricultores no solo necesitan agua, necesitan precisión”, añade Groos. “Nuestra tecnología actúa en la etapa más crítica del riego: la aplicación de agua al cultivo. Cada gota debe contar. Hemos visto un impacto inmediato. Con los aspersores KPW hemos reducido el consumo de agua sin comprometer el rendimiento. Esto supone un avance enorme tanto para el cumplimiento normativo como para la rentabilidad”.
Acción local, impacto global
España es el principal productor de frutas y hortalizas de la UE, y enfrenta una presión creciente para modernizar sus sistemas de riego. Con más del 70% del territorio en riesgo de desertificación, y cuencas clave como la del Segura y el Guadalquivir sometidas a estrés hídrico a largo plazo, la eficiencia en el riego ya no es opcional: es esencial.
La tecnología de Komet respalda directamente los objetivos establecidos en el Pacto Verde Europeo, la Estrategia 'De la Granja a la Mesa' y la Iniciativa de Resiliencia Hídrica.
En regiones como el Valle del Ebro y el Levante, donde el riego es vital y los derechos de agua están fuertemente regulados, los sistemas de precisión como el KPW ayudan a los agricultores a cumplir la normativa sin perder productividad.
Un cambio de mentalidad
Añade que el riego debe replantearse como una inversión proactiva en resiliencia climática, seguridad alimentaria y competitividad de mercado, y no como un gasto reactivo.






















