Riego fragmentado y difícil de gestionar: Cómo Rivulis resolvió los problemas en los viñedos de Daniele Avoledo
Con un sistema de riego por goteo subterráneo de Rivulis, el viticultor de Friuli (Italia) ha superado los problemas de mantenimiento y fragmentación de su sistema anterior, logrando una distribución uniforme del agua, operaciones más simples y una mayor eficiencia agronómica.
“Siempre he creído en la innovación, incluso cuando eso significaba tirar todo y empezar de nuevo. Así ocurrió con el riego. Antes del goteo utilizábamos riego superficial, luego pequeños canales que más tarde enterramos. Después pasamos al riego por aspersores fijos. Funcionaba, pero no era eficiente y resultaba complicado de gestionar. Ahora todo está bajo tierra, subterráneo y completamente optimizado”, explica Avoledo.
Una elección técnica, pero también visionaria
Es una elección poco común: mientras la mayoría de los viñedos en el mundo utilizan sistemas de goteo superficiales, Avoledo decidió conscientemente apostar por una solución enterrada y con un diámetro inusualmente grande para lograr extensiones muy largas de riego. Una opción rara que exige visión técnica y confianza en la tecnología.
“No quería dividir el sistema ni tener conectores en medio. Una sola línea, limpia, sencilla y sin necesidad de mantenimiento”, señala Avoledo.
“No es frecuente ver un sistema de riego subterráneo en viñedos”, comenta Mirco Vitali, Director de Ventas de Rivulis en Italia. “Pero ofrece importantes ventajas agronómicas, como la uniformidad en la distribución del agua y la libertad total en las operaciones de campo, manteniendo el viñedo libre de obstáculos. Eso sí, requiere conocimientos técnicos tanto en diseño como en instalación. Por eso estamos orgullosos de haber acompañado a Avoledo en la implementación de una decisión tan innovadora y con visión de futuro”.
Los resultados: Menos desperdicio, mayor calidad
Desde el punto de vista agronómico, los beneficios han sido evidentes:
- Irrigación y fertirrigación uniformes.
- Reducción del estrés hídrico y térmico.
- Vegetación más equilibrada.
- Ahorro de tiempo y gestión diaria simplificada.
“La fertirrigación es precisa, el agua llega exactamente donde se necesita y las uvas están más sanas”, destaca. El sistema subterráneo también ha aportado mayor libertad en el viñedo: “Ya no hay tuberías en medio. Puedo trabajar, podar y vendimiar sin preocupaciones. Y además el viñedo luce mejor”.
Innovación sin compromisos
Mirando al futuro
Su consejo para quienes estén considerando el riego por goteo subterráneo:
“Háganlo. Pero háganlo bien, con alguien que sepa lo que hace. Para mí, Rivulis significó eficiencia y tranquilidad”.


















