Truyol lidera la nueva era del packaging con velocidad y valor añadido
El packaging se ha convertido en una herramienta estratégica de comunicación, diferenciación y experiencia de marca. Mientras la personalización y las pequeñas tiradas se consolidan como estándares del sector, la evolución se dirige hacia nuevos ámbitos como los acabados, los materiales innovadores y una velocidad de respuesta aún más ágil. En este escenario, Truyol, compañía especializada en impresión digital y soluciones de packaging de alto valor añadido, lleva años ampliando las posibilidades que las marcas tienen a su alcance para diferenciar sus productos.
“La tecnología digital nos permite afrontar proyectos más pequeños con valor diferencial y con más dinamismo en cuanto a formas, cantidades pequeñas mucho más rápidas y acabados que antes solo estaban accesibles a la alta producción. Esa es para mí la gran ventaja, sin perder nunca calidad”, apunta Joaquín Truyol, CEO de Truyol.
Herramientas para revalorizar productos a través del packaging
La búsqueda constante de nuevas formas de diferenciación ha llevado a Truyol a desarrollar soluciones capaces de reforzar el posicionamiento de marca y aumentar el valor percibido de los productos.
La adquisición de la última tecnología a su parque de maquinarias ha ampliado las posibilidades creativas para packaging, permitiendo desarrollar aplicaciones que hasta hace poco resultaban difíciles de conseguir sobre determinados materiales. Papeles sin plastificar, verjurados, gofrados o marcados a fieltro pueden incorporar ahora acabados de alto valor añadido, ampliando las opciones de diseño para marcas que buscan diferenciarse a través de los materiales y la experiencia sensorial.
Estas aplicaciones encuentran uno de sus principales campos de desarrollo en el packaging folding, donde destacan acabados exclusivos de Truyol como el Cristal y el Escultura. El primero genera volúmenes semiesféricos translúcidos capaces de recrear con gran realismo la forma de una cápsula o de una joya, el efecto gloss de un caramelo o de un cosmético, entre otros muchos. El segundo, combina diferentes capas de barniz y stamping para crear auténticos relieves tridimensionales que parecen esculpidos sobre el papel, aportando una fuerte sensación de exclusividad.
Orlando Portilla, director comercial de Truyol, destaca el peso de estas innovaciones en la toma de decisiones: “El impacto visual de la aplicación de estos acabados de valor y la diferenciación que aportan al mismo tiempo, tienen un efecto inmediato en la percepción del cliente. Para nosotros es el motor que impulsa la decisión de las marcas para optar por la impresión digital“.
Ese impacto emocional responde a una transformación profunda en la estrategia de marca. Como explica Marisa Fernández, directora de Marketing de Truyol: “El packaging digital ha democratizado las técnicas de lujo. Antes, los acabados especiales, los estampados sofisticados o las estructuras complejas estaban reservados solo para las cuatro marcas de siempre que podían pagar tiradas grandes y asumir sus costes. Al final, el packaging ha dejado de ser un simple envoltorio para convertirse en el reflejo real de lo que promete la marca”.
En el ámbito del cartón corrugado, también ganan protagonismo las texturas impresas con relieve, capaces de reproducir superficies táctiles y efectos hiperrealistas que transforman el envase en una experiencia sensorial. Con ello, el packaging deja de ser únicamente un soporte gráfico para convertirse en una herramienta de comunicación capaz de transmitir calidad, diferenciación y un plus de calidad desde el primer contacto con el consumidor.
Materiales y estructuras para un packaging más eficiente
La innovación en packaging no depende únicamente de la impresión o los acabados. Los materiales y el diseño estructural desempeñan un papel cada vez más relevante.
La sostenibilidad se ha consolidado como uno de los principales criterios de decisión para muchas marcas. La respuesta a esta demanda pasa por el uso creciente de soportes con certificado medioambiental, cartulinas gráficas y materiales especiales que permiten combinar presentación, funcionalidad y compromiso medioambiental.
Junto a ello, ganan protagonismo soluciones funcionales como las cajas automontables, que simplifican el montaje, optimizan los procesos logísticos y reducen tiempos de manipulado. También la multitud de plantillas redimensionables disponibles en truyol.com que permiten adaptar un mismo diseño a diferentes productos, facilitando el acceso a soluciones de packaging eficientes sin necesidad de incrementar los costes de desarrollo.
El packaging actual debe ser sostenible, eficiente y atractivo al mismo tiempo. La combinación de materiales especializados, estructuras inteligentes y acabados de alto valor permite responder a estas tres exigencias de forma simultánea.
“Los materiales como maíz, kiwi o algas de Venecia, unen la estética con el respeto por el medio ambiente, y eso responde muy bien a las necesidades del mercado actual. Creados con residuos, transmiten naturalidad, responsabilidad y alineación con el diseño. Una gran versatilidad y abanico de opciones que requiere siempre el mercado”, añade Miriam Truyol, responsable del departamento de Nuevos Productos.
La velocidad como ventaja competitiva
Todas estas posibilidades tendrían poco recorrido sin una capacidad productiva capaz de responder a los ritmos actuales del mercado.
La rapidez se ha convertido en una exigencia para marcas, diseñadores y agencias que trabajan con campañas cada vez más cortas y lanzamientos o eventos más inmediatos. Para responder a esta realidad, Truyol mantiene una estrategia de mejora continua basada tanto en la incorporación de nuevas tecnologías como en la optimización constante de sus procesos productivos.
Orlando Portilla insiste en esa capacidad de adaptación al mercado: “En un mundo tan globalizado, cambiante y exigente de la inmediatez, las marcas que suelen establecer periodos largos de lanzamientos sin adaptarse a las circunstancias políticas, sociales, económicas y ambientales probablemente estén perdiendo cuota de mercado”.
Fruto de esta evolución, la compañía produce la mayoría de sus productos en tan solo 24 horas, llegando incluso a realizar entregas urgentes en apenas tres horas. En packaging, Truyol produce y entrega los pedidos en tan solo dos días.
Detrás de esta agilidad hay una filosofía de mejora constante: desde la automatización de procesos iniciada durante la pandemia hasta la reciente puesta en marcha de una nueva nave de 1.164 m2 que ha permitido reorganizar flujos de trabajo y reducir tiempos de producción. A ello se suman iniciativas como la optimización del almacenamiento de materiales o la implantación de programas de mantenimiento preventivo que garantizan la máxima disponibilidad de los equipos. Cambios poco visibles para el cliente, pero fundamentales para responder a un mercado donde la rapidez ya no es una ventaja, sino una expectativa.
La personalización y las pequeñas tiradas ya forman parte de la normalidad. La nueva evolución del packaging se está produciendo en otros ámbitos: la capacidad de generar valor, crear experiencias memorables y responder con rapidez a las necesidades de las marcas. Un escenario en el que Truyol continúa ampliando las posibilidades del packaging mediante la combinación de innovación tecnológica, materiales especializados y una capacidad productiva adaptada a los ritmos actuales del mercado.
Joaquín Truyol lo explica desde la lógica del riesgo y la prueba: “Ese dinamismo que podemos dar a la impresión digital no lo va a dar un sistema convencional. Esa es la gran ventaja: poder arriesgar más en tiradas pequeñas, hacer un packaging especializado para una empresa, para un distribuidor o para un mercado, o hacer pruebas sin hacer grandes inversiones”.







