Control de la soldadura en el material rodante. EN 15085
Santiago Isidro Torres, Ingeniero Internacional de Soldadura y Coordinador del Máster IWE/T/S EN Fronius España S.L.U.
05/03/2026A finales de los 90 del siglo pasado, el Comité de Normalización de Vehículos Ferroviarios (FSF) del organismo alemán DIN (Deutsches Institut für Normung), publicó la primera versión de la norma EN 6700 como respuesta a la necesidad de regular de manera más estricta los procesos de soldeo en vehículos ferroviarios, la cualificación del personal y talleres de soldadura y los requisitos de diseño, fabricación e inspección del material rodante. En poco tiempo, esta norma fue adoptada por las grandes compañías del sector y, en consecuencia, por sus proveedores también.
Debido al grado de implantación de EN 6700 en Europa, el CEN (Comité Europeo de Normalización) en 2007, adoptó esta norma con el código EN 15085 sustituyendo así a la original norma alemana.
En la actualidad, la norma está formada por 6 partes:
- Parte 1: Generalidades
- Parte 2: Requisitos para el fabricante de soldeo
- Parte 3: Requisitos de diseño
- Parte 4: Requisitos de producción
- Parte 5: Inspección, ensayo y documentación
- Parte 6: Mantenimiento
Además, también requiere que el fabricante tenga que cumplir con la parte aplicable de la familia de normas EN ISO 3834: Requisitos de calidad para el soldeo por fusión de materiales metálicos. La norma obliga al control de la soldadura desde el mismo momento de su concepción y clasifica cada unión soldada en función de la carga dinámica a la que se ve solicitada y en función su consecuencia de fallo. Es decir, obliga al fabricante a tener más cuidado en soldaduras que podrían estar bajo el bastidor, y cuyo fallo podría provocar un descarrilo, que las soldaduras de un mueble del coche cafetería, por ejemplo. Esta clasificación, dentro de la norma, se conoce como clase de ejecución y, a partir de ella, se establece el nivel de calidad de la unión, los ensayos que deben realizarse, las pruebas previas que deben hacerse, la certificación del personal, etc., es decir, el control y su nivel antes, durante y después de realizar la soldadura.
Uno de los puntos más interesantes de esta norma, y que comparte con ISO 3834, es la necesidad de contar con uno o varios coordinadores de soldeo. El coordinador es quien mantiene una visión global del proceso de soldeo.
Su actividad comienza incluso antes de que exista una soldadura: participa en la revisión técnica de la oferta, analizando los aspectos de soldadura, materiales, ensayos y cualquier requisito técnico asociado.
También debe revisar los planos de fabricación, asesorando sobre el proceso de soldeo más adecuado y los consumibles a emplear. En esta fase, se asegura de que toda la documentación necesaria para el control y la ejecución de cada unión está disponible y correctamente definida.
El origen de la EN 15085 está en norma del Comité de Normalización de Vehículos Ferroviarios (FSF) del organismo alemán DIN, que establece los procesos de soldeo en vehículos ferroviarios, la cualificación del personal y talleres de soldadura y los requisitos de diseño, fabricación e inspección del material rodante.
Otro de sus cometidos es verificar que el material base está en buen estado, correctamente identificado y con su trazabilidad garantizada. Además, debe asegurarse de que todas las soldaduras son ejecutadas por personal cualificado, como mínimo conforme a la parte aplicable de ISO 9606.
El coordinador también prepara, o supervisa, las pruebas previas de soldeo, fundamentales para comprobar que el material conservará sus propiedades mecánicas tras la unión y que la metalurgia del proceso está adecuadamente controlada. Finalmente, confirma la realización de los ensayos no destructivos que correspondan y, si aparece alguna no conformidad, analiza sus causas e implementa acciones para que eso no vuelva a ocurrir.
Lo anterior solo es un extracto del trabajo habitual del equipo de coordinación de soldeo. Todas las tareas y responsabilidades del equipo de coordinación de soldeo están descritas en EN 15085 y en la norma ISO 14731.
Parece lógico pensar que el coordinador debe tener conocimientos suficientes pero extensos, para desempeñar sus tareas. De hecho, es necesario que el coordinador demuestre que su experiencia y conocimiento es equiparable a titulaciones como la de Ingeniero, Técnico o Especialista Internacional de Soldadura.
Podemos concluir diciendo que, pese a que un tren tiene miles de soldaduras, el conjunto de normas EN 15085 impide que se deje nada al azar. Si un fabricante cumple escrupulosamente con EN 15085, la probabilidad de que una soldadura falle se reduce drásticamente.
Cualquiera que se haya subido a un tren, se habrá dado cuenta que está formado, no solo por metales que pueden ser unidos mediante soldadura, sino que también hay polímeros, cada vez más avanzados, que presentan buena resistencia mecánica y que le dan un plus de ligereza a la estructura. Igualmente, estos también deben ser unidos y controlados. Metales, polímeros, vidrios, etc., que son unidos mediante adhesivos, también tienen su propia normativa de control. EN 17460 es equivalente a EN 15085 pero con los adhesivos.
EN 17460 también clasifica las uniones en función de su consecuencia de fallo y establece diferentes niveles de control en función de su clasificación. También influye en el diseño, control antes, durante y después, formación y titulación del personal, gestión de los adhesivos, etc. Y, de la misma manera, también describe la figura del coordinador de adhesivos y menciona la directriz que describe la figura del Ingeniero o Especialista Europeo de Adhesivos.
En resumen, un elemento mecánico que somete a toda su estructura a fatiga, unido mediante procesos especiales como soldadura y adhesivos, donde no es fácil determinar la calidad de la unión, genera la necesidad de normas que ayuden al control del proceso de principio a fin.
Y respondiendo a una de las preguntas del principio del artículo: sí, deberíamos estar tranquilos.








