Esta nueva edición reunió en Vitoria a representantes de las principales marcas fabricantes de cerrajería
Absentismo y falta de personal se unen a la introducción de la IA en la XXXV Mesa Redonda de Cerrajería
El pasado 12 de junio tuvo lugar en Vitoria una nueva edición de la Mesa Redonda de Cerrajería, ya bajo la organización de Interempresas. En ella tomaron parte 15 personas con autoridad en el mundo de la cerrajería.
Participantes en la mesa redonda. De izq. a dcha.: Iñigo Hormaza (GEZE); Borja Bilbao (Abus); Ángel Santacruz (GEZE); Ferran Zambrano (Lince); Santiago Rodríguez (DOM-MCM); Joseba Andrés (Ifam); Carmen García (Cays); Leire Liza (Lince); Carlos Expósito (Tesa); Mikel Balerdi (JMA); Alberto González (Dormakaba) ; José Luis González (Cisa); y Amadeo Aguado (Silca).
Viejos problemas
Ferran Zambrano señala que la nueva normalidad después del covid es que no hay normalidad. Vivimos una época de constantes sobresaltos en la que cualquier alteración supone un gran problema. Eso revierte en que, si echamos la vista adelante, nos encontramos con una gran incertidumbre y actualmente nos encontramos con un año raro, diferente a los comportamientos habituales.
Alberto González recuerda que en las cuatro mesas en las que ha intervenido, la palabra incertidumbre siempre ha aparecido y no nos va a dejar. Cierran mercado en junio y los resultados acompañan con un crecimiento moderado, pero hay que trabajarlo día a día, sin olvidar que el absentismo afecta a las distintas líneas de trabajo, porque no puedes cubrir los puestos de forma temporal.
Ángel Santacruz se mantiene en el criterio de la incertidumbre, a pesar de que hay muchas obras, pero el problema es que no hay gente para hacer los trabajos y eso ralentiza mucho la finalización. Además, el cierrapuertas es el último elemento que entra y eso les perjudica. Afirma que el tema de la guerra es importante, pero ellos aprendieron de la pandemia y centraron sus compras en Europa para no tener problemas de abastecimiento. También cierran año en junio y se llegará con esfuerzo.
Mikel Balerdi apunta que el mercado nacional es un escenario bonito, pero cada vez con menos clientes. El mercado internacional es complejo y siempre difícil, aunque al no tener dependencia china las cosas les van un poco mejor.
María Oliva indica que es el primer año de Interempresas en la organización de las mesas; sin embargo, Vitoria se va a quedar como plaza fija para celebrar las reuniones. Ofrece la experiencia y soporte técnico que ofrece la empresa para potenciar la comunicación y lograr mayor distribución de los mensajes mediante los medios técnicos y las redes, en un universo cambiante en el que el cliente actúa de forma distinta y hay que darle la adecuada respuesta.
Ralentización e incertidumbre
Amadeo Aguado, le parece padecer una cierta ralentización y observa que no hay alegría en la calle por la incertidumbre que aportan todos estos problemas nacionales e internacionales. A ellos les afecta el tema de la guerra y los aranceles de entrada de máquinas en EE. UU. Sí ha notado un crecimiento del absentismo de forma particular, en el sentido de presionar para que le eches y obtener la indemnización. En el punto de venta, el problema se recrudece por las plantillas más cortas y eso también produce una crisis en la restauración que empieza a no abrir los fines de semana para potenciar la conciliación familiar.
Santiago Rodríguez opina que a nivel nacional hay una cierta estabilidad, con dientes de sierra. El principal problema es mantener los márgenes, ya que los costes laborales se han incrementado en un 21% y el IPC puede estar muy cerca del 4%, con lo que esos costes se incrementarán. Todos han subido las tarifas, una o dos veces, por el incremento del precio de las materias primas: latón, aluminio, acero, etc. La incertidumbre marca el camino en un momento en que hacen falta viviendas, pero no se construyen las suficientes y el alquiler está por las nubes y no parece que la clase política haga gran cosa por remediarlo. Apunta a un futuro complicado. La exportación se ha visto perjudicada por la guerra de Oriente Medio y el proteccionismo de los países. Sobre el absentismo, señala que lo que más les perjudica son los permisos retribuidos por causa de excusas mínimas que están protegidas por la legislación. Se quiere cobrar más trabajando menos.
Iñigo Hormaza apunta a que, según los datos, la economía va bien, pero en la calle no se percibe. El absentismo es un problema, pero apunta a una nueva variante en la que los trabajadores ven cada vez más difícil destacar y poder promocionarse. Es necesario motivarles y hacerles ver que son importantes para la empresa y que los necesitas. Viene de una importante feria en Alemania y aprecia que lo están pasando mal, algo a lo que no están acostumbrados y eso les crea mucha presión. Pero hay mercado y hay trabajo para seguir adelante.
José Luis González padecen un año raro, quizás por cambiar las fábricas de Polonia a Italia, que producen una serie de retrasos que les afectan bastante. Como a todos, les cuesta encontrar gente, ahora que hay un cambio generacional, donde hay que renovar a mucha gente de planta y es muy complicado encontrar su relevo, pero, para ellos, el absentismo es cero.
Crecimiento ralentizado
Leire Liza incide en los problemas planteados y, a nivel de exportación, se complica la situación, porque países clientes tradicionales ponen barreras y Europa, que marcaba la estabilidad, tampoco es una garantía y se funciona a base de impulsos, sin una programación de las importaciones, y eso complica la gestión de los stocks con el incremento de la incertidumbre, que obliga a utilizar estrategias diferentes.
La vivienda
Presión fiscal y búsqueda de talento
Carlos Expósito opina que el problema es la Comunidad Europea, que fiscalmente nos está machacando, con la connivencia de nuestro Gobierno. Pasaporte digital, transporte, embalaje de las cajas, reciclajes y todo tipo de regulaciones que afectan a las empresas. El nivel de gobernantes es de los más bajos de la historia, pero tenemos que actuar para afrontar la situación. El absentismo es importante, pero la pillería lo es aún más. Ya hay estudiantes que elaboran sus trabajos por IA y no desarrollan la creatividad. Solo se construye la mitad de las viviendas que son necesarias y, además, estamos sin mano de obra y las 500.000 nuevas personas no están cualificadas para asumir la automatización que nos espera. La selección de personal es clave y merece la pena pagar más por personal cualificado que contratar gente para ahorrar costes salariales, que van a subir. En Europa, las decisiones que apuntan a contentar a unas minorías hacen que países como Alemania lo estén pasando muy mal. Se nos obliga a cumplir obligaciones que suponen costes muy altos para competir con gente que no está obligada a cumplir nada y es una competencia complicada de superar, autoimpuesta por nuestras autoridades comunitarias. La falsificación de productos aumenta, pero es conveniente defender la marca, porque no podemos permitir que venga gente de fuera para destruir nuestra marca con productos que la deterioran, ya que hay impunidad y no pasa nada. Han ido al origen a denunciar estas acciones y han logrado resultados positivos en un par de meses.
El grupo está de acuerdo y es necesario actuar, aunque se tarde en lograrlo.
Antonio Álvarez hace un repaso a lo comentado y la conclusión es que la gente prefiere cobrar menos, pero disponer de más tiempo libre. El absentismo llega a cuotas inimaginables anteriormente, amparado en legislaciones gubernamentales, apoyado en la posible reducción de jornada, parada por el momento, pero que volverá a la carga. Se reafirma que en estos momentos, si no hay una identidad de miras entre empresas y trabajadores, no va a ser fácil avanzar. Gente especializada no existe en la mayor parte de los oficios. Se ha visto el problema y se quiere potenciar la FP2, porque la inmigración legal e ilegal no aporta esa mano de obra especializada. Además, según Amadeo Aguado, no se pueden contratar personas de ciertos países que entran y trabajan sin cotizar y no nos sirven para nada. Habría que fijar unos términos de nacionalidad en varios años para que puedan adquirir la nacionalidad, pero no se les puede dar por las buenas, porque generamos más paro y no crece el mercado de trabajo. La formación profesional está mal enfocada desde hace varios años. Antes te preparabas para incorporarte al mercado laboral con una cierta formación. Ahora te tienes que buscar la vida para poder trabajar. Para hacerlo bien, habría que concertar con empresas que colaboren en esa incorporación al trabajo.
Carmen García apunta que en Andalucía algunos institutos lo realizan, porque han enviado a alumnos a realizar las prácticas en su empresa. Es una forma de captar a aquellas personas que tienen interés para trabajar en tu empresa.
Alberto González informa que su origen fue ese en lo que se denomina contrato dual. Incluso su actual director general accedió a la empresa por este método. La gente especializada es exigente y quiere trabajar en horario continuado y tener las tardes libres, cuando estás dentro de una empresa de servicios que no se lo puede permitir.
Antonio Álvarez indica que el problema es que desde la parte laboral no se entiende lo que es la productividad y no te permite que se incorpore en las negociaciones. En este aspecto, podemos afirmar que somos un pequeño fracaso a nivel social.
Carlos Expósito dice que en España hay más funcionarios (improductivos) que autónomos y así no se puede competir por la falta de ambición de progresar. Esa cultura de esfuerzo está muy minimizada.
Alberto González aporta como solución hacer a todo el mundo partícipe de los resultados e incentivar a diversos departamentos. Pero el problema es que se incentiva a la gente por hacer su trabajo y no por su superación.
Carmen García explica su anécdota al querer contratar a una persona, que en vez de aportar méritos para que lo contraten, era ella la que se “estaba vendiendo” para que fuera atractiva su empresa y se interesara en entrar en ella.
Santiago Rodríguez recuerda que cuando acabó su carrera, empezar a trabajar era como si te hubiera tocado la lotería. Con las disposiciones estamos creando un país de vagos.
Ángel Santacruz incide en que existen subsidios para mayores de 50 años, con lo que a esa gente la perdemos para el mercado laboral con la experiencia que podría aportar y con todo el trabajo que hay.
Íñigo Hormaza apunta a un cambio de paradigma en los jóvenes. Antes el personal entraba en la empresa y la dejaba cuando se jubilaba, después de muchos años. Ahora hay un mercadeo para conseguir mejores condiciones y terminará su vida laboral con servicio en más de 20 empresas. Esa mentalidad de que te considerabas parte de la empresa o parte de ti se ha perdido.
María Oliva apunta al salario emocional, que prefieren el teletrabajo a estar presentes en la empresa.
Santiago Rodríguez (DOM-MCM), Amadeo Aguado (Silca) y María Oliva (Interempresas).
Acceso al bienestar
Íñigo Hormaza indica que antes la gente debía pagar hipotecas y necesitaba de salario fijo, pero como ahora se ve como un imposible por parte de los jóvenes, no se complican la vida y desean vivirla más que cobrar de forma continua.
Alberto González apunta al cambio cultural en que antes se conseguía un trabajo fijo, en lo que sea, y era para toda la vida, mientras que ahora la media está alrededor de los cuatro años. Hay que pensar que eso ya no es así.
Borja Bilbao es de la opinión de que, si tratas bien a la gente, no se va a querer marchar, pero si tienes gente que defiende colores políticos, puedes tener un conflicto, difícil de superar. Lo importante es que cumplan con su trabajo, pero que aspiren a algo más que a inútiles funcionales, aunque tienes la controversia de encontrarte monos con metralletas que te hacen preferir a los tontos que no te crean problemas. Hay que huir de quienes portan calcetines blancos.
Carmen García habla de su experiencia de contratar personal maduro con experiencia que funciona desde el primer día, mientras que la gente debe formarse, adquirir experiencia, pero las empresas necesitan que funcionen desde el primer día y la reglamentación laboral no ayuda para formar gente dentro de la empresa.
José Luis González expresa la experiencia de su empresa en que cuesta encontrar gente nueva, pero que es muy difícil que quiera marcharse. Código ético, incentivos, seguridad hacen muy difícil que se quieran marchar.
Ángel Santacruz apela a la experiencia y la última contratación de su empresa así lo demuestra: persona con 61 años que se ha incorporado de forma efectiva y trabaja a buen ritmo, porque es de la escuela antigua donde priva el trabajo sobre otros aspectos.
Borja Bilbao (Abus), Leire Liza (Lince) y Joseba Andrés (Ifam).
Consecuencias de la guerra de Oriente Medio
Borja Bilbao expresa el ejemplo de Shimano, empresa del sector ciclista, que tras la pandemia tuvo un gran boom y edificó una nave en Holanda que solo cubría el 15% de su incremento. Después de pasados estos años, la demanda ha bajado y han tenido que cerrar alguna empresa. En España no hay evidencias de que ninguna empresa haya crecido exponencialmente tanto en este periodo. Cree que hay que asegurar lo máximo posible a mínimos y olvidarse de crecer en un tiempo, porque no sabemos lo que pueda durar esto y las consecuencias que generará.
Ferran Zambrano habla de márgenes y el peaje que hay que pagar para vender el producto en esos grupos de compra que aumentan su presión, minimización de plantillas que no duran ni seis meses y, además, debes considerar las ferias que organizan y que casi te obligan a asistir. Además, existe un continuo cambio en los grupos, creación de nuevos y que cada vez quieren más y te obligan a mantener unas estructuras que son solo a cargo de las empresas. Es un protagonismo excesivo que no compensa los esfuerzos del fabricante. Sin olvidar que te restan competitividad, agravada por las importaciones que hacen de productos similares a los tuyos sin niveles de calidad y respeto de normas que obligan a nuestros fabricantes.
Los peajes y las marcas blancas
Santiago Rodríguez opina que todos quieren estar, pero si no cooperas, te echan, porque son los que tienen el poder. A veces habría que echar números, ver las gestiones extra que tienes que hacer, la labor del equipo comercial y quizás, no sale tan rentable. Lo cierto es que la mayoría siguen ahí, porque nadie está para perder dinero. Evidentemente los líderes de mercado lo tienen un poco más fácil.
Carmen García apela a las marcas blancas; los grupos importan y hacen la situación más difícil todavía.
Carlos Expósito pone en tela de juicio la innovación que con esta importación de marcas blancas les resta la competitividad en una época en la que el valor de las marcas es importante, aunque haya empresas que sacrifiquen su marca en beneficio de su facturación, pero pierden valor en el mercado. No se puede comparar un producto que cumple normativas y determinados ciclos de funcionamiento con otro que no tiene ningún freno a la hora de producirlo. Debería estar prohibido importar productos que no garanticen un mínimo periodo de funcionamiento.
Leire Liza opina que va a ser difícil mantener las ventas, porque la gente va a tener otras necesidades, derivado de la posible escasez de suministro y la merma en los recursos propios que hacen que el cliente no pueda acceder a determinados productos.
Regulación y formación
Carlos Expósito concluye que con la seguridad no se debe jugar.
Comentamos el problema de la vivienda y el difícil acceso de los jóvenes a la vivienda que provoca que se marchen. Con tanto terreno protegido y suelo no urbanizable, la situación no va a mejorar, cuando en los países europeos hay más suelo urbanizable que protegido. Antes te fundamentabas en las hipotecas del 14%, pero había subidas salariales del 15% que compensaban. Ahora los bancos no te dan nada, porque exigen garantías que una persona que lleva poco en el mercado laboral no tiene: propiedades.
Luego hablamos de la formación, que solo te enseñan a buscarte la vida, pero sin ninguna acción de prácticas, tienes complicado avanzar. Y ya hemos visto las pocas facilidades legislativas que apoyan a las empresas para formar a la gente.
Borja Bilbao señala que la gente tiene una formación digital que les permite acceder a información y acciones prácticas para poder desempeñar sus profesiones. El problema es que se ha perdido la acción del análisis y formación de criterio, porque la tecnología coarta esa habilidad innata que teníamos antes. En FP te ponía pruebas mecánicas en las que tenías que meterte manuales gigantes que te permitían acabar el trabajo, pero en más tiempos que los jóvenes actuales amparados en la tecnología.
Sí fuéramos capaces de incorporarlos a nuestras empresas, ascenderíamos rápidamente, pero el problema es que no quieren trabajar más de cuatro horas.
Carlos Expósito opina que cien tontos y un vago producen 100 vagos.
Subidas generalizadas
Lo que tenemos que analizar es la capacidad de mejora e incorporar nuevas soluciones que te permitan reducir los costes estructurales. Sin olvidar que aún hay que competir con China.
Para Carlos Expósito, lo triste es que no puedo comprar un cilindro de calidad y adquiero uno chino, pero me voy de vacaciones. Con lo fácil que es proteger una puerta, sin embargo, la gente no tiene arraigado el concepto de la seguridad.
Volvemos a la educación del consumidor
Alberto González afirma que su mensaje de cilindros está enfocado al consumidor, pero este ya no lee trípticos, sino que la tendencia apunta hacia las redes que le aportan una información de la que no disponía antes.
A Leire Liza le plantea dudas, porque hay mucha población que todavía no entiende ni busca esa información.
Santiago Rodríguez opina que el segmento de gente superior a 65 años no lo ve viendo las redes sociales, aunque en el futuro, con mayor disponibilidad de tiempo, la tendencia podría cambiar.
Ángel Santcruz afirma que cuidan mucho la formación e información por medio de GEZE Academy, en la que se aporta información al cerrajero, pero es accesible a todos los clientes.
Borja Bilbao apunta que en Europa dan menos importancia a los robos, mientras que aquí te entran por la puerta y es como si hubieran conquistado tu castillo. Y eso que los europeos, en muchos países, no disponen de mejores sistemas de seguridad que los nuestros, pero quizás se realizan menos robos, quizás por las leyes más represivas que las nuestras u otros factores.
La información de las redes
Sin embargo, hay que pensar que los clientes de estas redes van a ser los consumidores del mañana y no debemos perderlo de vista.
Volviendo al inicio, es muy complicado y costoso realizar campañas de concienciación, por lo que es importante que el cerrajero reciba visitas en su tienda y pueda aconsejar la verdadera seguridad. También es importante formar a los distribuidores y a su personal para esa labor de educación al consumidor.
José Luís González aporta que en sus nuevos productos se ha incorporado un código QR que está siendo muy efectivo de cara a ese contacto con el consumidor. El problema es que a veces los clientes piden a la casa que hable con el consumidor para resolverles sus problemas.
Carlos Expósito nos dice que su empresa dispone de todo tipo de vídeos explicativos, pero la gente no lee. Particularmente, utiliza mucho YouTube para realizar reparaciones o montajes.
Para Borja Bilbao, la educación debería basarse en informar de los riesgos y posibilidades que existen en el entorno de la seguridad. Eso no debe generar miedo, sino transmitir una imagen de solidaridad que le aconseje invertir en seguridad.
Mikel Balerdi denuncia que vive en una comunidad pequeña en la que solo dos tienen escudo y la mayoría cilindros obsoletos, en muchos casos de primera instalación.
Desconocen lo fácil que se puede abrir un cilindro básico. No entienden que cilindros patentados aumentan el tiempo de apertura y que cualquier cilindro se puede abrir; solo es cuestión de tiempo.
Carmen García señala que tiene una alarma conectada a central y que se siente segura, porque hacen prácticas, te llaman y están pendientes de cualquier incidencia. Las alarmas aportan seguridad y no te planteas siquiera qué cilindro tienes.
Lo cierto es que hasta que no se produce una cierta alarma social, propiciada por una serie de robos cercanos, la gente no piensa en reforzar su seguridad. La información propicia la sensibilidad. Volvemos a hablar de la necesidad de la regulación de la venta de herramientas de apertura y el sorprendente robo del Metropolitano.
Santiago Rodríguez recuerda el anuncio que se hizo de la puesta en marcha de un Plan Renove de cerraduras, del que nunca más se supo.
El manual de AES
José Luis González señala la actividad del cerrajero irundarra Iker Catalán, que se dedica a dar formación a las comunidades de vecinos para mentalizarlos de la importancia de la seguridad. También indica la formación realizada por el Gremi catalán en colaboración con Troba Jove de la Caixa, por la que se dedicaron un año a formar a gente inmigrante o sin recursos sobre la profesión del cerrajero: soldar, poner rejas, montar una cerradura, todo menos abrir puertas.
Santiago Rodríguez informa que AES (Asociación Española de Seguridad) ha realizado un manual de seguridad para el hogar con una serie de consejos que son muy interesantes para el consumidor, del que podríamos basarnos para realizar uno a nivel de las empresas de cerrajería.
Alberto González y Carlos Expósito son de la opinión de comunicar la existencia de las cerraduras de disparo automático que aportan muchas soluciones con un precio muy similar.
Borja Bilbao sentencia que si todos los grupos cerrajeros poseen su propia comunicación, ¿por qué los fabricantes no son capaces de organizarse y realizar su comunicación y consejos, como se hace en otros sectores? Deberían juntarse todos y realizar una serie de acciones conjuntas a las que se diera difusión. Quizás AFACE podría ser la solución o desarrollar un manual parecido al de AES. Lo normal es que sean los fabricantes los que fijen las normas y no los profesionales.
Interempresas se ofrece a realizar el efecto multiplicador por medio de sus redes y demás vías profesionales.
La incorporación de la IA
Vamos a finalizar la mesa con un tema candente, como es la incorporación de la IA a la cerrajería.
Ángel Santacruz piensa que va a ser positiva, pero tiene que ir acompañada de un factor humano, en la que los técnicos la desarrollen y luego la apliquen.
Leire Liza opina que es una ayuda sí o sí, y que ha venido para quedarse. Pero seguro que nos va a ayudar en todos nuestros estamentos.
Joseba Andrés va a ayudar a realizar la transformación electrónica-digital del sector, aunque mantengamos el estatus mecánico de la cerrajería, pero en todos los demás niveles supondrá un gran avance.
Santiago Rodríguez opina que nos va a permitir renovar, no solo al sector, sino a la propia sociedad y mejorar la capacidad de ciertos trabajos, aunque no podemos olvidar el factor humano que aporte la información para que la IA sea efectiva. El problema es que la masificación de su uso nos elimine el pensamiento crítico que aportamos las personas. Es un tema abrumador; tienes que tener muy claro en qué lo quieres emplear y los aspectos legales que se derivan de su utilización.
Alberto González realizó un curso el año pasado y ya no vale casi nada. Además, es un peligro el facilitar tu teléfono, e-mail, etc., porque tus datos van a estar en la nube con lo que eso supone. Puede ser muy positivo para organizar reuniones, realizar vídeos o traducir estos temas. La IA va a suponer un cambio drástico en cuanto a asesorías o consulta de bases de datos, abogacía o edición de contratos. Pero hay que tener mucho cuidado a nivel de seguridad, porque los ciberataques van a estar al orden del día y, cuanto más grande es la empresa, más vulnerable se va a sentir.
Ciberataques
Carlos Expósito incide en que la IA va a reducir nuestra capacidad analítica, porque el pensamiento hay que entrenarlo y además tienes que revisarlo todo, ya que no es perfecto. Se han lanzado muchas cerraduras electrónicas de diversas calidades que compiten con las mecánicas. El peligro del hackeo está latente, porque además se utilizan apps que no son propias que pueden manejar tus datos y, por añadidura, los de la electrónica. Estos productos son más complicados de vender que lo actual.
Hablamos del impacto de una central de alarmas y la campaña de publicidad de su cerradura de anticipación que está dando problemas de instalación y de funcionamiento, no aplicable en cilindros redondos.























































