Stayer da un salto cualitativo en su estrategia de producto con el nuevo laboratorio que permitirá a la marca elevar los estándares de durabilidad y fiabilidad de sus herramientas antes de llegar al mercado
Ingeniería de vanguardia con el nuevo laboratorio de I+D+i Stayer LAB
En un mercado tan competitivo como el de la herramienta electroportátil, la diferencia entre un producto estándar y uno profesional reside en la capacidad de respuesta bajo condiciones extremas. Bajo esta premisa, Stayer ha inaugurado un nuevo laboratorio en sus instalaciones, diseñado no solo para cumplir normativas, sino para desafiar los límites de su propio catálogo.
Ingeniería de rendimiento: del análisis dinámico al test de fatiga
El objetivo estratégico es claro: probar para mejorar. Gracias a la nueva infraestructura, Stayer puede ahora analizar el ADN de sus herramientas.
- Análisis dinámico: mediante equipos dinamométricos con frenos y refrigeración, los ingenieros pueden extraer las curvas características de los motores, optimizando su rendimiento en plena fase de producción.
- Pruebas de estrés: el laboratorio cuenta con bancos de carga de larga duración y estaciones específicas para martillos eléctricos que operan ininterrumpidamente entre 24 y 48 horas. Estas pruebas de ‘vida útil’ permiten detectar puntos débiles y aplicar mejoras mecánicas antes de la comercialización.
Tecnología de certificación al servicio del cliente
Lo que distingue a este laboratorio es el uso de tecnología equivalente a la de los centros de certificación acreditados. La inversión incluye equipamiento crítico para garantizar la seguridad y el rendimiento:
- Seguridad eléctrica: generadores de alta tensión para rigidez eléctrica, medidores de corriente de fuga y resistencia interna de bobinado.
- Resistencia ambiental: una cámara climática para testar el factor de marcha en equipos de soldadura bajo temperaturas extremas y una cámara de polvo para certificar grados de protección IP.
- Energía portátil: el laboratorio somete a las baterías a ciclos de caída (estándar IEC 68-2-32), pruebas de cortocircuito y análisis de ciclos de carga/descarga para garantizar la calidad de las células.
“Ahora podemos analizar cualquier anomalía con nuevos datos y replicar las condiciones de uso en un entorno controlado. Esto acorta drásticamente los tiempos de mejora y nos permite ofrecer un producto superior”, afirman desde la compañía.
Un equipo humano especializado
La tecnología es solo una parte de la ecuación. Stayer ha configurado un equipo de cuatro profesionales dedicados al laboratorio, liderados por un responsable de centro y un técnico de pruebas continuas, apoyados por otros dos especialistas formados específicamente en protocolos de seguridad y normativas internacionales como la IEC 62841 (seguridad en máquinas) o la EPTA 05 (medición de julios en martillos).
Mirando al futuro: calidad total
Con esta nueva instalación, Stayer no solo asegura el cumplimiento de normativas europeas, sino que cierra el círculo del ciclo de vida del producto. Desde el diseño inicial hasta el servicio posventa, cada herramienta cuenta ahora con un respaldo técnico basado en datos científicos, lo que se traduce en mayor vida útil y, sobre todo, la confianza total del usuario profesional.
Puertas abiertas
En una apuesta por la transparencia total, Stayer abre las puertas de sus instalaciones a los clientes que deseen conocer de primera mano el ciclo de vida de sus herramientas.
Acompañados por el equipo técnico de la firma, los visitantes podrán recorrer la cadena de montaje, el laboratorio químico y el nuevo centro de I+D+i. Se trata de una oportunidad exclusiva para comprobar cómo la ingeniería de precisión se traduce en la robustez que el profesional exige en su día a día.
Para concertar una visita, contacte con el equipo comercial Stayer o en helpdesk @grupostayer.com.





















































