Entrevista a Jaime Mendoza, director general de Coferdroza
¿Cuál ha sido el cambio estructural más relevante en el papel de la distribución en los últimos 20 años?
La distribución ha pasado de ser un mero canal logístico a convertirse en un actor estratégico que aporta valor añadido, evolucionando hacia un modelo de empresa de servicios integrales al punto de venta. El modelo se ha profesionalizado y digitalizado, por eso ha redefinido su papel en toda la cadena.
¿Qué ha cambiado en la relación con fabricantes y con el punto de venta asociado?
Hoy las relaciones son más colaborativas y transparentes. Con los fabricantes trabajamos alineados, compartiendo datos, campañas y objetivos. Y con el punto de venta hemos reforzado el acompañamiento; ya no solo aprovisionamos, también asesoramos, formamos y facilitamos herramientas para que sean más competitivos.
¿Qué impacto real han tenido la digitalización y la profesionalización de la gestión en la eficiencia del modelo distributivo?
Han sido determinantes. La digitalización nos ha permitido automatizar procesos, mejorar la trazabilidad y optimizar la logística. La profesionalización ha elevado los estándares de gestión. Gracias a ello, hoy operamos con más agilidad, precisión y capacidad de respuesta ante un mercado más exigente.
¿Qué error o lección de estas dos décadas cree que la distribución no debería repetir?
El error sería conformarse. Durante años, parte del sector fue reactivo y no anticipó los cambios. Hoy sabemos que la adaptación constante y la inversión en innovación no son opcionales. Quien no evoluciona, desaparece. Esa es la gran lección.
¿Qué será imprescindible para seguir siendo relevante en el sector durante los próximos 10 años?
En nuestro caso será imprescindible situar al socio en el centro de toda la estrategia, escuchando sus necesidades, anticipando soluciones y acompañándolo en su crecimiento. A ello se suma la inversión en tecnología, el compromiso con la sostenibilidad y una red humana cercana y profesional. En Coferdroza, ese equilibrio entre eficiencia y cercanía ya forma parte de nuestro ADN.









































