El ‘trabajo oculto’ cuesta miles de millones a las empresas y lastra la productividad en España
Un informe elaborado por Forrester Consulting a instancias de la plataforma inteligente para la gestión de viajes y gastos de empresa Perk, revela que los empleados dedican hasta una jornada semanal a tareas administrativas invisibles, con un impacto directo en los costes, la eficiencia y el bienestar laboral. Todo ello se puso de manifiesto en una presentación que la compañía llevó a cabo en Madrid, y que sirvió para que los profesionales usuarios de los servicios Perk pusieran en común sus experiencias con la utilización de esta plataforma en sus respectivas empresas.
Momento de la presentación de Adrià Izard, GTM Head of Sales Spain & Portugal en Perk.
El estudio pone de manifiesto que los trabajadores dedican, de media, alrededor de siete horas semanales a actividades administrativas como la gestión de gastos, la tramitación de facturas o la organización de viajes. Esto equivale prácticamente a una jornada laboral completa que no se destina a tareas estratégicas o de valor añadido.
El impacto económico de esta situación es especialmente significativo. A nivel global, el coste del trabajo oculto asciende a 1,7 billones de dólares anuales, mientras que en España se estima en torno a los 51.000 millones de dólares. Estas cifras reflejan lo que el informe describe como un ‘impuesto invisible’ que afecta directamente a la competitividad empresarial.
Más allá de los costes, el trabajo oculto también tiene consecuencias relevantes en el ámbito de los recursos humanos. El informe señala que cerca del 45% de los empleados experimenta síntomas de agotamiento o burnout asociados a la carga de este tipo de tareas. En paralelo, un 70% de los directivos considera que reducir esta carga contribuiría a mejorar la atracción y retención del talento.
En este contexto, el informe subraya la necesidad de que las empresas adopten soluciones tecnológicas y estrategias de automatización que permitan simplificar estos procesos. La digitalización de tareas administrativas no solo contribuiría a reducir costes, sino que también liberaría tiempo para que los empleados puedan centrarse en actividades más estratégicas y creativas.
El informe concluye que abordar el problema del trabajo oculto debe ser una prioridad para las empresas que buscan mejorar su competitividad. Reducir estas tareas invisibles no solo implica un ahorro económico considerable, sino también un avance hacia modelos de trabajo más sostenibles y centrados en las personas.





















