Lechler impulsa el secado por atomización con soluciones avanzadas para la producción industrial
La obtención de productos en polvo a partir de materiales líquidos es un proceso esencial en la industria moderna. Este procedimiento, conocido como secado por atomización, permite convertir un elemento líquido en un producto completamente seco, estable y apto para su almacenamiento y transporte.
Los orígenes de esta tecnología se remontan a finales del siglo XIX, cuando comenzaron a emplearse boquillas simples para atomizar distintos líquidos. Sin embargo, no fue hasta el siglo XX, especialmente a partir de la expansión industrial de la década de 1920, cuando el secado por atomización encontró sus primeras aplicaciones comerciales a gran escala.
Durante la Segunda Guerra Mundial, esta técnica experimentó un crecimiento acelerado impulsado por la necesidad de producir alimentos duraderos y fácilmente transportables. En la actualidad, el auge de las proteínas ha vuelto a situar esta tecnología en el centro de la innovación industrial, ampliando sus aplicaciones y relevancia.
Uno de los elementos clave en este proceso es la boquilla atomizadora, encargada de generar las gotas que posteriormente serán secadas. En este ámbito, Lechler, con experiencia acumulada desde 1876, ha desarrollado la serie DryMaster, un sistema modular diseñado específicamente para operaciones de secado por atomización.
Este sistema ofrece diversas ventajas en el proceso productivo. Entre ellas, destaca que no requiere aporte adicional de aire comprimido para generar las gotas que se introducen en la cámara de secado. Además, su diseño desmontable y configurable facilita tanto el mantenimiento como la rápida adaptación a distintos productos, permitiendo cambios ágiles en la producción.
La boquilla cuenta asimismo con certificación FDA, lo que la hace apta para aplicaciones en la industria alimentaria. Por otro lado, las partes sometidas a mayor desgaste están fabricadas en tungsteno, un material de alta resistencia que, además, es fácilmente reciclable y mantiene un elevado valor al final de su vida útil.
Con estos desarrollos, el secado por atomización continúa evolucionando como una tecnología estratégica para la industria, impulsada por la innovación y la creciente demanda de soluciones eficientes y versátiles.




















