Aice reclama que la RED III garantice la competitividad, la inversión y la descarbonización del transporte
La Asociación de la Industria del Combustible de España (Aice) publicó un comunicado en el cual reclama mayor ambición y concreción en la transposición de la RED III para garantizar una transición energética pragmática y eficiente. Asimismo, desde la entidad subrayaron que “valoran los avances del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco)”, en el desarrollo de la norma.
Aice recordó que “esta normativa es clave para reforzar la competitividad nacional y aportar estabilidad y seguridad jurídica a largo plazo, acorde al horizonte temporal de las inversiones necesarias para liderar la producción de combustibles renovables y garantizar la competitividad y la descarbonización del sector transporte”.
En el marco de la audiencia pública al proyecto de Real Decreto de fomento de los combustibles renovables, la Asociación subrayó la oportunidad que tiene España de situarse a la vanguardia como líder europeo en la producción de combustibles renovables, ya que nuestro país cuenta con uno de los sistemas de refino más flexibles y competitivos de la Unión Europea y es el tercero con mayor disponibilidad de materia prima, fundamentalmente residuos, lo que redundaría en mayor autonomía estratégica y refuerzo de la circularidad.
Para ello, Aice reclamó avanzar en una transposición completa y ambiciosa de la RED III para facilitar las inversiones a medio y largo plazo. La industria del combustible ha anunciado inversiones superiores a los 16.000 millones de euros hasta 2030 y la producción de combustibles renovables podría crear más de 54.000 puestos de trabajo de calidad, directos e indirectos, contribuyendo a frenar el abandono del campo y fomentar la actividad agraria.
Medidas más ambiciosas en aras de la competitividad
En concreto, la Asociación solicita al Miteco asegurar su entrada en vigor el 1 de enero de 2027, para lo cual es necesario anticipar y agilizar las actuaciones necesarias, evitando, de esta manera, mayor desventaja competitiva respecto a los países que han establecido objetivos de renovables más ambiciosos ya en 2026.
Igualmente, Aice reclamó eliminar medidas que imponen cargas discriminatorias adicionales a los fabricantes nacionales de combustibles, distorsionando significativamente la competitividad. De no hacerlo, se perjudicaría seriamente a la industria española, al promover las importaciones de combustibles, debilitando la independencia energética y desincentivando la inversión en las refinerías del país.
Además, la industria del combustible considera necesario extender el horizonte del Real Decreto hasta 2035 o 2040, con un enfoque de neutralidad tecnológica y proporcionalidad de cargas, ya que, recordaron, el objetivo europeo de neutralidad de emisiones es a 2050. En el marco de la lucha contra el fraude en la distribución de carburantes, Aice reiteró la necesidad de reforzar los mecanismos de control, con una serie de medidas específicas.
Asimismo, la Asociación valoró positivamente la voluntad de impulsar el hidrógeno renovable en el sistema de refino en España, aunque advierte de la necesidad de que los objetivos sean ambiciosos pero realistas y alineados con la industria.
Por último, Aice subrayó que es necesario preservar la competitividad nacional tanto de las industrias como de los consumidores. En 2023, la industria del combustible suministró más del 53% de la energía final consumida en España y es la cuarta industria exportadora, con más de 24.000 millones de euros.



















